Esta mañana he visto, con admiración, (y cierta envidia) a un joven de unos veinte años bajando las escaleras de la plaza de la plaza de Ocata. Parecía que flotaba. Movimientos armónicos, gráciles, de un cuerpo casi espiritualizado, con las alas de la levedad en las rodillas. Yo, quizás, un día las bajé así.
domingo, 24 de mayo de 2026
Amar y entender
Cada vez lo tengo más claro:
1) Amarse es más importante que entenderse.
2) No hay cosa más estúpida que dejar de amar a alguien porque no lo entiendes.
3) ¡Si no nos entendemos a nosotros mismos!
4) En las cosas humanas, solo amando se comprende.
viernes, 22 de mayo de 2026
Displicencia y satisfacción
El miércoles pasado estuve en La Salle hablando del mito de Prometeo y de esa secuela moderna del mismo que es Frankenstein. Salí satisfecho. Me trataron muy bien y creo que me atendieron y me entendieron. Sin embargo, hubo un momento, solo uno, en el que me apeteció ponerme un poco impertinente. Fue cuando antes de comenzar el acto me preguntaron ante una cámara, en un aparte, si tiene algo que decirnos aún el mito de Prometeo. "Es curioso", contesté, "que siempre le exijamos al pasado que llame a las puertas del presente con educación y ropas nuevas y espere a que le dejemos entrar. Al pasado siempre le estamos exigiendo que justifique su actualidad. ¿Por qué no le exigimos al presente que justifique su bouquet? ¿Por qué en vez de constituir el presente como el tribunal de la historia no hacemos del pasado su juez del presente. ¿Por qué no se pregunta nunca al presente a ver si está en condiciones de llamar a las puertas del pasado con algo que ofrecerle?" Y me quedé tan satisfecho.
jueves, 21 de mayo de 2026
Lamento por la amistad truncada
Decía Clarín que los amigos son las partes de nuestra alma que tenemos repartidas por el mundo. Así es. Por eso la desaparición de un amigo significa la pérdida de una embajada sentimental en una parte del mundo que cae, de repente en la oscuridad. Ya no te llegarán más mensajes de allí. Nadie te dirá a ti, y solo a ti, qué tiempo hace por allí, cómo van creciendo los nietos, qué libros recientes te han impresionado. Nadie te revivirá recuerdos en común que tienen como marco los lugares de nuestra amistad. De aquí en adelante la memoria está condenada al monólogo silencioso. Hemos perdido una parte de nuestra alma que no tiene reemplazo.
miércoles, 20 de mayo de 2026
Descansa en paz, Eduardo
En consulta
Me volvió a suceder. Llegó puntual a la visita con el otorrino. Me siento en la sala de espera y me dispongo a lo que toca, a esperar. Van llamando a la gente y poco a poco la sala de espera se va vaciando. Finalmente, pasadas dos horas de la cita que tenía programada, me levanto y voy a preguntar qué pasa conmigo. Entonces la enfermera se me encara y me asegura que me han estado llamando insistentemente desde las 10:00. Son las 12:00. «Bueno -le digo- pero ustedes no debieran esperar que todo el mundo que viene al otorrino oiga bien». No le hace gracia mi respuesta, pero me hacen pasar a consulta.
Me proponen de la editorial italiana IPS (Il Pensiero Storico) que forme parte de su consejo editorial. Acepto sabiendo que si algo no me sobra es tiempo. Poco después me comunican en Ariel que van a reimprimir dos de mis libros más queridos, La escuela no es un parque de atracciones y Elogio de las familias sensatamente imperfectas.
Oigo poco y mal, voy cojeando como si arrastrara un ancla de hierro, pero siento que no tengo derecho a quejarme.
Mi querida amiga B. me comunica que se ha caído en casa y que está ingresada en el hospital sin apenas capacidad para moverse. Son cosas estas de difícil consuelo y mi incapacidad para proporcionarle, con sinceridad, una palabra de alivio me hace sentir extraña, aunuqe ligeramente, culpable.
domingo, 17 de mayo de 2026
Pensando en Frankenstein
Lo que la filosofía persigue es, para Hegel, la reconciliación del pensar y del ser. Confía en que el pensamiento pueda abarcar lo real para decirlo con exactitud. Pero esto es lo que no puede aceptar la tecnología. La tecnología quiere situar lo real a las órdenes de lo posible, y lo hace con tal empeño que la distancia entre lo real y lo posible no deja de incrementarse. Por supuesto, lo posible se incrementa a expensas de lo real. En esto reside la esencia de la tecnología. Por eso Heidegger acierta cuando considera que una muestra precisa de esta esencia está en el Marx que sostiene que los filósofos no han hecho hasta ahora otra cosa que interpretar el mundo, cuando lo que hay que hacer es cambiarlo. Aquí Marx se revuelve contra Hegel y a favor de la tecnología; es decir, de la reconstrucción de lo humano en la dirección del deseo.
Escaleras
Esta mañana he visto, con admiración, (y cierta envidia) a un joven de unos veinte años bajando las escaleras de la plaza de la plaza de Oca...