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domingo, 13 de abril de 2008

Responde Beck ...

“¿Qué pasaría si la radioactividad provocara picor?”

Esta es la respuesta de Ulrich Beck:

“Los realistas –también llamados cínicos- contestarán: algo inventarían, una pomada, por ejemplo, para ‘extinguirlo’. O sea, un negocio rentable y con futuro. Sin duda rápidamente surgirían explicaciones deseosas de causar un gran impacto público que afirmarían que el picor no tenía la menor importancia ni relación alguna con la radioactividad sino probablemente con otros fenómenos y que en ningún caso era nocivo: desagradable, eso sí, pero probablemente inocuo. Pero al final – cuando todos fuéramos por ahí con picores y la piel enrojecida y se celebrasen sesiones fotográficas con maniquís simulando reuniones de dirección de los institutos de mentirosos unidos mientras los interesados se rascaban sin cesar- habría que admitir que tales aclaraciones no tenían demasiada oportunidad de éxito. Con lo que la situación por lo que respecta a qué hacer ante uno de los grandes peligros modernos cambiaría completamente: sería culturalmente visible de qué se discutía y hablaba.”

La pregunta, ahora, necesariamente se modifica: “¿Contra qué picor Ulrich quiere ser pomada?”. ¿O no puedo incluirme yo mismo entre “los realistas, también llamados cínicos”?

lunes, 28 de enero de 2008

Into the wild

He visto esta tarde “Into the wild” (Hacia rutas salvajes), película que se le ha ido un poco de las manos a su director, Sean Pen. Pero no quiero hablar de esto, sino de Into the wild, expresión que propongo traducir así (aunque agradecía otras alternativas): “Asilvestrándose”.

Hay en las señas de identidad de la tradición americana una permanente atracción del límite, de la frontera, como si en el alma de cada americano viviese agazapada una llamada que la ciudad no puede contestar. Eso salvaje suele ser o bien algo que se ha de conquistar (y domesticar por medio del turismo o de la industria) o bien algo que se ha de soñar (el sueño del pionero). Pero lo natural me parece que es otra cosa.

Otra cosa que, por cierto, no tiene nada que ver con la ecología, que es una forma de piedad hacia lo salvaje.

¿Qué queremos decir exactamente cuando hablamos de la naturaleza indómita o de la naturaleza salvaje? Se supone que pensamos en algo grandioso, duro, dramático y hermoso; en algo que, en el fondo, nos ofrece algún tipo de coherencia en su desmesura y algún tipo de belleza en su crueldad. De la naturaleza, como ya se insinúa en los cuentos infantiles, se suele volver a casa más sabio y por eso tendemos a no pensar en ella cuando contemplamos un niño con terribles deformaciones congénitas, en una muerte súbita o en nuestras incapacidades para prever las consecuencias perversas de nuestras buenas intenciones.

¿Pero tiene la naturaleza sentido?

¿Y si en la mera pretensión de descubrirle algún sentido se encontrase ya una semilla religiosa?

Me parece que en el momento en que esperamos algo de la naturaleza comenzamos a ser piadosos, porque estamos llamando sin saberlo a las puertas de la providencia.

Buscamos el sentido y allá donde nos cansamos de buscar hallamos la lógica y la fe.

En definitiva: la contumaz insistencia en ver en la naturaleza lo que a ella le importa un bledo tener o no tener expresa con precisión nuestra necesidad de escabullirnos del nihilismo y vivir en la fe de la ciudad.

Quien espera, ya cree.

viernes, 2 de febrero de 2007

Transporte ecológico

Esta es la propuesta de transporte ecológico del Café de Ocata: la recuperación del vehículo diseñado en Francia en 1875 con el nombre de "cynosphere". Podría apuntarse un buen tanto Monsieur José Bové con este carricoche de tracción animal. Por cierto que ayer -y lo digo sin sorpresa, pero con cierta amargura- quienes mayoritariamente secundaron el apagón, al menos en Cataluña, fueron las instituciones, es decir, aquellos que tienen en sus manos la capacidad de legislar. ¡Ah, que se me olvidaba, también la compañía Unión Fenosa apagó la iluminación de sus sedes! ¡¡¡Manda voltios!!!

Ceuta y los derechos

Ya están los fiscales de la República de las almas cándidas enarbolando los derechos humanos de los marroquíes que han invadido Ceuta. No po...