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viernes, 16 de febrero de 2024

Nóviles

 I

Soy de una generación que recibió muchas broncas en la infancia por la adicción, incuestionable, que tuvimos a los tebeos, que nos impedían estudiar lo que debíamos. Con el tiempo los tebeos pasaron a llamarse cómics y alcanzaron respetabilidad cultural. Ahora están en las bibliotecas escolares.

II

Después, como padre, viví con bastante tranquilidad aquellos años en los que los juegos de rol se demonizaron y eran la fuente de todos los peligros de la adolescencia. Ahora se llaman "escape room".

III

Más adelante el mal pasó a llamarse "videojuego".  A mí me gustaron y me gustan y los he defendido públicamente. Hoy hay toda una filosofía del videojuego.

IV

Por supuesto hay cómics, juegos de rol y videojuegos moralmente condenables. ¡Pero es que en el hombre todo es cuestión de grados!

V

Ahora cuando el demonio es la pantalla, lo que me pregunto es qué necesidad han venido a cubrir. ¿Qué es aquello a lo que la pantalla ha dado respuesta? Pienso que son una respuesta no demasiado inteligente a lo insoportable que se nos ha vuelto la espera. Y de eso las pantallas no son culpables, aunque en modo alguno contribuyan a su solución. La espera no dejara de ser insoportable sin móviles.

VI

Hay algo de una sinceridad cínica y terrible en las pantallas. Pienso en esas parejas que en la mesa de un restaurante están pendientes del móvil y, por lo tanto, diciéndole de hecho al otro: "Esto me interesa más que tú". Y como el otro responde de la misma manera, no pasa nada. Lo importante es lo que pueda haber tras la cena. La cena es solo un ritual de espera.


martes, 13 de febrero de 2024

Gentes de la cultura

 I

Decía el tan añorado Gustavo Bueno que eso que hoy conocemos como "cultura" no es, en el fondo, más que una laicización de la idea teológica de la Gracia. Pues bien, los hombres y mujeres del cine español se han empeñado en darle la razón.

II

Hay que ver con qué entusiasmo hablan de sí mismos como "las gentes de la cultura".

III

Las gentes de la cultura, por alguna razón que ...  no se me escapa son, muy mayoritariamente, del PD, del Partido del Déficit. Esto ni me molesta ni deja de molestarme. Lo que me molesta es su tendencia a hacer de maestros de escuela de la sociedad, frente a los cuales todos somos culpables de no estar a su altura moral.

IV

Ayer hablé con Mersenne (o sea, Daniel Capó) y con el inclasificable Ricardo Piñero. Hay personas que deberían ser catalogadas como bienes ecológicos nacionales.

V

Sophie Coignard en La tiranía de la mediocridad: "Flaubert por sí solo ya no es taquillero, pero Flaubert y el género se vuelve interesante".

VI

Acabo Edumitos de Héctor Ruiz Martín. Si yo fuese ministro de educación, lo primero que haría sería regalar un par de ejemplares de este libro a todos los centros educativos.

sábado, 10 de febrero de 2024

Hogar, dulce hogar

 I

Hoy me he despertado en mi cama con la satisfacción de saber que podría ir hasta el baño con los ojos cerrados sin tropezarme con nada. Todo está en su sitio, comenzando por mí.

II

La golosa y gozosa rutina de reencontrarte con la verdulera, la carnicera, el camarero que sabe cómo, exactamente, te gusta el café... La tranquilidad de lo habitual que, al abrazarte, te susurra al oído que esto será siempre así, que siempre estarán aquí estas mesas y estas sillas de la plaza de Ocata, a la sombra de este plátano eterno, bajo un cielo familiar. Uno se palpa y se encuentra más uno mismo y en este encontrarse brilla la chispa de la certeza de que también yo estaré siempre aquí.

III

Ayer, viniendo en el tren, leí en El Cultural esta declaración de Alfredo Sanzol, director del Centro Dramático Nacional, que dirige La casa de Bernarda Alba: "Bernarda ejerce violencia machista sobre sus hijas". Hay un feminismo -posiblemente ateo- que ha recuperado la imagen de la inmaculada concepción para aplicarlo a todas las mujeres: si una mujer hace algo malo, es el machismo que la ha infectado subrepticiamente.

IV

Una de las cosas más relevantes que he ido aprendiendo a lo largo de mi vida: El número de pecados permanece bastante estable. Lo que cambia es su contenido. 

V

Y ahora que lo pienso, también permanece estable el recurso al diablo: es el ser intrínsecamente malo que tienta al inocente.

sábado, 3 de febrero de 2024

Sentirse ecosexual

 I 

Esta mañana he dado una charla de veinte minutos en el aula magna de la Universitat Abad Oliva. Día espléndido. He compartido el micro con Josep Maria Alsina y hemos hablado de educación y sociedad. Lleno absoluto, pero no por nosotros dos, sino porque se presentaba en sociedad la "Corriente Social Cristiana", de la que no formo parte. 

II

Hace unos años llegué a un acuerdo con el Jefe: Cuando un grupo de cristianos me invite, voy, sin que me preocupe su etiqueta. Lo sorprendente es la cantidad de gente admirable que conoces cuando los ves sin etiqueta. En cuestiones de carisma soy estrictamente luriano.

III

Me he encontrado con caras conocidas de esas que te alegras tanto de volver a ver. De esas que te miran de tal manera que sientes íntimamente el inevitable deber de acercarte a la imagen un tanto desmedida que tienen de ti. Son presencias éticas. A Antoni Puigvert hacia tanto que no lo veía...

IV

Una librería ha puesto a la venta el libro de Balmes en el claustro de la universidad y para mi enorme satisfacción, a los 15 minutos ya estaba agotado. He firmado mucho, intentando mantener la promesa que me hice a mí mismo de no repetir una dedicatoria, cosa que no siempre es fácil.

V

Hay veces que se me acerca alguien con un libro mío en las manos para que se lo dedique y me lo pide con tanto entusiasmo, que me temo que no estará a la altura de sus expectativas y estoy tentado de pedirle un perdón preventivo.

VI

He comenzado mi charla así:

Qué tienen en común los siguientes hechos:

1. Tom Peters, de 32 años, se considera transespecie y afirma sentirse un cachorro dálmata.

2. La estadounidense Jewel Shuping, para hacer realidad su sueño de ser ciega, se ha hecho verter sobre los ojos un líquido corrosivo.

3. Salvatore Garau, artista plástico, vendió en una subasta pública una escultura invisible titulada “Ante ti”, por 28.000 €.

Lo que tienen en común es que a nuestros abuelos todo esto les parecerían completamente inverosímil, mientras que a nosotros nos parece perfectamente posible.

El pasado 28 de diciembre leí en La Vanguardia que una mujer llamada Sonja Semyonova, de 45 años, se declara ecosexual y había iniciado una relación erótica con un árbol. Aseguraba, además, que nadie la había hecho sentir como el árbol de sus amores. Si os digo la verdad, fui incapaz de discernir si era o no una inocentada.

Nuestro mundo ha ido perdiendo realidad a medida que iba ampliando lo posible. Si todo puede ser de otra manera, no es necesario tomarse demasiado en serio lo que ahora es. A lo largo de este proceso, el excéntrico se ha convertido en respetable y la excepción es ahora el juez de la norma.

El dominio de lo posible sobre lo real ha elevado lo nuevo al lugar privilegiado que en nuestra tradición ocupaba lo bueno. Hoy la innovación se presenta como intrínsecamente buena. Si le dices a alguien que está equivocado probablemente te dirá que respetes su opinión; si le dices que está anticuado, asumes más riesgos.

En esta situación, la crítica del humanismo ha pasado a formar parte de la ortodoxia universitaria.

martes, 30 de enero de 2024

Lo anfibio

 I

Insiste Platón en sus diálogos que no siempre es fácil poner límites a las cosas y, por lo tanto, que no siempre es fácil la definición. Pero ante la dificultad, él apostaba por el límite porque es la condición sin la cual no es posible el concepto.

II

Platón parece convencido de que sin amor al lenguaje (filología) no hay amor al hombre (filantropía) y de que las reticencias al lenguaje (misología) nos llevan directos a las reticencias ante el hombre (misantropía).

III

Hoy parece que ni los límites ni, por lo tanto, los conceptos bien delimitados, nos interesan mucho. Lo que nos interesa es lo anfibio. Nuestra cultura parece subyugada por lo anfibio.

IV

Lo anfibio no ama la reclusión, sino la exhibición. Le gusta convertir su excentricidad en espectáculo. 

V

Lo anfibio no aprecia el concepto, sino la imagen en movimiento.

VI
Si esto es así -que bien puedo estar completamente equivocado- entonces lo anfibio está condenado a la autofagia.

domingo, 12 de noviembre de 2023

« Judaïsme », par André Comte-Sponville

C’était au début des années 80. je rencontre un ancien condisciple de Khâgne et de la rue d’Ulm, que j’avais perdu de vue depuis nos années d’études. Nous prenons un verre, nous faisons en vitesse le bilan de nos vies. Le métier, le mariage, les enfants, les livres projetés ou en cours... Puis mon ami ajoute:
- « Il y a autre chose. Maintenant, je retourne à la synagogue.
-Tu étais juif ?
-Je le suis toujours! Tu ne le savais pas ?
- Comment l’aurais-je su ? Tu n’en parlais jamais...
- Avec le nom que je porte !
- Tu sais, quand on n’est ni juif ni antisémite, un nom, sauf à s’appeler Levy ou Cohen, cela ne dit pas grand-chose... J’ai gardé de toi le souvenir d’un kantien athée. Ce n’est pas une appartenance ethnique ou religieuse ! »

De fait, cet ami faisait partie de cette génération de jeunes juifs si parfaitement intégrés que leur judéité, pour qui en était informé, semblait comme irréelle ou purement réactive. Ils donnaient raison à Sartre : ils ne se sentaient juifs que pour autant qu’il y avait des antisémites. Beaucoup d’entre eux, plus tard, feront ce chemin d’une réappropriation spirituelle, qui donnera un sens positif- celui d’une appartenance, celui d’une fidélité - au fait, d’abord contingent, d’être juif. L’ami dont je parle fut le premier pour moi d’une longue série, qui me donnera beaucoup à réfléchir. Peut-être avions-nous tort de dénigrer systématiquement le passé, la tradition, la transmission ? Mais je n’en étais pas encore là. En l’occurrence, c’est surtout la question religieuse qui me turlupinait. Je lui demande:
- « Mais alors, maintenant.., tu crois en Dieu ?
- Tu sais, me répond-il en souriant, pour un Juif, l’existence de Dieu, ce n’est pas vraiment la question importante ! »

Pour quelqu’un qui a été élevé dans le catholicisme, comme c’est mon cas, la réponse était étonnante: croire ou non en Dieu, c’était la seule chose, s’agissant de religion, qui me paraissait compter vraiment ! Naïveté de goy. Ce que je lisais, dans le sourire de mon ami, c’était tout autre chose : qu’il est vain de centrer une existence sur ce qu’on ignore, que la question de l’appartenance - à une communauté, à une tradition, à une histoire - est plus importante que celle de la croyance, enfin que l’étude, l’observance et la mémoire - ce que j’appellerai plus tard la fidélité - importent davantage que la foi.

Le judaïsme est religion du Livre. Je sais bien qu’on peut le dire aussi du christianisme et de l’islam. Mais pas, me semble-t-il, avec la même pertinence « Le judaïsme, ajoute mon ami, c’est la seule religion où le premier devoir des parents est d’apprendre à lire à leurs enfants ....» C’est que la Bible est là, qui les attend, qui les définit. Pour un chrétien, sans doute aussi pour un musulman, c’est Dieu d’abord qui compte et qui sauve: le Livre n’est que le chemin qui en vient et y mène, que sa trace, que sa parole, qui ne vaut absolument que par Celui qui l’énonce ou l’inspire. Pour un juif, me semble-t-il, c’est différent. Le Livre vaut pour lui-même, par lui-même, et continuerait de valoir si Dieu n’existait pas ou était autre. D’ailleurs, qu’est-il ? Nul prophète juif n’a prétendu le savoir, mais seulement ce qu’il voulait ou ordonnait. Le judaïsme est religion du Livre, et ce Livre est une Loi (une Thora) bien davantage qu’un Credo: c’est ce qu’il faut faire qu’il énonce, bien plus que ce qu’il faudrait croire ou penser! D’ailleurs on peut croire ce qu’on veut, penser ce qu’on veut, c’est pourquoi l’esprit est libre. Mais point faire ce qu’on veut, puisque nous sommes en charge, moralement, les uns des autres.

Si le Christ n’est pas Dieu, s’il n’est pas ressuscité, que reste-t-il du christianisme? Rien de spécifique, rien de proprement religieux, et pourtant, à mes yeux d’athée, l’essentiel: une certaine fidélité, une certaine morale - une certaine façon, parmi cent autres possibles, d’être juif... Il m’est arrivé, quand on m’interrogeait sur ma religion, de me définir comme goy assimilé. C’est que je suis judéo-chrétien, que je le veuille ou pas, et d’autant plus assimilé, en effet, que j’ai perdu la foi. Il ne me reste que la fidélité pour échapper au nihilisme ou à la barbarie.

Il y a quelques années, lors d’une conférence à Reims ou à Strasbourg, je ne sais plus, j’eus l’occasion de m’expliquer sur ces deux notions de foi et de fidélité. Après la conférence, qui se passait dans une faculté ou une grande école, se tient une espèce de cocktail. On me présente un certain nombre de collègues et de personnalités. Parmi celles-ci, un rabbin.
«- Pendant votre conférence, me dit-il, il s’est passé quelque chose d’amusant...
- Quoi donc?
- Vous étiez en train de parler de fidélité. Je dis à l’oreille de l’ami qui m accompagnait: Cela me fait penser à une histoire juive. Je te la raconterai tout a l’heure..."
- Et alors ?
- Alors, c’est l’histoire que vous avez racontée vous-même, quelques secondes plus tard! »

Voici donc cette histoire, qui me paraît résumer l’esprit du judaïsme, ou du moins la part de lui qui me touche le plus, et qu’il me plaît de voir ainsi, en quelque sorte, authentifiée.
C’est l’histoire de deux rabbins, qui dînent ensemble. Ils discutent de l’existence de Dieu, et concluent d’un commun accord que Dieu, finalement, n’existe pas. Puis ils vont se coucher... Le jour se lève. L’un de nos deux rabbins se réveille, cherche son ami, ne le trouve pas dans la maison, va le chercher dehors et le trouve en effet dans le jardin, en train de faire sa prière rituelle du matin. Il va le voir, quelque peu interloqué:
- « Qu’est-ce que tu fais?
- Tu le vois bien : je fais ma prière rituelle du matin...
- Mais pourquoi ? Nous en avons discuté toute une partie de la nuit, nous avons conclu que Dieu n’existait pas, et toi, maintenant, tu fais ta prière rituelle du matin?!»
L’autre lui répond simplement:
- « Qu’est-ce que Dieu vient faire là-dedans?»

Humour juif: sagesse juive. Qu’a-t-on besoin de croire en Dieu pour faire ce que l’on doit? Qu’a-t-on besoin d’avoir la foi pour rester fidèle?

Dostoïevski, à côté, est un petit enfant. Que Dieu existe ou pas, tout n’est pas permis : puisque la Loi demeure, aussi longtemps que les hommes s’en souviennent, l’étudient et la transmettent.

L’esprit du judaïsme, c’est l’esprit tout court, qui est humour, connaissance et fidélité.

Comment les barbares ne seraient-ils pas antisémites ?

lunes, 23 de enero de 2023

El frío

Ha llegado el frío, fenómeno nada raro, ya que estamos en enero. "En enero", decía mi madre, "se hiela el agua en el puchero". Con el frío han llegado también los comentarios habituales sobre el tiempo, que tanto juego nos dan para decir algo cuando lo importante no es lo que se dice, sino manifestar nuestra afable co-presencia. En estos casos el tiempo es un bálsamo. No decimos más que obviedades y, sin embargo, lo hacemos con la cara de quien está descubriendo el último secreto del cosmos. Otra cosa son los informativos de la televisión,  porque para ellos la información debiera ser lo relevante, pero tienden a tratarnos de manera excesivamente paternal al bombardearnos en verano, cuando los termómetros se disparan, con consejos obvios hasta para un preescolar (llevar poca ropa, buscar las sombras, beber agua, etc.) y en invierno, cuando se hunden, con comentarios que de tan elementales tienen algo de menosprecio del sentido común de los espectadores (abrigarse, tomar bebidas calientes...).

jueves, 12 de enero de 2023

Saturno y sus hijos

Estoy leyendo al inmenso Gracián -que cada vez me parece más grande, más sutil y más agudo observador de la naturaleza de las cosas humanas- y no puedo dejar de pensar en la muchachada podemita. Dice Gracián: "Cuantos más tiernos sus hijos, se los traga Saturno con más facilidad".

miércoles, 31 de agosto de 2022

La mirada del otro

Leo, ya sin sorpresa, que en una discoteca de no sé dónde han prohibido mirar a nadie sin su permiso. Visto cómo está circulando la noticia por los medios, me imagino que se trata de una inteligente campaña publicitaria, porque, ¿cómo sabemos que nos mira otro sin nuestro permiso si no lo estamos mirando sin su permiso?

A una desconocida no se le puede decir que es fea por la misma razón por la que tampoco se le puede decir que es guapa, por no pecar contra la denostada galantería. Como aconsejaba don Luis Morcillo en Unas gotas de humor, a una desconocida lo que hay que decirle, si es que nos vemos en la ineludible necesidad de hablarle, es algo así como "A mí, usted, ni fu ni fa".

O sea, hay que reaccionar ante las desconocidas de la misma manera que reaccionaríamos ante un comedor estilo renacimiento (con la inseguridad de los que han de aparentar que conocen la palabra adecuada para nombrar estas cosas).

sábado, 27 de agosto de 2022

La hipocresía

Corruptissima republica plurimae leges, decían los romanos. Viendo nuestro mundo, no hay duda de que no andaban equivocados. 

¿Pero es la corrupción de la sociedad la que exige más leyes o es el mismo incremento de las leyes el que provoca la corrupción social? ¿Será el deseo de ser buenos de nuestros legisladores -buenos a la moda, claro- el que nos está empujando hacia la corrupción?

No me voy a meter ahora en este berenjenal. Me limitaré a confesar mi sospecha de que todas estas leyes que están aprobando últimamente nuestros legisladores al amparo de la creciente ideología woke -la última, la famosa del "solo sí es sí"- conducen, inexorablemente, a una sociedad más hipócrita. La hipocresía, como bien vio La Rechefoucauld, no se reduce al arte de la simulación de la virtud carente, sino que es el tributo que el vicio rinde a la virtud cuando lo que se lleva es ser virtuoso y la naturaleza humana, simplemente, no da para tanto. Y esto, sosecho yo, lo sabe muy bien más de uno de los que votan a favor de domesticar la naturaleza humana sustituyendo la prudencia por el miedo a la ley.
 
Alguna vez he dicho, y cada día estoy más convencido de ello, que el nihilismo es el resultado del fracasado intento de sustituir la prudencia por la ciencia. O por la ley, añado ahora.
 

jueves, 7 de julio de 2022

Testigo

Hace unos años, no muchos, viajando mi mujer y yo en el cercanías, seguimos al detalle, en vivo y en directo, la ruptura telefónica del joven que se sentaba a nuestro lado con su pareja. Los gritos de ella, por cierto, se oían más nítidamente que los susurros de él. En diez metros a la redonda se hizo un silencio expectante que nadie quería romper. Seguiamos el proceso de ruptura paso a paso a medida que iba tomando cuerpo. Recuerdo esto cada vez que me encuentro en el cercanías con alguien aventando a gritos por el movil la paja de su vida. Esta impúdica y desacomplejada trivialidad deja tambaleando mi filantropía. Así que, visto el asunto con perspectiva, el caso de aquel joven rupturista se convierte en un agarradero de esperanza para compensar la erosión de mi confianza en el género humano que me sale al encuentro en el tren. Aún hay gente que tiene algo sustantivo que decirse por el móvil. Lo sé porque he sido testigo de ello.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Gravar la expresión exacta del dolor

Un comentario de Tom Waits que me ha interesado mucho: "El mundo es un lugar infernal y la mala escritura está destruyendo la calidad de nuestro sufrimiento. Abarata y degrada la experiencia humana, cuando debería inspirar y elevar".

Pocas cosas más humanas, más necesarias y más sutiles que la expresión exacta del sufrimiento. Quizás hablar aquí de exactitud sea excesivo, pero precisamente por ello, porque mi sufrimiento no se encuentra en una definición, sino en mi experiencia, hay que atraparlo como bien se pueda en el lenguaje. Para ello es imprescindible disponer de un bagaje de palabras que nos permitan darle un rostro para mostrárnoslo a nosotros y a los demás. O para callar sabiendo lo que callamos.

Si por algo la educación emocional, tal como la veo practicada en muchas escuelas, me produce suspicacias, es porque, posiblemente sin ser consciente de ello, está fomentando una estabulación sentimental. No sería de extrañar que dentro de unos años gravaran con un impuesto de lujo cualquier expresión diáfana de un sufrimiento genuino.

domingo, 17 de octubre de 2021

Lo vero es severo

Entiendo que los matemáticos han de dar a cada cosa su nombre preciso, exacto, bien delimitado, porque el suyo es un lenguaje formal. Pero no entiendo a los científicos sociales que inflan el lenguaje hasta la pomposidad retórica y creen ofrecer conceptos cuando sólo nos lanzan rosarios de bombas de jabón que explotan sin dejar ningún rastro en la memoria. No me sorprenden. Hace tiempo descubrí que cuanto más ampuloso es el lenguaje de un científico social, más vacío es su contenido. Un discurso sobre las cosas humanas que olvida las cosas humanas, es un abalorio.

En ciencias sociales, lo vero es severo.

Por eso me gusta la cena de planeta, un evento sin demasiadas pretensiones académicas, frívolo y educado, en el que se cotillea con humor, pero sin despellejar a nadie, se come y se bebe bien, al pan se lo llama pan y al vino "costers del Segre" y te encuentras cada año con personas con las que no te volverás a ver en los siguientes 364 días. Memorable el largo aplauso al rey, con los invitados, en su inmensa mayoría, puestos en pie. Me dio la sensación de que en aquel aplauso había más desahogo que entudiasmo, pero era un desahogo necesario.

Sí, el farero de la isla de Ons es el farero de Occidente.

PISA y el 5%

Se ha armado una buena con las pruebas PISA en Cataluña. Se han excluido de las mismas unos porcentajes de alumnos desmesurados. Se supone q...