jueves, 24 de junio de 2021

Mañanica de san Juan

Sí, ya sé que tengo casi abandonado este diario, pero, pero yo no tengo la culpa de que el día tenga solo 24 horas. Intentaré recuperar el hilo en cuanto pueda. Hoy paso por aquí para deciros lo obvio: que la noche de san Juan sigue siendo una anoche mágica y las mañanicas de san Juan son unas mañanas diferentes:

https://youtu.be/l7YSbq7nZnI

Os dejo mi último artículo en el Subjetivo: Vindicación de Mary Wollstonecraft.

domingo, 20 de junio de 2021

Recogerse por 3€

Los interesados en conseguir este libro por 3€, tienen que mandar un correo a esta dirección: 

publicaciones.cultura@cultura.gob.es

Ahí les indicarán cómo ingresar los 3 euros y una vez abonados, le harán el envío del libro de manera gratuita.

 


viernes, 18 de junio de 2021

El azar amigo

 

Me acaba de llegar una oferta de una importante editorial rusa para publicar mi libro sobre los Mercader en su país. Por supuesto, aunque la oferta no me permitirá comprarme un atolón en los Mares del Sur, he dicho inmediatamente que sí. Este libro debe, sobre todo, leerse en ruso. Celebro, de nuevo, el azar amigo y la amistad. Gracias, querido Vladimir Kardaíl por tu generosidad al traducir el libro.

¡Estamos de enhorabuena, querida B.!

jueves, 17 de junio de 2021

Sostener el mundo

Dos días sin mar. Así no hay manera de encadenarme a una rutina. Ha cambiado el tiempo. En el mar hay mar de fondo; en el cielo, nubes grises que amenazan lluvia; en el aire, un viento lento y espeso que parece respirado por millones de bocas y en la tierra... trabajo. Hoy, sin ir más lejos, por la mañana he tenido una entrevista en directo con Canal Sur y por la tarde una videoconferencia para el canal Puro Vicio de Guillermo Mas Arellano.

Además, he decidido que me tengo que llevar el esquema de un libro nuevo al monasterio de Hornachuelos y ando trabajando en él intensamente. Me temo que el esquema no tendrá menos de cien págnas. Su título provisional es Sostener el mundo. A los estraussianos y, sobre todo, a los lectores de Emil Fackenheim no hace falta explicarles de qué va. Quiero tomarme en serio la crisis del humanismo, que me parece evidente. La razón de esta crisis es que, como comentábamos aquí hace unos días, el hombre se ha cansado de sí mismo. O sea: el humanismo lleva una cornada grave. En lo que llevamos de siglo XXI hay mucha lágrima derramada por el humanismo, hay mucho libro criticando el antropocentrismo en cualquiera de sus manfestaciones, hay una puesta en cuestión creciente de categorías centrales del humanismo (hombre, yo, libertad, responsabilidad, fidelidad...) y poco análisis desde el humanismo sobre por qué sigue siendo necesario defender lo humano.

miércoles, 16 de junio de 2021

Para bien y para mal

No hay manera de anticipar la repercusión que tendrá algo que estoy escribiendo. A veces tengo la clara sensación de que el artículo que firmo es interesante y que será celebrado como tal al meno por mis amigos y, sin embargo, pasa completamente desapercibido; otras veces escribo artículos de compromiso con la intención de quitármelos de encima lo antes posible para que no estorben en mis proyectos, y tienen un eco inesperado. 

El artículo para El Debate de Hoy no fue, desde luego que no, fruto de un compromiso, sino de una pertición de una persona a la que admiro y aprecio y a la que me complacía satifacer escribiendo algo corto en forma casi aforística, porque, como tengo bien comprobado, es la literatura que mejor se recibe en las redes sociales. No creía estar diciendo nada especialmente inteligente o relevante, aunque sí intentaba que fuera, al menos, interesante, y, sin embargo, ha tenido una repercusión fenomenal que me ha dejado un poco perplejo porque me ha empujado a preguntarme si acaso mis lectores me conocen, para bien y para mal, mejor de lo que creo conocerme yo a mí mismo.

Apetito

Lo mejor de ir a Madrid son las sorpresas que te depara esa ciudad inabarcable. Es imposible volver a casa sin algún nombre nuevo en la agenda o sin haber, por fin, conocido en persona a alguien al que sigue con interés en las redes. Entre los nombres que me traje esta vez de vuelta, está el de Pablo Velasco, director de El Debate de Hoy. Sabía que le había intrigado la diferencia que establecía yo entre la moral del apetito y la moral de la náusea en el artículo de Claves que escribí sobre la familia. Lo que no sospechaba es que me lo encontraría en Extremo Centro. Al acabar la grabación del programa, Pablo me pidió un pequeño artículo para El Debate de Hoy en el que explicase esta difereencia. El resultado es esta Respuesta a la pregunta: "¿Qués es la moral del apetito?".

martes, 15 de junio de 2021

Verano

Sigo con mis baños marinos. Desde el domingo, doble sesión, matutina y vespertina. Poco a poco voy poniéndome en forma... o, siendo más realista, desentumeciéndome. Hay algo entrañable en volver notar como tuyas partes de tu cuerpo que desde hace tiempo estaban en silencio, especialmente múculos de la espalda, que ahora sé que tenía.

Dos entrevistas. Por la mañana sobre La mermelada sentimental para un programa de radio y por la tarde, un poco sobre todo con un grupo de cordialess chilenos. Este último año he establecido sin salir de casa más contacto con hispanoamérica que en toda mi vida anterior.

Ando enfangado en un artículo largo que tengo que acabar ya y, sin embargo, se me resiste. No acabo de hacerlo mío. Es el tono, demasiado frío. A veces cuando esto ocurre, lo mejor es romperlo todo y recomenzar a partir de una nueva primera frase inicial. ¡Qué poder, el de las primeras palabras! Pero esto es más fácil de hacer con un artículo de 1.000 palabras que con uno de 10.000.

Hemos entrado de lleno en el verano. Mucho calor de día, cervezas heladas en el frigorífico, mal dormir de noche y siestas inevitables tras la comida.

Sigo dándole vueltas a la serenidad. 

Serenidad: no tener nada que esconder bajo las alfombras del alma.

lunes, 14 de junio de 2021

Serenidad

Serenidad: Asistir de manera complaciente al encaje armonioso de las cosas.

Añado (14:00): Un ocuparse sin inquietarse.

Un poco más en forma

 9:50. Me acabo de dar el segundo baño del año. Poca gente en la playa, agua transparente, mar calmado, cielo apacible, un poco más en forma.

domingo, 13 de junio de 2021

No estoy en forma

Me escribe el hermano Abdón, del monasterio trapense de Santa María de las Escalonias, en Hornachuelos: "Le esperamos con alegría. Un fraternal abrazo".

Acabo El tunel del yo, del filósofo Thomas Metzinger, uno de los grandes especialistas en filosofía de la mente. Me ha producido una profunda inquietud que, desgraciadamente, confirma algunos de los miedos que apunté en mi último artículo en El Subjetivo. El hombre se ha cansado de sí mismo.

Hoy me he dado un baño en el mar. El primero en dos años. Me he sentido flojísimo. He intentado esforzarme en bracear un poco y he salido del agua agotado, con los brazos doloridos y la espalda como si me hubiese pasado una estampida de bisontes por encima. No estoy en forma.

sábado, 12 de junio de 2021

Un pollo al ajillo y otros esplendores

Hay días a los que redime un plato sencillo que sale perfecto, hoy, por ejemplo, un pollo al ajillo. Reconozco que en la cocina (y no digo que sólo en ella) soy un narcisista de mucho cuidado. Disfruto cuando veo a los míos untando pan en la salsa con cara de satisfacción y un ligero apunte de gula en los ojos, o cuando apuran el último trocito que se ha quedado en la cazuela. Resulta que la felicidad puede ser esto: ver desaparecer lo que con cariño y tiempo has cocinado.

Después por la tarde, nos hemos hecho 12 km por las laderas de la sierra de Sant Mateu. Hemos salido a las 6, y aún pegaba el sol con contundencia, pero hacia las 8, a medida que iba bajando, se resaltaban las formas y matices del bosque; una brisa reconfortante llegaba del mar y en las sendas emboscadas, las luces y las sombras creaban escenarios mágicos y frágiles. El esplendor dura poco, pero merece la pena volver a casa con los ojos empapados de su efímera belleza.

viernes, 11 de junio de 2021

B., Calderón y yo

Mail de B., que ya está en casa: "J’ai lu dans sa mauvaise traduction française votre dernier article de The Objective.  Je n’ai pas compris grand chose. Heureusement, je viens d’entendre à la radio Pascal Bruckner qui affirme qu’il n’y a pas de bon philosophe sans une part d’obscurité.  Ça m’a consolée".

Creo que ya he contado por aquí alguna vez que la mujer de la limpieza de B. es una española que está convencida, por razones difíciles de explicar en poco espacio, quee yo soy Calderón de la Barca, lo cual me llena de orgullo. De un orgullo terapéutico, además, porque el simple hecho que pensar que hay alguien en París convencido de esto, me arranca una sonrisa que es el mejor paliativo contra cualquier acúfeno.

jueves, 10 de junio de 2021

Sostener el mundo

Esta mañana el recepcionista del hotel Victoria me ha pedido disculpas, con cara compungida, por el escándalo de la noche. Yo no sabía de qué me estaba hablando.

- ¿No ha oído nada?

- ¡Nada!

- ¡Pues no sabe cómo me alegro, porque ha tenido que venir hasta la policía!

Resulta que ha habido gritos contundentes, carreras y persecuciones, portazos y lanzamientos de objetos, peleas cuerpo a cuerpo... y yo, por lo visto, he sido el único -no ya del hotel, sino de la calle- que no se ha enterado absolutamente de nada, quizás porque ayer apenas tuve fuerzas para desnudarme y meterme en la cama, tan rendido estaba.

Han sido tres días en Madrid en los que he vuelto a encontrarme con la intensidad y la cordialidad de siempre. Llegué el martes por la tarde y a las 19:30 tuvo lugar la presentación de La mermelada sentimental en la sede de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. No la olvidaré facilmente. "¡No al algoritmo!" gritó alguien". La cena posterior también perdurará en mi memoria. Me llevaron a una tortillería donde, entre otras muchas especialidades, probé -con generosidad- la tortilla de callos. Y después una monumental torrija que era una auténtica obra de arte. El miércoles, por la mañana, estuve atendiendo a periodistas. A primera hora de la tarde recibí una invitación de Pedro Herrero y Jorge San Miguel para participar en un debate en Extremo Centro al que irían también Pablo Velasco y Liz Duval. Tema: el nuevo desorden amoroso (que tiene más desorden gimnástico que de nuevo o de amoroso, pero esa es otra cuestión). A las 19:00, entrevista con una ingeniera con vocación pedagógica. A las 19:30 me reunía con un grupo de jóvenes excelentes tanto por su formación como por su actitud, para comentar su previa lectura de La abolición del hombre, de C.S. Lewis. Terminamos cerca de las 10. Entonces me di cuenta de lo derrengado que estaba. A pesar de todo, decidí, porque el espectáculo transeunte de la noche madrileña lo merecía, ir andando hasta mi lejando hotel.  Piqué un par de cosas en un bar y me entregué a los brazos de Morfeo.

Mi Subjetivo de hoy, que se titula Sostener el Mundo, recoge las ideas que fui soltando al aire en la presentación de La mermelada sentimental.

B. está en su casa. Me pregunto cómo le habrá ido el reencuentro con su cotidianeidad hogareña.

sábado, 5 de junio de 2021

viernes, 4 de junio de 2021

jueves, 3 de junio de 2021

Nihil desencadenado

Me preguntan en una videoconferencia qué es exactamente un trabajo en equipo, cómo debe estar organizado y cómo se evalúa. Respondo que las preguntas son fáciles de contestar y que creo, además, que todos estarán de acuerdo con mis respuestas. Para entender qué es un trabajo en equipo no hay más que imaginarse a uno mismo en un quirófano, siendo operado a corazón abierto y teniendo a tu alrededor un grupo diverso de personas.

El trabajo en equipo es una actividad con un fin claro que para llevarse a cabo con éxito necesita la colaboración de varias personas con competeencias diferentes pero complementarias.

Debe de estar organizado jerárquicamente. Alguien ha de tener la última palabra y ha de asumir la mayor reponsabilidad.

Cada uno sabe exactamente lo que tienen que hacer. Nadie puede escaquearse. Un trabajo en equipo es una cadena. Si un eslabón se rompe, la cadena es inservible.

Se evalúa por su resultado (no es una tertulia de amigos). La nota es la salud del paciente. Todo lo demás es accidental.

Creo que, efectivamente, se han mostrado de acuerdo pero, sin embargo, me ha parecido ver en sus caras como una decepción.

Días de lectura intensa. He releído la Ética de G.E. Moore, que reeditó la editorial Avarigani el pasado mes de marzo. Me ha costado menos que la primera vez, pero he vuelto a sufrir porque ahora me ha parecido más compleja. Cuando me hablan del placer de la lectura siempre objeto que depende. Hay libros con los que hay que pelear a fondo y en los que cada página es un tropiezo. Tienes que volver atrás una y otra vez para recuperar el hilo que no sabes muy bien donde has perdido. 189 páginas de duro esfuerzo. Y, sin embargo, todo el libro no es más que un comentario del Eutifrón de Platón (cosa que Moore se cuida mucho de decirnos).

He comenzado Nihil desencadenado, de Ray Brassier (Materia oscura, 2017), libro que se abre con una cita de Thomas Ligotti que es una claro aviso para navegantes: "No hay nada que hacer y no hay lugar a donde ir. No hay nada que ser y nadie a quien conocer". Me parece un libro importante con el que ya veo que no voy a estar de acuerdo. Pero que, como trata cuestiones que me son del mayor interés, leeré con la atención que se merece y me merezco. Algún día les contaré que me hice conservador cuando descubrí que sólo el conservadurismo está en condiciones de defender el mundo de la vida frente a sus demitificadores. Otra cosa muy distinta es que los políticos conservadore estén por la labor.

miércoles, 2 de junio de 2021

La mermelada sentimental se pone en marcha

 

Para conectarse: AQUÍ

Seres genuflexos

Me encuentro al levantarme con una mañana radiante y un mail de B. Hay un silencio profundo en el barrio que parece la mejor recepción para esta luz, tan nítida, del nuevo día. Abro las ventanas y respiro hondo. Ningún día es un día más. Todo día es un nuevo día, un día a estrenar.

Esto es lo que me cuenta B.: 

"Alors ce matin, nous étions une douzaine d’éclopés, avec chacun une ou deux cannes, et deux kinésithérapeutes pour nous encadrer. Il faisait très beau, les avenues de ce quartier sont larges et ombragées, et notre groupe semblait plus vaillant que celui de Breughel. Au bout quelques dizaines de mètres, je me rends compte que je prends un léger retard. Et puis, à mesure que nous avançons, la distance entre les autres et moi augmente de façon inexorable: 100m, 200m..... Une des kiné s’en aperçoit et m’attend, puis me fait asseoir sur un banc et me  fait prendre un raccourci pour revenir plus facilement. J’étais honteuse, même si je sais qu’il n’y a pas de quoi, et mon ego, si petit soit-il, en a pris un sacré coup".

Así como existen las afinidades electivas, existen también las simpatías telepáticas, para las cuales la distancia geográfica no es nada. Yo ayer estuve todo el día renqueante, con las rodillas quejosas -o, más bien, temerosas-, como si su consistencia interna se hubiese reblandecido y ya no tuvieran capacidad para aguantar mi cuerpo. He dicho y repito que ser viejo es estar más pendiente de tus rodillas que de las de la vecina. Y para esto no hay paliativo que valga. Cuando el ser se vuelve genuflexo, la metafísica que importa es la del suelo.

martes, 1 de junio de 2021

En attendant B.

Tarde larga, dedicada a la declaración de hacienda (¿habrá actividad más penosa que esta en todo el año?) y a echar miradas de reojo al buzón, a ver si B. me contaba algo de la excursión colectiva de contusionados varios por su barrio. Ha llovido un poco, lo justo para darle el tono adecuado a mis cuentas: "monotonía / de lluvia tras los cristales."

Con la curiosidad que acompaña a la salida de un nuevo libro he ido a echar una mirada a Amazon. Me he llevado dos sorpresas. La primera por las categorías en que han clasificado a La mermelada sentimental. Y la segunda, por el lugar que ocupa en ellas:




Dos cosas

La primera, la nueva entrega del Locutori. La segunda, esto de hoy mismo de Fernando Savater en su columna de El País, "Conservador&quo...