La mujer de la limpieza -una portuguesa de 40 años- ha roto en carcajadas cuando le he asegurado que estoy a punto de cumplir 50 años de matrimonio. Le ha costado creérselo. Cuando, finalmente, la he convencido, me ha mirado con pena, pero no por mí, sino por mi mujer. No se cree que una mujer en sus cabales viva tanto tiempo con el mismo hombre. Le parece aburrido, monótono y antiguo. ¡Con la de hombres que hay por el mundo para ir probando! Creo que, además, sospecha que si estamos juntos es por falta de valentía para separarnos. Su risa era tan evidentemente sincera que no he intentado convencerla de nada. Me he limitado a esconder la cabeza tras la pantalla del ordenador y escribir este descargo.
miércoles, 6 de mayo de 2026
Mirando hacia atrás con sorpresa
Cuando miro hacia atrás siento el vértigo del azar. Todo lo importante que me ha sucedido parece azaroso. Si no hubiese estado allí aquella vez, si en vez de girar a la izquierda hubiese seguido para adelante, si me hubiese matriculado en aquello, si hubiese permanecido callado en vez de hablar... y, sin embargo, siento que soy el autor de mi biografía. Es cierto que me ha gustado arriesgarme, que siempre que me han ofrecido algo que hasta aquel momento me parecía remoto e inaccesible, he dicho que sí, es decir, que me ha gustado elegir lo improbable por los caminos inexplorados que abre, pero es muy extraño ese «mi» que utilizamos espontáneamente cuando decimos «esta es mi vida», «este es mi pensamiento» o, incluso, «mi cuerpo es mío». Sin embargo lo que en la vida pensada parece extraño y opaco, en la vida vivida discurre con normalidad, sin aspavientos. Por eso estoy cada vez más de acuerdo con Rousseau en que somos animales enfermos. Lo que pasa es que esa enfermedad, real, es la cura de nuestra animalidad.
lunes, 4 de mayo de 2026
Dolorcillos
domingo, 3 de mayo de 2026
El alma enferma
Siempre me ha dado que pensar el exabrupto que Bernardo de Claraval lanzó contra Pedro Abelardo (el de Eloísa): «Eres -le dijo- un hombre disímil de sí mismo». Bernardo, sin duda, creía estar afeando la conducta de Abelardo. Inicialmente yo me lo tomé así. Después, al crecer, a medida que fui aprendiendo a leer la superficie de las cosas, comprendí que, lejos de insultar a Bernardo estaba, voluntaria o involuntariamente, definiéndonos a todos, pues es propio de hombre ir deshaciéndose y rehaciéndose. En algunos casos (véase del macho hispánico cuando está de Rodríguez), más que disímil de sí mismo, está amputado de sí mismo. Y gracias a Bernardo de Claraval comprendí por qué dice Sócrates que no existe el alma en armonía. El alma siempre está enferma.
sábado, 2 de mayo de 2026
El sesentayochismo pedagógico
La pedagogía que podemos llamar "oficial" es, claramente, una pedagogía sesentayochista. Es decir, es una pedagogía que podría tener su sentido en 1968 y que no acaba de enterarse de que vivimos en el 2026. Por eso, cuando habla del futuro utiliza una retórica vieja. Sin embargo no se puede decir que esta pedagogía haya fracasado completamente. Se ha mostrado muy eficaz creando la cultura woke. Si no me creen, observen lo que pasa en la educación catalana.
viernes, 1 de mayo de 2026
Buenas gentes pesadísimas
Ya sé que hay que ser comprensivo y callar y escuchar, pero a veces me lo ponen muy difícil. Me refiero a las buenas gentes que, al verme con muletas, se me acercan y me preguntan qué me pasa para, en cuanto pueden meter baza, interrumpirme para comenzar a desgranarme el rosario interminable de sus males que, por supuesto, son mucho más graves que los míos. Es especialmente detallista y prolija la gente que ha sufrido operaciones que les han dejado alguna secuela. Parecen estar dominadas por un impulso irrefrenable a contarte sus minucias como si no hubiera nada más importante en el mundo. Yo escucho, callo, incluso asiento despistadamente. Y eso es lo peor, porque entonces interpretan tu amabilidad como una carta blanca para exponer sus desgracias e incrementan la crudeza de su puntillismo.
Pliego de descargo
La mujer de la limpieza -una portuguesa de 40 años- ha roto en carcajadas cuando le he asegurado que estoy a punto de cumplir 50 años de mat...
