antes he visto que jugabais a la cabala con la novela de sales. pues a mi el nombre de soleras me recuerda a de sorel, personaje stendhaliano de rojo y negro, tambien de incierta gloria.
Anónimo: ¿Soleràs: Sorel? Mo está mal visto. Yo me quedo, sin embargo, con "Soleràs: Soledat". La soledad de la inteligencia ante el desquicio colectivo.
Malvisto: No llega mi saber a tanto, tan solo me espanto del celo divino. Pienso en Ío, en Leda... y en tantas otras que no pudieron escapar del celo divino y siento una tierna piedad por estas monjas que viven en la Calle Inmaculada.
No sé si será que la iglesia es muy perversa o que tengo la mente sucia, pero siempre que paso por delante de las Hermanas Esclavas de Jesús, me las imagino vestidas de cuero, esposadas y encadenadas a unas enormes argollas en la pared.
Querido amigo, yo volvía de las vacaciones dispuesta a imbuirme de la serenidad (de los clásicos o de cualquiera que pudiese proporcionarla) y he perdido los nervios en cuanto he visto que, en mi ausencia, has colgado ¡ 64! posts nuevos. Así no se puede, don Gregorio, no se puede. Le ruego que aumente más todavía su celo salesiano y se me entretenga más leyendo que escribiendo... Un beso enorme (y algo alterado, la verdad).
en la calle de la inmaculada?
ResponderEliminarEse nombre se presta a chistes fáciles... jeje.
ResponderEliminarCreo que tienen varios centros.
Por cierto, el otro día te iba a poner un comentario sobre eso de seguir con las 'cartes a Màrius Torres', pero veo que ya no hace falta.
antes he visto que jugabais a la cabala con la novela de sales.
ResponderEliminarpues a mi el nombre de soleras me recuerda a de sorel, personaje stendhaliano de rojo y negro, tambien de incierta gloria.
Anónimo, efectivamente. Y ese es en todo caso el chiste completo, Júlia. Obviaré comentarios sobre la realidad y el arte.
ResponderEliminarAnónimo: ¿Soleràs: Sorel? Mo está mal visto. Yo me quedo, sin embargo, con "Soleràs: Soledat". La soledad de la inteligencia ante el desquicio colectivo.
ResponderEliminar¡Bueno! ¡Ya está bien, cáspitas! ¡Iré esta tarde a buscarla!
ResponderEliminar¡ESTAS PRESIONES SON INSOPORTABLES!
¡LEÑE!
ResponderEliminarperdón, ¿y a quién celan? ¿a quién le hacen el cele?
ResponderEliminarTumbaíto: ¡Cuánto me gustaría conocer su opinión!
ResponderEliminarMalvisto: No llega mi saber a tanto, tan solo me espanto del celo divino. Pienso en Ío, en Leda... y en tantas otras que no pudieron escapar del celo divino y siento una tierna piedad por estas monjas que viven en la Calle Inmaculada.
ResponderEliminarNo sé si será que la iglesia es muy perversa o que tengo la mente sucia, pero siempre que paso por delante de las Hermanas Esclavas de Jesús, me las imagino vestidas de cuero, esposadas y encadenadas a unas enormes argollas en la pared.
ResponderEliminarQuerido amigo, yo volvía de las vacaciones dispuesta a imbuirme de la serenidad (de los clásicos o de cualquiera que pudiese proporcionarla) y he perdido los nervios en cuanto he visto que, en mi ausencia, has colgado ¡ 64! posts nuevos. Así no se puede, don Gregorio, no se puede. Le ruego que aumente más todavía su celo salesiano y se me entretenga más leyendo que escribiendo... Un beso enorme (y algo alterado, la verdad).
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