jueves, 29 de febrero de 2024

Filología y filantropía

 I

Ayer se me pasó el día volando. Tanto, que no me acordé de cumplir con mi precepto precepto de "nulla dies sine linea". Y no es que pasaran pocas coas. Hice unas albóndigas sublimes y una sopa de las caseras de chup-chup, con huesos de ternera, gallina y verduras, que nos alegrará el alma durante varios días. El sopero es un arte sutil y polícromo que requiere cariñosa paciencia.

II

Libro terminado... pero no.

III

Cada vez que acabo un libro tengo la sensación de que no he escrito ni una línea interesante. Todo me parece banal, insustancial y escrito con estilo de notario pobre. La experiencia me enseña que debo dejarlo dormir durante un mes y volver a él con la mirada descansada.

IV

Desayuno esta mañana, en la cafetería de la librería Laie con una persona a la que es un lujo conocer: Javier García Cañete. Hemos picoteado en mil temas, nos hemos reído mucho y hemos hecho planes para noviembre. Javier dirige con sabiduría pundonorosa la Fundación Botín. Intento convencerle para ir a Hornachuelos y recorrer a pie aquella parte de Sierra Morena, pero aunque e dice que sí, me está diciendo que no. 

V

Esta tarde salgo para Madrid. Mañana tengo una conferencia en la Facultad de Humanidades de la San Pablo-CEU y el sábado otra en Ávila. La de Madrid se titula: "El logos filológico y el logos filantrópico" y la de Ávila, "¿Son evidentes las evidencias?" Me refiero a las evidencias pedagógicas, claro.

VI 

Platón: 


martes, 27 de febrero de 2024

Un duende caprichoso

 I

Día completamente improductivo, perezoso, indolente, laxo. La imaginación se me va de aquí para allá, a su aire, y me deja de caprichoso observador de mí mismo. No está mal. De vez en cuando estos días saben muy bien.

II

Los estados de ánimo siempre se presentan sin llamar. Se apoderan de tu casa y se quedan a vivir allí. Lo bueno de la jubilación es que puedes entregarles tranquilamente el mando. No pasa nada porque estén un día entero de okupas.

III

Me llama Leticia Lombardero. Sigue creciendo el número de inscritos en la Tatiana para el seminario de filosofía. 

IV

Esta mañana he recibido una propuesta tan insospechada como halagadora. Me proponen de una universidad española el cargo de director académico de un máster de humanidades. He agradecido muy sinceramente la invitación, pero yo ya solo estoy para mis caprichos y mis estados de ánimo.

V
La bombilla sigue sin aparecer. Esta mañana la hemos buscado mi mujer y yo con denuedo. Pero nada. Debe de haber en mi habitación un duende caprichoso.


lunes, 26 de febrero de 2024

El junco verde

 I

Esta mañana he escrito un buen capítulo. Básicamente, trataba de las dificultades de escribir un buen capítulo. Y me he quedado tan satisfecho. He comenzado a redactarlo temprano en la plaza de Ocata y lo he acabado cuando daban las 14:00 en la Plaza de les Dones, entre cafés.  Después he comprado una bombilla. Una bombilla. He entrado a mi cuarto con ella en la mano. Lo recuerdo muy bien. Pero no sé dónde la he dejado y no tengo manera de encontrarla.

II

Me escribe Leticia Lombardero de la Fundación Tatiana. La preinscripción en el seminario Después de la orgía va viento en popa. Hay ya más de 30 solicitudes. De todos los preinscritos se seleccionará un grupo de unas 20 personas. Colaborar con la Tatiana es un lujo.

III

Aquí delante, en la azotea de una casa blanca del otro lado de la calle ha salido un joven a fumar.  Fuma lentamente, pero con grandes caladas, mientras pasea de un lado a otro como un tigre enjaulado. Observo sus movimientos fascinado por no sé qué y me pregunto quién observará los míos.

IV

Comienzo a leer una de esas cosas que no me gustan pero que creo que hay que leer para saber cómo va el mundo: Viure com els ocells, de la filósofa Vincianne Despret. Para mi sorpresa me está gustando, pero no porque comulgue, ni mucho menos, con la tesis de la autora, sino porque me muestra con detalle hasta qué punto cuando intentamos aprender algo de la naturaleza lo que hacemos es proyectar sobre la naturaleza la lección que queremos aprender.

V

Veo en mis nietos todo lo que vi en mí hace tantos años y que sus padres no pueden ver todavía. Y lo que veo me produce tanta ternura... son exploradores del mundo en busca de ese junco verde que Colón, cansado de tanta agua, descubrió un día flotando a la deriva. La tierra estaba cerca.

VI

Me escriben de la Editorial Trota. Siempre le estaré agradecido a Alejandro Sierra, porque él publicó mis primeros libros. Me comunica los derechos de autor que han devengado durante el año pasado dos libros que publiqué hace años: Prometeos y Guía para no entender a Sócrates. Total a cobrar: 39.15€. Es poca cosa, pero no se pueden hacer ustedes la alegría que me da comprobar que se siguen, aunque gota a gota, vendiendo.

VI

Videoconferencia con las buenas gentes de la Fundación Pere Tarrés. ¡Qué labor más admirable desarrollan!

VII

Me acaba de llegar:




domingo, 25 de febrero de 2024

La filosofía primera

 I

Finalmente parece que ha dejado ver su cara el invierno, pero lo ha hecho de una manera tímida, como si se avergonzara de sí mismo. O sea, hace fresco.

II

A punto de terminar un capítulo, me salta de forma inesperada una frase a la pantalla del ordenador que dice, exactamente, lo contrario de lo que acabo de decir hace dos párrafos. Por una parte me enfado conmigo mismo, porque así no hay forma de acabar el capítulo; pero, por otra, me felicito, porque me he dado la oportunidad de pensar mejor las cosas. El problema es que siempre hay un pensamiento mejor sobre todo. Lo que creo definitivo marca solo los límites de mi inteligencia.

III

La pedagogía moderna parece creer en la existencia de competencias generales a todas las asignaturas. Es cierto. La competencia más general es el arte de hincar los codos. De volver sobre lo escrito, por ejemplo, y dejar aflorar eso que intuyes que sabes pero no sabes formular con precisión porque no acabas de saberlo bien.

IV

¿Por qué los niños muertos en la franja de Gaza causan en Europa mucha más indignación que los niños muertos en Ucrania?

V

Hay que mirar cara a cara a la política, con todo lo que tiene de patio de colegio, y aceptar que eso infantil, rudo, sofístico y sesgado es, ni más ni menos, la filosofía primera.

sábado, 24 de febrero de 2024

Añadir oscuridad a las tinieblas

Día de nubes algodonosas y bajas sobre un fondo de azul casi añil. Ahora, al atardecer, las cosas se iluminan con tonos pasteles y el pueblo parece tocado por un punto de irrealidad. Las jacarandás que tengo delante de la ventana de mi cuarto se mueven con una elegancia perezosa. Han caído cuatro gotas, pero estas nubes llevan agua. Al cielo le ha dado por partirse en franjas, a lo Rothko.

II

Me escribe mi querida y añorada Lourdes Sánchez, directora de los coros juveniles de Venezuela. Viene a España y coincidimos el día 19 de marzo en Madrid. ¡A ver si nos podemos ver! Tenemos muchas cosas que contarnos.

III

Mañana productiva en ideas pero parca en páginas. Cada vez que la búsqueda de una palabra me detiene, sé que el problema no es de esa palabra, sino de confusión de ideas. Hay, pues, que parar y rumiar en busca de claridad y distinción. Nietzsche decía que había que leer como las vacas, rumiando. Es cierto; pero aún es más cierto que hay que escribir también rumiando. Esto último lo decía Llull.

IV

Comienza a llover con más fuerza. Quizás podamos revivir una tormenta. Las jacarandás cogen ritmo.

V

Páginas de Ortega sobre Leibniz, preparando el seminario de Madrid. Ortega es profundo y claro. Y esa claridad confunde a no pocos lectores que creen entenderlo todo. Pero la claridad de Ortega solo se entiende cuando se lee con hambre de claridad. A Zubiri se lo respeta más... y yo creo que es porque se lo entiende menos.

VI

Hace algunos años, en el bar del Círculo de Labradores de Sevilla, le oí decir al añorado Aquilino Duque que Calvo Serer le desaconsejaba leer a Ortega porque se podía leer en el tranvía. En cambio, añadió, a Zubiri nadie le discute el título de filósofo grande. Por algo decía don Américo Castro, su suegro, que tenía la habilidad de añadir oscuridad a las tinieblas.

viernes, 23 de febrero de 2024

Nulla dies sine linia

 I

He ido a recoger el coche al taller. En la entrada, bien visible, están expuestas las cosas bien claras: 127,05€ por hora. Más las piezas de recambio.  Conclusión: el próximo que me pida que escriba un artículo gratis o que de una charla por amor al arte, se va a enterar.

II

Ayer recibí una invitación del ayuntamiento de un pueblo de Lérida para dar una charla. Les he dicho que si tengo que presentar factura electrónica, ni hablar. No hago facturas cuya confección me me lleve más de 2 minutos. No me han contestado. ¿Aún?

III

Día largo, con un ligero dolor de cabeza intermitente e imágenes dolorosas, espantosas, del incendio de Valencia. El miedo ancestral al fuego desbocado es lo que revive en estas llamas. El fuego nunca será completamente domesticado. Esta es la esencia del mito de Prometeo.

IV

Leo por ahí que un memo anda rebuznando que el arte de Velázquez era esclavista. La excentricidad se ha envalentonado y la excepción se ha convertido en tribunal de la norma.

V

Esta mañana, al levantarme, he visto esperanzadoras gotas de lluvia colgando de las ramas deshojadas de la jacarandá de la calle. Pero ha sido una lluvia de paso, tímida y sin nervio. Protocolaria. Después, a lo largo del día, sol y viento a ráfagas. Y un cielo limpio, inmaculado.

VI

He leído poco y no había escrito nada hasta ahora. El precepto de "Nulla dies sine linea" ha de ser cumplido en este Café de Ocata.

Seminario de filosofía en Madrid

 


Información y programa, AQUÍ

jueves, 22 de febrero de 2024

La nada

 I

Termino, con cierto cansancio, los Ensayos sobre filosofía política de Philipp Mainländer. He subrayado pocas cosas. Recuerdo esta: "Para la mayoría de los hijos, sus padres viven demasiado tiempo; si no lo dicen, al menos lo piensan".

II

He llevado esta mañana el coche a revisar y a cambiarle las ruedas. Una fortuna. Cuando lo llevaba pensaba que este será mi último coche. Cada vez conduzco menos. Pueden pasar semanas sin que lo saque del garaje. Y cada vez siento con más claridad que mis reflejos no son lo que fueron. Nada grave, pero lo evidente se impone.

III

Larga siesta. De esas en las que la existencia te arropa y te da un beso en la frente para que caigas dulcemente en la placidez de la nada. La siesta es la experiencia de la nada rica.

IV

Ayer un millonario me decía que hay ricos pobres.

- También pobres ricos, yo soy uno de ellos -le contesté-. 

IV

Me llaman de un medio porque quieren saber mi opinión sobre la introducción de la robótica y del lenguaje computacional en la escuela. No sé muy bien lo que he dicho, porque me han despertado de la nada.

V



miércoles, 21 de febrero de 2024

Jai Alai

 I

A las 9:50 me subía al tren Iryo en la estación de Sants y a las 12:35 me bajaba del tren en la estación de Atocha de Madrid. Como se anunciaban atascos fenomenales con la llegada de los tractores, he ido en metro hasta Nuevos Ministerios y de allí a Castellana/Joaquín Costa, donde había quedado con todo un leonés de pro, Secundino González, la facundia cordial.

II 

La Fundación Fomento del Diálogo me invitó a comer y a hablar de educación en el Jai Alai. El lugar bien merece una visita, pero hablar y comer es tarea bien compleja para un humano, especialmente si se siente rodeado de gentes serias y sesudas, que saben de la vida mucho más que él, un pobre platonista. Claro que Secundino ha demostrado una caballerosidad impecable e implacable conmigo que es muy de agradecer.

III

Lo principal en estos casos es no aburrir, no estropearle la digestión a nadie, y decir lo que se piensa. De vez en cuando Secundino, al quite, decretaba "pausas de hidratación", porque nada hay que combine mejor con la palabra que el vino. Ha estado bien. El torno de preguntas ha sido vivo e interesante y hemos acabado todos tan amigos.

IV

Entre los presentes me he encontrado con una sorpresa muy agradable:  la de la presencia de Marta Fernández Munárriz, navarra de Pro. Me cae muy bien esta mujer. Tiene una risa franca, acogedora, sin malicia y una amabilidad inagotable.

V

El leonés de Pro querían acompañarme hasta el tren, pero yo necesitaba silencio y soledad y he preferido ir andando hasta Atocha. Una hora de camino no es nada que no haga habitualmente en El Masnou.

V

En la Puerta de Alcalá me he encontrado con los tractores y los agricultores, que ocupaban la calle Alfonso XII en dirección al Ministerio de Agricultura. Siento una íntima solidaridad con estos campesinos, porque uno de ellos bien pudiera haber sido yo, si la vida no se hubiese entrometido para torcer lo que parecía un destino elemental.

VI

He llegado a la estación con 20 minutos de adelanto. Con tranquilidad me he dirigido al control de entrada. No me han dejado pasar. Me había sacado el billete de vuelta para ¡¡¡el 21 de marzo!!! Sin embargo se han portado conmigo con suma amabilidad y he conseguido un asiento en el último minuto. Desde él, mientras la noche se cierra sobre Castilla, pongo punto final a esta crónica. A las 21:00 está previsto que llegue a Barcelona.

VI

Me gusta el tren. Por las razones que sean, me resulta fácil escribir en él. Las ideas circulan sin problemas y las hojas van llenándose, aunque ya veremos qué me parecen cuando las relea. 

martes, 20 de febrero de 2024

Educación sexual

 I

Me llama la atención la manera como nos desentendemos de las consecuencias desagradables de lo que nosotros mismos no dejamos de provocar. Pienso en el uso de los móviles por parte de los niños.

II

No dejamos de fomentar, de manera incondicional, las nuevas tecnologías, pero nos asusta que esos mismos niños a los que animamos continuamente a ser autónomos las usen a su manera.

III

No dejamos de estimular el deseo sexual. No sé si ha existido alguna vez una sociedad más exhibicionista y sexualizada que la nuestra. Pero queremos que aquello que se exhibe incondicionalmente se exprese de manera protocolaria.

IV

Hablamos mucho a los niños en las escuelas de educación sexual, sin pararnos a pensar que los adultos ponemos el acento en "educación" y los niños se quedan con "sexual".  Estimulamos su curiosidad a edades más tempranas que nunca, pero queremos que no satisfagan su curiosidad autónomamente en las pantallas, no sea que vean pornografía.

lunes, 19 de febrero de 2024

Puer robustus

 I

¿Pasará Sánchez a la historia como un robusto ejemplar de "puer robustus"?

II

Betty me envía un vídeo en el que Régis Debray confiesa que "La vieillesse est un sauvetage, parce qu'on va à l'essentiel."

III

Si, es así, la vejez nos salva de lo accidental, de ese andar saltando de rama en rama, intentando no dejar sin explorar ningún brote del árbol de la vida, que es inalcanzable. Poco a poco vas apreciando el nido que tienes en la horquilla de dos ramas y el placer de ver, desde allí, la fronda sacudida por el viento. Disfrutar de un café en la terraza de un bar en una pequeña plaza descubierta al azar en tu paseo por una ciudad desconocida puede ser más satisfactorio que seguir con voracidad las indicaciones de la guía turística a la caza de fotos de lo reseñable. Uno acepta que el bien vivir también es perder con serenidad multitud de cosas reseñables...  para ganar el lujo de un buen café en una plaza pequeña de una ciudad en la que estás de paso.

IV

Ayer, diez páginas. No está mal. Ya veremos qué hago con ellas al releerlas hoy. Avanzo. No siempre en la cantidad, pero sí en la claridad conceptual. Escribir no es solo una forma de transmitir ideas. Es, sobre todo, una forma de tenerlas.

domingo, 18 de febrero de 2024

La realidad primera

 I

Los domingos están hechos para los jubilados.

II

Te levantas con aquella levedad festiva de cuando trabajabas y aún tenías el día por delante, pero tras la comida no te atrapa esa miserable tristeza de las últimas horas del fin de semana, insoportables, que nos recuerdan que no hay redención.

III

Cuando estás jubilado las tardes de los domingos son como las de los sábados y las de cualquier otra tarde de la semana: la redención. 

IV

En la Historia de la decadencia escribe Cioran palabras definitivas sobre esta sombra negra que se cuela en las casas acompañando la llegada del atardecer del domingo: "La única función del amor es hacernos soportables las tardes de domingo, crueles e inconmensurables, que nos dejan heridas que nos hacen daño durante el resto de la semana, e incluso durante toda la eternidad".

V

No leo apenas prensa y cuando, inevitablemente, choco con la actualidad noticiable, me da la sensación de que se trata de acontecimientos de una realidad de la que solo parcialmente formo parte. 

VI

La política es, sin embargo, la filosofía primera. Y por eso cuesta aceptar todo cuanto tiene de infantil. Pero acabas aceptando, con el paso del tiempo, que lo infantil y sus tragicomedias son la realidad primera.

sábado, 17 de febrero de 2024

El estruendo

 I

"La educación amplía la individualidad, pero de manera negativa: suprimiendo las limitaciones que impone el temor". (Philipp Mainländer). Exactamente es esto a lo que me refiero cuando digo que la persona educada es aquella que puede presentarse en cualquier sitio.

II

Este mediodía caía sobre la plaza de Ocata un Sol desbocado, excesivo y contumaz. Un alud de sol. Pero no había ni una sola sombra a la que poder acogerse. He aguantado.

III

Después se han presentado los de los tambores. Es obvio que estas cosas gustan, sirven para socializar y hacer amigos, divertirse, relajarse, etc. ¡Pero qué tabarrón! ¡Qué estruendo! ¡Qué ensañamiento dinamitando el silencio! Cuantas personas hay en la cárceles por delitos ecológicos menos graves! No he podido aguantar.

IV

Sigo avanzando despacio con la escritura. Mi ritmo: escribir, borrar, reescribir, ampliar, reducir--- ¿borrar?

V

¡Que rico me ha salido hoy el arroz"

viernes, 16 de febrero de 2024

San Nihilismo

 I

Día calmado, de trabajo intenso y poco adelanto. Tocan días así de cuando en cuando.

II

En estos días, me pongo escribir y acabo creando un laberinto de conceptos del que no sé salir. La única solución es tirar todo lo que he escrito a la papelera y comenzar de nuevo.

III

Mantengo a media tarde una muy grata conversación con Ferran Riera. Hablamos del dolor alegre. El día 8 de marzo nos veremos en Vic. Ferran es una de esas presencias capaces de alterar la gravedad ética de todo lo que se encuentra a un radio de 5 metros de distancia. Un vórtice cordial. Tengo que darle alguna vuelta a esta idea de las presencias éticas. En Vic estarán también Miguel Ángel Tirado, inspector de educación al que admiro, y Marta Zaragoza, inefable, como todo ser singular.


IV

He pasado demasiadas horas infructuosas delante de la pantalla del ordenador. Me duele la cabeza e intuyo que no voy a dormir bien. Ha comenzado a caer una lluvia limosnera que no calmará la sed de Cataluña. 

V

He ido a la iglesia, al Via Crucis. Pocos, entrados en años (a todos nos cuesta arrodillarnos) y, además, desafinamos cantando. Pero quizás un Via Crucis genuino tenga que ser así.

VI

Desde hace años el Viernes Santo es para mí San Nihilismo. Creo que la manera honesta de vivir la Semana Santa es como la vivieron los apóstoles, sin esperar el domingo de resurrección. La alegría del domingo  no es verdadera alegría si no hay verdadero nihilismo el viernes.

Nóviles

 I

Soy de una generación que recibió muchas broncas en la infancia por la adicción, incuestionable, que tuvimos a los tebeos, que nos impedían estudiar lo que debíamos. Con el tiempo los tebeos pasaron a llamarse cómics y alcanzaron respetabilidad cultural. Ahora están en las bibliotecas escolares.

II

Después, como padre, viví con bastante tranquilidad aquellos años en los que los juegos de rol se demonizaron y eran la fuente de todos los peligros de la adolescencia. Ahora se llaman "escape room".

III

Más adelante el mal pasó a llamarse "videojuego".  A mí me gustaron y me gustan y los he defendido públicamente. Hoy hay toda una filosofía del videojuego.

IV

Por supuesto hay cómics, juegos de rol y videojuegos moralmente condenables. ¡Pero es que en el hombre todo es cuestión de grados!

V

Ahora cuando el demonio es la pantalla, lo que me pregunto es qué necesidad han venido a cubrir. ¿Qué es aquello a lo que la pantalla ha dado respuesta? Pienso que son una respuesta no demasiado inteligente a lo insoportable que se nos ha vuelto la espera. Y de eso las pantallas no son culpables, aunque en modo alguno contribuyan a su solución. La espera no dejara de ser insoportable sin móviles.

VI

Hay algo de una sinceridad cínica y terrible en las pantallas. Pienso en esas parejas que en la mesa de un restaurante están pendientes del móvil y, por lo tanto, diciéndole de hecho al otro: "Esto me interesa más que tú". Y como el otro responde de la misma manera, no pasa nada. Lo importante es lo que pueda haber tras la cena. La cena es solo un ritual de espera.


jueves, 15 de febrero de 2024

De compras

 I

Masnou, donde. vivo, es un pueblo singular. ¿En qué otro sitio del mundo la cajera del supermercado te lanza, a botepronto, esta pregunta: "¿Cómo hace un filósofo para soportar el mundo en que vivimos?"

II

Un poco antes la dependienta de la carnicería se ha estado dedicando a ordenar su parada pasando olímpicamente de mí, que estaba de pie, delante de ella, como un pasmarote. Finalmente me he dado media vuelta y me he ido.

III

La respuesta que le he dado a la cajera: "Valorando más en tu paso por el supermercado el trato de la cajera que el de la carnicera".

De disciplinis


I

En el prefacio del De disciplinis escribe Vives: "Si encontráis algo de verdadero en mis escritos seguidlo, no por ser mío, sino por ser verdadero. Sed discípulos y secuaces de la verdad donde quiera que la encontréis".

No encuentro esta cita en Vives, sino en un libro escrito por un joven de 17 años, Eloy Bullón Fernández, titulado El alma de los brutos (Madrid 1897).

II

Ayer presentamos la biografía de Platón en la No llegiu:


Fue un encuentro amable que nos permitió, a mi mujer y a mí, dar un largo paseo por Poble Nou y hacer planes para el futuro con Xavier Vidal, el alma, corazón y vida de esta magnífica librería. Nunca sabes lo que pone en marcha lo que haces. Y eso está bien.

III
La vida se parece a un partido de fútbol en el que es imposible controlar la dirección que tomará la pelota. Puedes golpear al balón, pero su dirección no depende de tu intención, sino de un jugador invisible que se divierte con nosotros y decide lo que ocurrirá en cada jugada. Eso sí, si no hay patada al balón, no hay jugada.

IV

Que haya un día de los enamorados es un poco cursi, pero en las cosas del amor, lo cursi es moneda corriente y tampoco hay que desaprovechar ninguna ocasión para ser en ellas razonablemente cursi.

V

No leo la prensa, pero cuando, por casualidad, caigo en la debilidad de leerla, me encuentro con la evidencia de que la prensa española se ha convertido en prensa de combate.






miércoles, 14 de febrero de 2024

Encuentro con el diablo

I

Me encuentro en la cafetería de la Laie con Francisco Martínez (encuentro de trabajo). He pasado antes por la librería. Cojo los Ensayos sobre filosofía política de Philipp Mainländer. Abro el libro. Comienza así: "Desde siempre mi estilo ha sido no huir del diablo, sino mantenerme firme y mirarlo fijamente a los ojos, cogiéndolo por los cuernos; y, cuando este ígneo compañero se atravesó en mi camino, tampoco dejé de retirarle la capa para poder ver bien sus pezuñas". Ya no lo suelto.

II

No con el diablo, pero sí con el infierno es con lo que me encontré en el repleto cercanías que me llevó hasta Masnou. La intimidad era eso. En esta marabunta de carne cansada la lucha por la vida se convierte en lucha existencial por un asiento. El tren iba tan lleno que al llegar a mi destino me costó salir. Estábamos todos encajados, como las piezas de un puzzle humano.

III

Háganme caso: la higiene es un buen invento.

IV

Cena: tortilla de patatas y un vaso de vino. La felicidad.

martes, 13 de febrero de 2024

Gentes de la cultura

 I

Decía el tan añorado Gustavo Bueno que eso que hoy conocemos como "cultura" no es, en el fondo, más que una laicización de la idea teológica de la Gracia. Pues bien, los hombres y mujeres del cine español se han empeñado en darle la razón.

II

Hay que ver con qué entusiasmo hablan de sí mismos como "las gentes de la cultura".

III

Las gentes de la cultura, por alguna razón que ...  no se me escapa son, muy mayoritariamente, del PD, del Partido del Déficit. Esto ni me molesta ni deja de molestarme. Lo que me molesta es su tendencia a hacer de maestros de escuela de la sociedad, frente a los cuales todos somos culpables de no estar a su altura moral.

IV

Ayer hablé con Mersenne (o sea, Daniel Capó) y con el inclasificable Ricardo Piñero. Hay personas que deberían ser catalogadas como bienes ecológicos nacionales.

V

Sophie Coignard en La tiranía de la mediocridad: "Flaubert por sí solo ya no es taquillero, pero Flaubert y el género se vuelve interesante".

VI

Acabo Edumitos de Héctor Ruiz Martín. Si yo fuese ministro de educación, lo primero que haría sería regalar un par de ejemplares de este libro a todos los centros educativos.

lunes, 12 de febrero de 2024

Darse un descanso

 I

Me he comprometido conmigo mismo: Nulla dies sine linea

II

Y mi problema no es la falta de ideas sobre la línea, sino la densidad del día, que no me deja una línea libre,

III

Voy adelantando con la preparación de las jornadas filosóficas en la Tatiana, que se titularán "Después de la orgía". Pero creo que soy infinitamente mejor soñando ideas que organizando lo posible. En ello estoy. La gente es admirablemente amable y colaboradora y el proyecto está saliendo redondo.

IV

Leo La tiranía de la mediocridad de Sophie Coignard. No encuentro nada nuevo, pero todo lo que encuentro merece la pena que sea dicho, redicho y vuelto a decir. Hay que pelear en defensa de lo evidente.

V

Balmes: "La pereza, es decir, la pasión de la inacción, tiene para triunfar una ventaja sobre las demás pasiones y es el que no exige nada."

Pero tiene un grave inconveniente: si no haces nada, no puedes darte un descanso.


sábado, 10 de febrero de 2024

Hogar, dulce hogar

 I

Hoy me he despertado en mi cama con la satisfacción de saber que podría ir hasta el baño con los ojos cerrados sin tropezarme con nada. Todo está en su sitio, comenzando por mí.

II

La golosa y gozosa rutina de reencontrarte con la verdulera, la carnicera, el camarero que sabe cómo, exactamente, te gusta el café... La tranquilidad de lo habitual que, al abrazarte, te susurra al oído que esto será siempre así, que siempre estarán aquí estas mesas y estas sillas de la plaza de Ocata, a la sombra de este plátano eterno, bajo un cielo familiar. Uno se palpa y se encuentra más uno mismo y en este encontrarse brilla la chispa de la certeza de que también yo estaré siempre aquí.

III

Ayer, viniendo en el tren, leí en El Cultural esta declaración de Alfredo Sanzol, director del Centro Dramático Nacional, que dirige La casa de Bernarda Alba: "Bernarda ejerce violencia machista sobre sus hijas". Hay un feminismo -posiblemente ateo- que ha recuperado la imagen de la inmaculada concepción para aplicarlo a todas las mujeres: si una mujer hace algo malo, es el machismo que la ha infectado subrepticiamente.

IV

Una de las cosas más relevantes que he ido aprendiendo a lo largo de mi vida: El número de pecados permanece bastante estable. Lo que cambia es su contenido. 

V

Y ahora que lo pienso, también permanece estable el recurso al diablo: es el ser intrínsecamente malo que tienta al inocente.

viernes, 9 de febrero de 2024

En casa

 Cosas que pasan cuando haces que pasen cosas:




Llegando a Zaragoza

 I

Viajamos a la altura de las nubes, pero no porque vaya en avión, sino porque las nubes bajas se estancan en los valles y le dan al paisaje un toque etéreo y a la mirada un sesgo fantasioso. Llovizna.

II

Hay un colegio en Aravaca que se plantea como objetivo que el niño "adquiera laboriosidad y gratitud" y esto me admira de tal modo, que si me dicen "ven", yo voy. Y no solo fui, además me quedé a dormir con quienes lo regentan, los miembros de una orden religiosa, Los discípulos.

III

Vuelvo de este viaje lleno de gratitud a todas las personas que he encontrado en su transcurso, que son muchas y me han mostrado el aura de su presencia.

IV

Hay personas que llevan consigo, además de su cuerpo y su mirada, un halo de  serenidad con un evidente poder irradiador. Conocerlas, estar un rato con ellas, es una de las cosas importantes que se pueden hacer en la vida.

V

Por los altavoces del tren se anuncia que estamos llegando a Zaragoza.


jueves, 8 de febrero de 2024

La memoria activa

 I

Fue el de ayer un día largo y muy fértil que comenzó con una mañana relajada de paseos lentos al sol y algo de escritura.

II

Comí con Miguel Arrufat, Consejero Delegado de UNIR, José Manuel Grau, director de Nueva Revista,  Ignasi Grau y otras personas. Dejamos volar nuestra imaginación sobre lo posible. Y, después, para postre, un debate sobre la identidad.

III

A las 18:30 llegué a la sede de la Fundación Tatiana. Revisamos los detalles de un ciclo de filosofía que voy a coordinar en la sede de esta Fundación, y del que daré detalles en su momento. Después di una conferencia titulada "Una ciudadanía sin patria" en una sala llena de cordialidad en la que me reencuentro con amigos y conocidos y tengo la oportunidad de conocer a nuevas personas. Hay en el aire un clima agradable en el que (casi) te gustaría quedarte a habitar. Tengo en frente los ojos de Pablo de Lora y casi es imposible escaparse de ellos. Al fondo de la sala, la presencia de Pedro Herrero, un singular ejemplar de ser humano, a quien es imposible conocer y no amar.

IV

Culmina el día con una cena pedagógica impagable con Lorena Heras, el grandísimo Óscar Martín (director CEIPS Santo Domingo de Algete), Jesús Manso (decano de Magisterio de la UAM), Pilar Ponce (presidente del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid), Juanjo Nieto (ex-Presidente de la asociación Mejora Tu Escuela Pública) y José Manuel Arribas (Vicepresidente del Consejo Escolar de Madrid y filósofo). 

V

Me meto a la cama con los párpados pesados y la memoria activa porque no quiere dejar escapar las imágenes de día.

martes, 6 de febrero de 2024

Montepríncipe

Hoy ha sido un día de una intensidad profunda que me ha conmovido de tal forma que deja en mí una huella indeleble... de la que me resulta muy difícil hablar.

II

Invitado por Blanca López Ibor he visitado la unidad de oncología pediátrica del hospital Montepríncipe, en Boadilla el Monte. He hablado un rato con sus tres formidables profesores, auténticos héroes, que llevan la escuela de la unidad con una profesionalidad pulcra, discreta y admirable, y después he tenido un encuentro con el personal médico, las familias y algunos niños.

III

Blanca me ha llevado habitación por habitación produciéndome un desgarro en cada una. He salido de la última casi sin aliento, con el corazón desbocado y el alma hecha un lío. Y, sin embargo, ¡Qué sonrisas! ¡Que ojos! ¡Qué madres-coraje! ¡Qué cordialidad, qué profesionalidad, qué intensidad! 

IV

¡Qué claro el amor, qué frágil la vida!

V

Me han ganado el corazón. Blanca sabe que, de aquí en adelante, podrá contar incondicionalmente conmigo para lo que sea.

VI

He llamado a la periodista Olga R.Sanmartín para transmitirle la parte transmisible de mis emociones y de mi admiración. Sentía una imperiosa necesidad de dar a conocer la excelencia.

VII

Cuando me ha recogido Ricardo Calleja para llevarme al IESE, apenas me tenía en pie. ¡Qué necesidad más grande de hablar abiertamente con un amigo!

VIII

En el IESE, Ricardo se ha ocupado solícitamente de mí, que por lo visto andaba inseguro y tambaleante. ¡Cómo se agradece la mano de alguien que te guíe cuando todos los caminos dan al precipicio.

La vida feliz

 I 

Cena sencilla, pero agradabilísima en Madrid con mi muy querido Armando Zerolo y Antonio Torres, que tiene pintas de acabar pronto entre mis dilectos. Hablamos de todo y de nada mientras la noche avanzaba y podríamos haber estado hablando un par de días sin parar, porque teníamos cuerda para rato. 

II

Creo recordar que es en el Prólogo a Veinte años de caza mayor del Conde de Yebes donde Ortega describe lo que él llama "las formas de la vida feliz". En ellas incluye la tertulia. Más razón que un santo, tenía.

III

Llegué a Madrid a una hora torera, las cinco de la tarde, y me vine directamente al hotel, a descansar. Necesito regular bien el tiempo de descanso porque, de lo contrario, los acúfenos se me soliviantan, me rodean y me alteran de tal manera que no doy pie con bolo. Y en esas situaciones tiendo a llevarme mal con la verticalidad. 

IV

Tengo que perder peso.

V

Armando me cuenta que cada vez hay más alumnos catalanes en Madrid. Ya me lo habían dicho otros profesores universitarios. Lo constato, pero no me atrevo a sacar conclusiones. 

VI

Tengo la mañana comprometida con el dolce far niente. Y pienso cumplir. 

V

El alma sigue impregnada de Valladolid.

lunes, 5 de febrero de 2024

Valladolid

 I

Valladolid. Frío. Este frío contundente y sin matices, puro frío, que la hacía exclamar a mi suegro un "¡Esto es salud!" que le salía del alma.

II

Invitado por la Consejería de Educación he dado esta mañana la conferencia inaugural de la Jornada de difusión para la mejora del éxito educativo. He saludado a la Consejera de Educación y al presidente de la Junta y hemos hablado mucho los tres, pero lo importante no es lo que hemos hablado, sino lo que el Presidente y la Consejera me pidieron que hiciese: resaltar públicamente lo que puede mejorarse en la educación de Castilla y León.

III

He hablado de la excelente escuela de Villablino, fundada en 1886, y, por tanto, de su creador, Francisco Sierra Pambley. Y ha sido emocionante que en el café se me presentase una profesora de Villablino apellidada Sierra-Pambley.

IV

He rememorado también a una extraordinaria pedagoga, Concepción Sáinz-Amor, y le he regalado uno de sus libros al Presidente.

V

Tras no pocos esfuerzos he conseguido que me dejasen solo. Y aquí estoy, saboreando lo ocurrido y a punto de ir a la estación, a coger el tren que me llevará a Madrid. 

domingo, 4 de febrero de 2024

De Villanubla a Tordehumos

 I

Campos de Castilla, cuánto os he leído y que poco os conozco. Apenas os he pisado. Apenas os he mirado de frente.

II 

Fernando Pardo Parrado ha venido con su coche a recogerme al aeropuerto de Villanubla, en Valladolid, y me ha llevado por esos admirables pueblos de dios, a disfrutar intensamente de la soledad de las calles y de los tonos pasteles de los campos al atardecer. Y ha sido tan generoso que después de enseñarme castillos, monasterios y campos, ha concluido la excursión en  una magnífica librería de viejo que se encuentra en el pueblo de Urueña. 

III

No hay nada más hermoso que la generosidad de la gente. Fernando me ha dedicado la tarde de este domingo plácido, denso, y hermoso, que me ha permitido ver horizontes remotos bajo un cielo homogéneamente azul intenso.

IV

Cada paisaje tiene el cielo que se merece.

V

He llegado al hotel a eso de las 7 de la tarde. He deshecho la maleta, me he duchado, he leído un poco y me he metido en la cama, cansado y satisfecho.

VI

Hemos pasado cerca de Tordehumos, pueblo en el que, en 1579, había un hombre que se había refugiado en la iglesia por miedo a un mercader al que le debía dinero. No salía bajo ningún pretexto. Pero el mercader, interesado en recuperar lo suyo, no dejaba de pensar en la manera de hacerlo. 

En estas estaban cuando en el pueblo se determinó representar un Auto de Fe en la fiesta del Santísimo Sacramento». 

Como el encerrado en la iglesia era el mejor actor del pueblo, le rogaron que representase a a Cristo en la escena del Huerto de los olivos. Tras mucho argumentarle que nadie lo reconocería por estar bien disfrazado, obtuvieron su asentimiento.

Un alguacil, enterado de todo, corrió a contarle al mercader lo que se preparaba, asegurándole que él estaba puesto a prenderlo si le diese siete ducados. El actor que tenía que representar la figura de Judas era muy amigo suyo y convino con él que en el momento en que fuera a darle el beso traidor, empujara con fuerza a Cristo, sacándolo del escenario. En ese momento lo podría tomar preso.

Así se hizo. Pero al recibir el empujón, Cristo le dijo a San Pedro: "Y vos, Pedro, ¿qué decís?" Y apenas lo hubo dicho, Pedro echó mano a una espada y le dio tal golpe al alguacil que había prendido al Cristo, que le abrió la cabeza.

Todos acabaron en la cárcel.

Hubo juicio y esta fue la sentencia:

«Primeramente mandamos que a Judas, por la traición y maldad, le sean dados seiscientos azotes. Al San Pedro declaramos y damos por buen Apóstol y fiel, y al Cristo damos por libre y que no pague la deuda. Y al mercader que pierda la deuda, y al alguacil que se cure de la dicha herida a su costa».










sábado, 3 de febrero de 2024

Sentirse ecosexual

 I 

Esta mañana he dado una charla de veinte minutos en el aula magna de la Universitat Abad Oliva. Día espléndido. He compartido el micro con Josep Maria Alsina y hemos hablado de educación y sociedad. Lleno absoluto, pero no por nosotros dos, sino porque se presentaba en sociedad la "Corriente Social Cristiana", de la que no formo parte. 

II

Hace unos años llegué a un acuerdo con el Jefe: Cuando un grupo de cristianos me invite, voy, sin que me preocupe su etiqueta. Lo sorprendente es la cantidad de gente admirable que conoces cuando los ves sin etiqueta. En cuestiones de carisma soy estrictamente luriano.

III

Me he encontrado con caras conocidas de esas que te alegras tanto de volver a ver. De esas que te miran de tal manera que sientes íntimamente el inevitable deber de acercarte a la imagen un tanto desmedida que tienen de ti. Son presencias éticas. A Antoni Puigvert hacia tanto que no lo veía...

IV

Una librería ha puesto a la venta el libro de Balmes en el claustro de la universidad y para mi enorme satisfacción, a los 15 minutos ya estaba agotado. He firmado mucho, intentando mantener la promesa que me hice a mí mismo de no repetir una dedicatoria, cosa que no siempre es fácil.

V

Hay veces que se me acerca alguien con un libro mío en las manos para que se lo dedique y me lo pide con tanto entusiasmo, que me temo que no estará a la altura de sus expectativas y estoy tentado de pedirle un perdón preventivo.

VI

He comenzado mi charla así:

Qué tienen en común los siguientes hechos:

1. Tom Peters, de 32 años, se considera transespecie y afirma sentirse un cachorro dálmata.

2. La estadounidense Jewel Shuping, para hacer realidad su sueño de ser ciega, se ha hecho verter sobre los ojos un líquido corrosivo.

3. Salvatore Garau, artista plástico, vendió en una subasta pública una escultura invisible titulada “Ante ti”, por 28.000 €.

Lo que tienen en común es que a nuestros abuelos todo esto les parecerían completamente inverosímil, mientras que a nosotros nos parece perfectamente posible.

El pasado 28 de diciembre leí en La Vanguardia que una mujer llamada Sonja Semyonova, de 45 años, se declara ecosexual y había iniciado una relación erótica con un árbol. Aseguraba, además, que nadie la había hecho sentir como el árbol de sus amores. Si os digo la verdad, fui incapaz de discernir si era o no una inocentada.

Nuestro mundo ha ido perdiendo realidad a medida que iba ampliando lo posible. Si todo puede ser de otra manera, no es necesario tomarse demasiado en serio lo que ahora es. A lo largo de este proceso, el excéntrico se ha convertido en respetable y la excepción es ahora el juez de la norma.

El dominio de lo posible sobre lo real ha elevado lo nuevo al lugar privilegiado que en nuestra tradición ocupaba lo bueno. Hoy la innovación se presenta como intrínsecamente buena. Si le dices a alguien que está equivocado probablemente te dirá que respetes su opinión; si le dices que está anticuado, asumes más riesgos.

En esta situación, la crítica del humanismo ha pasado a formar parte de la ortodoxia universitaria.

Dime cómo lees

 I

Me veo citado en un Powerpoint de un conferenciante. Esta clara la frase y debajo de ella está claro mi nombre. Sin embargo no me reconozco en esa cita y no creo haber dicho nunca nada semejante. 

Escribir es como lanzar mensajes al mar dentro de una botella. Nunca sabes ni quién los leerá ni cómo los interpretará. De vez en cuando encuentras lectores que te entienden, estén de acuerdo contigo o no. 

II

"La vejez es igual que la niñez", decía mi padre. Pero sin la mirada de esperanza del niño y esa voracidad de mundo que caracteriza a la infancia.

III

Me encuentro a primera mañana en el correo un artículo de Miguel Ángel tirado titulado Dime cómo lees y te diré cuánto aprendes. ¡Cuánta falta nos hacen inspectores de educación como él: bien formados, rigurosos, cercanos y con criterio! Lo he devorado. Miguel Ángel Tirado ha asumido con profesionalidad una función que las facultades de educación no saben hacer: acercar la investigación a las aulas.

IV

Me llega La tiranía de la mediocridad, de Sophie Coignard. Me apetece comenzar a leerla, pero antes tengo que cumplir otros encargos. Va a la torre de Pisa de los libros en espera.

V

Me recomienda Berta González un interesantísimo artículo de David Brooks en  The Atlantic. Describe con perfección algunas de las patologías de nuestro tiempo. No sé si, como dice Brooks, "Chiken littles are ruining America", pero si sé que están enrareciendo el aire político y moral (perdonen la redundancia) que respiramos en Europa.

viernes, 2 de febrero de 2024

Paliativo

I

Dos joyas que encuentro en No me gusta mi cuello, de Nora Ephron:

Primera: Un hombre buscaba junto a un farol encendido las llaves que había perdido. Alguien le ofreció su ayuda y se sumó a la búsqueda. Al cabo de un rato el recién llegado le pregunta si está seguro de que las perdió en el sitio en que las busca. "No, en absoluto", le responde el primero, "pero es el único lugar en el que puedo ver algo"

Segunda: "Cuando los hijos llegan a la adolescencia es importante tener un perro, para que alguien en tu casa se alegre de verte".

II

Día largo en Barcelona que se resume en esto: 14.000 pasos. Nos encontramos con Esther Vera, la directora del ARA a las puertas de la Librería La Central, en el Raval. Me compro zapatos. Café cordialísimo con Abraham Tena.  Me he llevado el ordenador y en cuanto tengo un minuto libre lo aprovecho para escribir. Escribo mucho, pero tengo la sensación de que avanzo poco. Nos cruzamos fugazmente con alguien que me conoce pero a quien no puedo reconocer. La gran Chantal Delsol me dice que sí a una propuesta que le he hecho. Y Armando Pego y Guillermo Graíño.

III

Me dicen mis socios de Rosamerón que la presentación en Madrid de Palativo, de Samuel Dacanda, ha tenifo un fenomenal éxito. 150 libros firmados. Espectacular. Este libro está destinado a darnos una gran alegría. Ya lo verán:



jueves, 1 de febrero de 2024

¿Ha muerto la escuela?

 ¿Ha muerto la escuela?

Savater y Tirado

 I

Invito a Fernando Savater. a dar una charla. Me contesta que se ha retirado de ese pecado de juventud que fue la filosofía. 

II

Me envía Miguel Ángel Tirado un texto magnífico sobre didáctica de la lectura. Muy bueno, excelente. Si quieres encontrar sabios de verdad en el mundo de la educación, hay que buscarlos entre los inspectores. Sí, por supuesto, no todos lo son, pero los que lo son, especialmente si han pasado por las aulas como profesores, son admirables. Una de las claves del éxito de Castilla y León en PISA se debe a que está gobernada por inspectores de educación.

III

Me temo que el punto anterior no me va a ganar muchos amigos entre los docentes.

Cali

 I

Esta mañana parecía de verano. Una inundación d eluz y un calor contundente en la Plaza de Ocata. Molestaba la ropa. Era para estar en mangas de camisa. Me he bajado el ordenador a la terraza del Petit Café y allí he estado, dale que te pego.

II

Lo mejor de la investigación sin prisas es perderse. Vas de un sitio a otro y te entretienes por el camino con un documento que te ha aparecido sin buscarlo y, a medida que lo vas leyendo, vas descubriendo una faceta de tu problema que hasta ahora te había pasado desapercibida. Decides entonces apartar el orden de lo que hacías y entregarte al desorden del encuentro. El azar es una magnífica incubadora de ideas.

III

Me llama Vilma Reyes desde Cali, Colombia,  y me cuenta las graves razones por las que se suspendió un viaje a Cochabamba, en Bolivia. Quiere también que participe en un encuentro digital para hablar del currículo. Acepto, por supuesto.

IV

Le pido a Andrés Tapia que me envíe análisis sobre los resultados de Perú en PISA. Su generosidad me abruma.

V

Escribo a Rémi Brague, invitándolo a un seminario en Madrid. Desgraciadamente no puede venir. Está cuidando a su madre, que tiene 99 años. Le recuerdo lo que escribe el anciano Platón en Las Leyes:

Nadie en su sano juicio nos aconsejaría nunca que nos desentendiéramos de nuestros padres, porque son imágenes vivas de los dioses [...]. Cuando uno tiene en su casa, como un tesoro inmóvil y abatido por la edad, a su padre o a su madre, debería respetarlos a ellos más que a una imagen de los dioses. Si es preciso admitir como una cosa natural que los dioses acceden a las súplicas de un padre gravemente ofendido por su hijo, habrá que reconocer que se mostrarán mucho más predispuestos a escuchar sus agradecimientos y bendiciones".

Conclusión: “Para el hombre bueno es una suerte que vivan sus padres cargados de años hasta los últimos límites de la existencia y un motivo de amarga nostalgia que desaparezcan jóvenes".

VI

Mañana he quedado con un artista, Abraham Tena, y planificaremos una futura conferencia-concierto sobre la música de Nietzsche. 

Darrere el vent