miércoles, 15 de abril de 2026
sábado, 11 de abril de 2026
Sant Pol
Ayer por la mañana fisioterapeuta y por la tarde, viaje a Sant Pol. La rodilla parece que mejora, lentamente, pero mejora. Aquellos dolores que no me dejaban dormir porque no había manera de encontrar la postura adecuada, han dejado paso a molestias llevaderas. Pero salgo de casa acompañado de mis muletas que parecen contribuir y no poco a la mejora. La causa de todo es un hematoma óseo al que le cuesta dejarme en paz. A media tarde cogí el tren de la costa y me fui a Sant Pol. Vivo cerca de la estación, y en Sant Pol tenía un acto no lejos de la estación. Hay personas que poseen una sabiduría especial y nada fácil de adquirir: la de hacer que todo sea fácil, cordial, amable y, al mismo tiempo exigente. Son personas que saben sonreír sin pizca de complacencia y saben sacar de ti lo mejor de ti mismo. Te hacen sentir -mejor: te hacen creer-, que tu mejor yo es tu verdadero yo. Pero yo sé que lo que somos no es indiferente a las personas que tenemos a nuestro lado y que son esas personas las que nos salvan de nuestra mediocridad
martes, 7 de abril de 2026
Sócrates, mi contemporáneo:
En el año 2015 publiqué este libro, que tuvo una segunda edición un año después:
Ahora, 11 años después, saco una nueva edición, corregida y aumentada de este libro, que es uno de los que más orgulloso me siento. Como pueden ver ustedes, está modificada la portada y, lo que es más importante, también el título:
lunes, 6 de abril de 2026
Sintaxis sin semántica
viernes, 3 de abril de 2026
¿Un pilar de la democracia?
Mariano Fernández Enguita se pregunta hoy en El País si la escuela ha dejado de ser un pilar de la democracia. La pregunta es, sin duda, bienintencionada, pero parte de un presupuesto equivocado: que alguna vez haya sido eso que Enguita se pregunta si ha dejado de ser. No dudo que haya querido serlo, pero los resultados no han estado a la altura de las intenciones.
Don Gumersindo de Azcárate observaba en 1883 (Resúmenes y juicios críticos) que en Francia la escuela nunca produjo los beneficios políticos que se esperaban de ella. No sirvió para disipar ilusiones populares, ni para asegurar el orden social. Y añade: «Si el pueblo francés ha aprendido moderación, lo debe, no a la enseñanza de la escuela, sino a los desastres de la guerra y a las tristes consecuencias de las derrotas». A continuación se pregunta si la escuela ha sido una panacea para los males sociales en Alemania o en los Estados Unidos. Lo obvio, concluye, es que ha aumentado de manera mu considerable el número de presos en las cárceles con estudios. Aquello de que una escuela que se abre es una cárcel que se cierra no resiste la comparación con la realidad. Recoge don Gumersindo esta opinión de un escritor norteamericano: «nuestros hijos tienen su pobre cerebro lleno de toda especie de cosas (...), pero no hay sitio en él para las verdades más sencillas del honor, del deber, de la moralidad."
Andar con muletas
Parece que, por fin, he dado con un fisioterapeuta que sabe qué hacer con mi rodilla. Además es amable, discreto y con un punto de humor. He tenido una primera sesión y todo parece haber mejorado. Lo primero que ha hecho es enseñarme cómo hay que caminar cuando llevas muletas. Es decir, lo elemental. Existe en pedagogía un fenómeno bien conocido, llamado "la maldición del conocimiento", según el cual los expertos, por serlo, no están siempre en condiciones de percatarse de las dificultades elementales del alumno, pero no hay que dar nada por supuesto en un aprendizaje. Hay que comenzar siempre por lo básico, por muy elemental que parezca. Ayer me di cuenta, con toda claridad, de la importancia de este principio. Después de meses con las muletas alguien me ha explicado cómo llevarlas. Pero si la maldición del conocimiento es importante, aún lo es más la maldición de la ignorancia: cuando no sabes nada no puedes ser consciente de que estás andando mal.
martes, 31 de marzo de 2026
Parte de bajas
Dos entradas en un día, pero tengo que contar lo que me pasa. Mi rodilla va a peor y he tenido que recuperar las muletas. Pero con mis muletas, indiscretas, no hay conocido que no se pare a preguntarme qué me pasa, tras lo cual pasan a contarme que ellos sí que han tenido males, mucho más graves que los míos. Así que estoy pensando en hacerme una camiseta que ponga "Sólo hablo de sexo", para no convertir cada salida de casa en un parte de bajas.

