jueves, 14 de noviembre de 2019

Sueño

Parece claro que ha llegado el invierno. Cielo gris, espeso, bajo; una neblina vaporosa en el ambiente; lluvia intermitente; mar alterado; ese frío que se cuela, insidioso, hasta los huesos. Escribo cerca de un radiador con una manta doblada sobre las rodillas. Aquí, a mi lado, varios artículos de Chantal Delsol, me ayudan a pensar en la importancia de dos conceptos olvidados, el de don y el de contra-don, que es el agradecimiento. Quizás sea éste, el don, el concepto más ajeno a todo cuanto supone la socialdemocracia, dada la insistencia de ésta en ocultarlo tras el discurso de los derechos.

Jean Bernard Restout
Sueño, c. 1771. 
Nuseo de Arte de Cleveland

La risa triste

En El Subjetivo

martes, 12 de noviembre de 2019

Si es viernes, toca Tocqueville


4 cosas

I
La dinámica expansiva del capitalismo, lejos de encontrar su justificación en la ideología conservadora, descansa sobre los valores de la nueva izquierda: individualismo radical, rechazo de límites y fronteras, culto de la innovación, ilimitación de derechos, políticas de la identidad...

II 
"Incoherencias de la modernidad tardía: reducimos el pensamiento a neuronas y el cuerpo a química, pero queremos una dignidad inalienable, y las dos cosas son incompatibles. Hace falta una espiritualidad para que la dignidad se establezca de forma incondicional".
- Chantal Del Sol

III 
"Ninguna ética, ninguna religión, ningún proverbio popular, ninguna moraleja de una fábula, ninguna regla de conducta de un pueblo primitivo ha elevado la envidia al rango de virtud. Al contrario, (...) los hombres obligados a vivir en sociedad siempre han tratado de reprimir la envidia tanto como sea posible. ¿Por qué? Porque en cualquier grupo humano, sea el que sea, la envidia es invariablemente un factor de desorden (...). La envidia es, por definición, la negación de los fundamentos de cualquier sociedad".
- Helmut Schoeck

IV 
Acabo con la razón para ser conservador que nos ofrece Pla en el Homenot que dedica a Eugenio d'Ors: “Jo sóc un conservador perquè sempre m’ha semblat absurd que els homes afegeixin les seves facultats intel·lectuals i la seva força material a l’incessant treball de destrucció que realitza constantment i implacablement la naturalesa. No hi ha necessitat, em sembla, de matar prematurament i abans d’hora ningú, si la naturalesa es dedica a aquesta feina d’una manera ordenada i perfecta. Si totes les coses estan destinades a caure, perquè aquesta és la seva llei fatal, el més enraonat, encara, és estintolar-les, si és posible”.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Pienso pasar lista


La aurora no decepciona nunca

La aurora no decepciona nunca, a pesar del eterno retorno de lo mismo sobre las perplejidades humanas. Cada amanecer es el mismo y cada uno recoge a Demócrito riéndose de las miserias del mundo y a Heráclito llorando ante estas mismas miserias.

El país está hoy más fragmentado que ayer y un poquito más cerca de los Balcanes.

Cambó, que estuvo muy influido por Barrès (como lo estuvo Azaña, por otra parte) insistía en que España necesitaba un ideal colectivo. Él se creía dispuesto a dárselo porque sabía que la política es hacer creer. No veo en el horizonte inmediato ningún político tentado por esta noble ambición.

Le comento a un amigo:
- Esta podría ser la hora de Valls.
- No le veo espacio político -me contesta.
- ¿Y si Sánchez supiera aprovecharlo?
- Sánchez lo detesta, esta alternativa es imposible. 

Una parte importante de lo que nos pasa se explica por causas estrictamente psicológicas: los vetos que tienen cruzados entre sí diferentes líderes políticos. ¿Seguiremos siendo rehenes de sus fobias? Quiera Dios que no. Esta es la hora de la generosidad dentro de España y de firmeza en la Unión Europea, porque en España tiene un virus.

Decía Leo Strauss que está más cerca de la sana filosofía la risa de Demócrito que las lágrimas de Heráclito. 

Sueño

Parece claro que ha llegado el invierno. Cielo gris, espeso, bajo; una neblina vaporosa en el ambiente; lluvia intermitente; mar alterado; ...