sábado, 18 de abril de 2026

Aventuras de un lisiado

Sí, ya sé que últimamente vengo poco por aquí. Intentaré remediarlo, porque este es un ejercicio disciplinario interesante. Estos últimos días he estado viajando con mis inseparables muletas. Unos viajan con mascotas y yo viajo con muletas (que no dan mucha menos guerra). He descubierto algo que, entre sorprendido y divertido, me llama la atención. Cuando subo a un tren abarrotado de pasajeros, me gusta dirigirme a los asientos reservados para ancianos, lisiados y embarazadas, que suelen estar ocupados por personas que, al verme llegar, hunden su mirada en el móvil para aparentar que no me han visto. No le pido a nadie que se levante. Simplemente me paro, de pie, frente a ellos. De vez en cuando alguien me cede el asiento y entonces hay como un contagio de vergüenza y se suscita algo así como una pugna a ver quién es más amable con el impertinente recién llegado. Mi experiencia última: los que se levantan a cederme el asiento -reservado para personas como yo, insisto en ello- suelen ser casi de mi edad, porque me imagino que están viendo en mí su inmediato futuro.

miércoles, 15 de abril de 2026

Sobre a arte de ler


Estaba paseando por el acogedor jardín botánico de Valencia cuando me ha llegado la prueba de la traducción al portugués de este libro. La vida está llena de sorpresas, pero hay que estar al tanto, para atraparlas al vuelo. Este libro nace de una conferencia que di ante los editores catalanes. Jordi Nadal, de Plataforma, que estaba presente me propuso inmediatamente publicarla, cosa que yo no había previsto. Se publicó y  ya vamos por la octava edición, más esta edición portuguesa, que me sabe muy, muy rica.

 

¿Y si Atenas tenía razón?

Ya en las librerías:


 

sábado, 11 de abril de 2026

Sant Pol

Ayer por la mañana fisioterapeuta y por la tarde, viaje a Sant Pol. La rodilla parece que mejora, lentamente, pero mejora. Aquellos dolores que no me dejaban dormir porque no había manera de encontrar la postura adecuada, han dejado paso a molestias llevaderas. Pero salgo de casa acompañado de mis muletas que parecen contribuir y no poco a la mejora. La causa de todo es un hematoma óseo al que le cuesta dejarme en paz. A media tarde cogí el tren de la costa y me fui a Sant Pol. Vivo cerca de la estación, y en Sant Pol tenía un acto no lejos de la estación. Hay personas que poseen una sabiduría especial y nada fácil de adquirir: la de hacer que todo sea fácil, cordial, amable y, al mismo tiempo exigente. Son personas que saben sonreír sin pizca de complacencia y saben sacar de ti lo mejor de ti mismo. Te hacen sentir -mejor: te hacen creer-, que tu mejor yo es tu verdadero yo. Pero yo sé que lo que somos no es indiferente a las personas que tenemos a nuestro lado y que son esas personas las que nos salvan de nuestra mediocridad

martes, 7 de abril de 2026

Sócrates, mi contemporáneo:

 En el año 2015 publiqué este libro, que tuvo una segunda edición un año después:


Ahora, 11 años después, saco una nueva edición, corregida y aumentada de este libro, que es uno de los que más orgulloso me siento. Como pueden ver ustedes, está modificada la portada y, lo que es más importante, también el título:


En el año 2015 apareció la primera edición de este libro: 


lunes, 6 de abril de 2026

Sintaxis sin semántica

El filósofo John Searle insistía en esta verdad de Perogrullo: los ordenadores tienen sintaxis, pero no semántica. Es decir, saben cuál debe ser el orden de los elementos de una oración, pero ignoran completamente el significado de la oración. Juegan con símbolos de la misma manera que un ciego puede jugar con colores. Si esto es así, entonces lo que tenemos que fortalecer en nuestros alumnos es la semántica. Sobre esto escribí un artículo recientemente. Para un hablante cualquiera el significado de una palabra es la extensión de su uso. La palabra "mamá" significa todo aquello a lo que puede llamar "mamá". Lo que caracteriza el lenguaje del niño es la limitación de la extensión del uso de su vocabulario. "Mamá" significa su propia madre y nadie más. Para que adquiera el concepto de "mamá" debe conocer sus usos posibles. Solo cuando el concepto está bien asentado es posible la transferencia de conocimientos relativos a las "mamás" y ver la diferencia entre la expresión "madre no hay más que una" "madre, no hay más que una (sartén limpia)". Pues bien, el papel de la escuela es ayudar al alumno a pasar del uso connotativo del lengua (madre = mi experiencia de a quién se puede llamar madre) al denotativo (madre = la definición de madre). Cuando planteo esto ante los maestros, enseguida se soliviantan y me dicen que la escuela está también para trabajar la socialización, las emociones, el pensamiento crítico o la creatividad. ¿Pero es que lel lenguaje de la socialización, las emociones, el pensamiento crítico o la creatividad tiene sintaxis pero no semántica?

viernes, 3 de abril de 2026

¿Un pilar de la democracia?

Mariano Fernández Enguita se pregunta hoy en El País si la escuela ha dejado de ser un pilar de la democracia. La pregunta es, sin duda, bienintencionada, pero parte de un presupuesto equivocado: que alguna vez haya sido eso que Enguita se pregunta si ha dejado de ser. No dudo que haya querido serlo, pero los resultados no han estado a la altura de las intenciones.

Don Gumersindo de Azcárate observaba en 1883 (Resúmenes y juicios críticos) que en Francia la escuela nunca produjo los beneficios políticos que se esperaban de ella. No sirvió para disipar ilusiones populares, ni para asegurar el orden social. Y añade: «Si el pueblo francés ha aprendido moderación, lo debe, no a la enseñanza de la escuela, sino a los desastres de la guerra y a las tristes consecuencias de las derrotas». A continuación se pregunta si la escuela ha sido una panacea para los males sociales en Alemania o en los Estados Unidos. Lo obvio, concluye, es que ha aumentado de manera mu considerable el número de presos en las cárceles con estudios. Aquello de que una escuela que se abre es una cárcel que se cierra no resiste la comparación con la realidad. Recoge don Gumersindo esta opinión de un escritor norteamericano: «nuestros hijos tienen su pobre cerebro lleno de toda especie de cosas (...), pero no hay sitio en él para las verdades más sencillas del honor, del deber, de la moralidad."

Aventuras de un lisiado

Sí, ya sé que últimamente vengo poco por aquí. Intentaré remediarlo, porque este es un ejercicio disciplinario interesante. Estos últimos dí...