miércoles, 12 de septiembre de 2007

Postales filosóficas: La Academia de Platón

L'école de Platon, de Delville, 1898. París, Musée d’Orsay.

A pesar de la efervescente imaginación de románticos y simbolistas, la Academia de Platón era otra cosa. Siento defraudar a algunos, pero no tenía nada que ver con una sauna gay. Para empezar no sólo había efebos. La Academia era una institución abierta también a las mujeres. Conocemos el nombre de dos: Lastenia de Mantinea y Asiotea de Fliunte. Y por lo que parece más de un ardor erótico provocaron.

Por Epícrates, un autor de la comedia media, sabemos que la Academia era básicamente un parque en el que Platón, Espeusipo y Menedemo ejercían de profesores enseñando a los jóvenes a practicar la "diairesis", es decir, la clasificación natural de las cosas, preferentemente animales y plantas, según su género y su especie, para conseguir su definición. Una vez planteada la cuestión, por ejemplo, ¿qué es una calabaza? (es el ejemplo que pone Epícrates), los jóvenes meditaban en silencio hasta que uno de ellos se alzaba para proponer una respuesta que era debatida entre todos.

Parece que una vez alcanzaron a definir al hombre, de acuerdo con este método, como “un animal bípedo implume”. Cuando Diógenes el Cínico se enteró, desplumó un gallo y lo soltó en medio de una clase diciendo: “¡Aquí tenéis vuestro hombre!”. Los alumnos se vieron obligados a modificar la definición añadiéndole la coletilla “de uñas planas”.

10 comentarios:

  1. Claro, todo el mundo dale que te pego con el pulgar oponible y lo que realmente nos diferencia son las uñas planas... Buena historia. Por cierto, hola. Me interesa mucho tu bitácora. La seguiré, e iré leyendo post antiguos de cuando en vez.
    Un saludo,
    F.

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  2. Filousía: ¡Bienvenid@! ¿Qué sería de la seriedad sin el payaso? ¿Cómo se reconocería a sí misma?

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  3. Gabriela: Tanto la información de las alumnas de Platón como la anécdota del gallo, la transmite Diógenes Laercio. Parece que Diógenes el Cínico no podía soportar a Platón, ya que representaba para él un saber que se dedica a teorizar sobre la naturaleza mientras renuncia a vivir de manera natural.

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  4. Me da a mí que la indexación de este post en Google va a reportar visitas suculentas en busca de «saunas gays platónicas» o peor.

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  5. Curiosamente, Cicerón visitó a la última Academia y a lo que quedaba del jardín de Epicuro. En la primera le encantó el ajardinado lugar y la éxedra en que se sentaban los asistentes para debatir. Del jardín de epicuro, un huerto realmente, le horrorizó lo banal, vulgar del lugar. La visita la huzo con Ático, que era epicureo.

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  6. Seguro que ya conocéis el texto de Borges, reproducido por Foucault nada más empezar "Las palabras y las cosas". Lo copio igualmente porque, como le pasa a Foucuault, me parto de risa:

    Se refirie a:
    "Cierta enciclopedia china" donde está escrito que
    "los animales se dividen en a)pertenecientes al Emperador, b)embalsamados, c)amaestrados, d) lechones, e)sirenas, f)fabulosos, g)perros sueltos,, h) incluidos en esta clasificación, i)que se agitan como locos, j)innumerables, k)dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l)etcétera, m)que acaban de romper el jarrón, n)que de lejos parecen moscas"

    Lola

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  7. Uno siempre puede partirse de risa, mientras que la risa no lo parta en dos mitades a él.
    Sísifo Ginjol.

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