martes, 4 de septiembre de 2007

Santa Bárbara Bendita


5 comentarios:

  1. Bella, sobre todo -en mi opinión-, por misteriosa.

    ResponderEliminar
  2. Lo siento por no estyar de acuerdo: su misterio es el desprecio. No ama a nadie y los mira distantes. Su sexo es una entrega a destiempo y hace sentir ridículo a quien cree que la posee. No es propiedad de nadie, ni de nada. Sus ojos desprecian y da lo que quiere el otoro, devalúandolo: solo un poco de cuerpo, un canto íntimo, una alegria personal, todo cosas que ni comparte ni odia: le son indiferentes. Es única, porque nadie se atrevió a escribir una crítica del desprecio tal y como se merecía, y se habló de misterio. Es, simplemente inalcanzable. Todo homb re acabaróa asesinándola o abandonándola. Está más allá del bien y del mal, no está-

    ResponderEliminar
  3. Pero luego se volvió buena, una matriarca afectuosa y valiente en su madurez, en aquella serie de la tele, del oeste.

    ResponderEliminar
  4. Estaba inmensa en "Perdición" de Wilder, una de mis películas preferidas, llevando al huerto a Fred Macmurray, para desesperación de Edward G. Robinson.
    ¡Qué grande era el cine!

    Lola

    ResponderEliminar

Una pedagogía sacramental

Me atreví, tras vencer no pocas dudas, a escribir el prólogo de este libro que viene a defender lo que podríamos llamar una pedagogía sa...