miércoles, 18 de febrero de 2026

La pecera

 La semana gallega valió, sin duda, la pena. Pero como tuve el correo abandonado, al llegar a casa me esperaba un alud de urgencias (porque en este presente nuestro lo que no es urgente parece no existir) que me están teniendo muy atareado. ¡Qué tiempos aquellos en que recibías una carta, la leías y releías, la guardabas en un sitio específico, la respondías con calma y todo iba al ritmo del cartero, el vecino sin prisas del pueblo. Ahora todo ha de ser para ahora mismo. Y eso harta, pero nos sometemos a esa hartura de manera incondicional, aceptándola somo aceptan el agua los peces de la pecera.

martes, 17 de febrero de 2026

Galicia

Me ha llegado un enorme e inesperado paquete de Galicia con botellas de un orujo blanco excelente, vino blanco del que sale de la uva ya consagrado, y otros licores y de repente he sentido que el Mediterráneo era una costa más de Galicia. De nuevo resulta ser cierto: Cuando vayas al mercado no te olvides de volver con un amigo. Podríamos decir lo mismo de esta otra manera: si no sales de casa dispuesto a amar, no te detengas en ningún sitio. Para ser un viajero insustancial, mejor no ponerse en camino. Hay que volver a casa más cansado y, sobre todo, más rico de lo que se ha salido. Para volver más pobre no hacen falta alforjas. Aquí llevamos dos días seguidos de sol. Hay lugares en Galicia en el que no han visto el sol cara a cara en todo lo que llevamos de año. Pero eso es lo que celebran las piedras cubiertas de musgo y líquenes; piedras que parecen indemnes al óxido del tiempo, esas piedras de las casas gallegas que parecen cinceladas por la lluvia. 

lunes, 16 de febrero de 2026

Por qué puede extinguirse la izquierda

Una de las líneas de separación entre la derecha y la izquierda es hoy la de la tasa de natalidad. Hace quince las diferencias ideológicas no tenían reflejo en el número de hijos, pero las cosas han ido cambiando y lo han hecho muy deprisa. Tanto es así, que en el año 2024 el 75 % de las mujeres de izquierda entre 18 y 35 años no tenía descendencia, mientras que el porcentaje era del 40% entre las mujeres conservadoras. O sea, que la falta de hijos entre las primeras es hoy casi el doble que entre las segundas. Buscando información sobre este asunto me entero, aunque sin mucha sorpresa, que las mujeres que desean tener hijos son mucho más selectivas a la hora de elegir sus parejas que las que no quieren. Como dicen en inglés, «the future belongs to those who show up».

domingo, 15 de febrero de 2026

Trapiello, Rubio, Sánchez

La frase de ayer la escribió Trapiello a propósito de lo ocurrido con cierta incontinencia verbal de Rosa Belmonte:"No se puede hablar a tontas y a locas". El discurso de ayer y, muy posiblemente, el discurso que recordaremos en el futuro, es el de Marco Rubio en Munich. Es un discurso aparentemente de guante blanco, pero que sitúa a Europa, crudamente, ante su destino, porque "We in America have no interest in being polite and orderly caretakers of the West's managed decline." La inconsistencia buenista, demagógica y flácida de ayer fue la del primer ministro español, que, haciendo un alarde de política-ficción, decidió ignorar la realidad para dirigirse a sus tertulianos afines con esta extravagancia a tontas y a locas: "Experts estimate that the US alone will invest $946 billion in nukes over the next decade — enough to eradicate extreme global poverty".

sábado, 14 de febrero de 2026

Mejorando el nivel general

Hace ya algunos años asistí a un congreso de filosofía griega del que salimos todos muy satisfechos. Como nos repetíamos unos a otros, fue tan excepcional que no se oyó ninguna tontería. En el acto de clausura, el organizador, recogiendo el sentir general, dio las gracias a los que, habiendo sido invitados, habían rechazado la invitación: «Con ellos -dijo- no lo hubiéramos conseguido».

Me agarré a este mismo argumento ayer por la mañana al recibir una invitación para participar en un congreso que se propone tratar de cuestiones que presumo muy interesantes, pero de las que no tengo ni idea. Así que contesté que no podía permitirme la asistencia a tan magnífico evento porque estaba seguro de que mi ausencia mejoraría el nivel general.

viernes, 13 de febrero de 2026

Medio quilo al día


He andado unos días recorriendo carreteras españolas. En realidad, hemos andado, porque este viaje o lo hacía en compañía o no lo hacía. Las fuerzas van menguando y, sobre todo, la recuperación cada vez es más lenta. Así que le pedí a mi hijo que me hiciera de chófer y nos hemos lanzado los dos a la carretera. Ha sido un gran viaje por tierras empapadas de agua:  Barcelona - Zaragoza (los Monegros reverdecidos) - El Burgo de Osma - Valladolid - Urueña (¡qué frío)- Tordesillas - Valladolid (de nuevo) -  Ourense - O Barco de Valdeorras - Saldaña - Santander - Azagra - Barcelona. Hemos comido mucho (sitúen en un extremo el lechazo al horno y en el otro el pulpo a feira, y casi hemos dado con todo lo que hay en medio. Hemos bebido aún más. Esos blancos de la Ribeira Sacra no necesitan bendiciones porque salen de la tierra bendecidos.Y hemos ido de padre e hijo. Esta mañana me he pesado. He engordado 4 quilos. Medio quilo por día.

viernes, 6 de febrero de 2026

Ganas de saber

Larga conversación con un joven con ganas de saber. Un lujo, claro. Vamos un poco de aquí para allá, por donde la razón, sometida a este generoso sol de febrero y al aroma, gozoso, de un buen café, nos lleva. Es universitario y me pregunta por qué la clase magistral recibe tantas críticas. "Porque es la metodología más difícil y una manera de librarse de ella es despreciándola". Lo de la zorra y las uvas, siempre tan actual. Me doy cuenta de que, aunque es discreto, tiene a sus profesores bien calados. Sabe las palabras que tiene que utilizar con cada uno, según su grado de wokismo. Lo entiendo. Hay situaciones en las que lo importante es sobrevivir. ¿No fue Talleyrand  el que respondió, cuando le preguntaron qué había hecho durante la Revolución francesa, "¡Sobrevivir!"? Ayer después de una larga charla sobre el ensayo español con un editor serio, les hablé sobre Frankenstein a un grupo selecto de universitarios en un colegio mayor de Barcelona. Había estudiantes de arqueología, filología, ingeniería, dirección de orquesta, ADE, etc. Pagaría por tener más charlas así. No hay nada más atractivo que un joven con ganas de saber. Esas ganas son contagiosas.

La pecera

 La semana gallega valió, sin duda, la pena. Pero como tuve el correo abandonado, al llegar a casa me esperaba un alud de urgencias (porque ...