Mostrando entradas con la etiqueta mitología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mitología. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de agosto de 2016

La sombra de Prometeo


El mito de Prometeo trata de las consecuencias perversas que pueden estar incubándose en nuestros mejores propósitos. Quisiéramos ser sólo dueños de nuestra buena voluntad, pero hemos de cargar con sus consecuencias, que son las que molestan a nuestros semejantes.  

Una investigación reciente viene a darle la razón al mito de la manera más literal: Cuando los seres humanos, hace 400.000 años, conseguimos domesticar el fuego, permitimos prolongar la intimidad del contacto entre los hombres al mismo tiempo que dañábamos nuestros pulmones con el humo. De esta manera se dieron las condiciones para que una bacteria que vivía en el suelo completamente inofensiva pudiera mutar. Y así apareció la tuberculosis.

Epimeteo siempre aparece después de Prometeo.

MÁS AQUÍ

sábado, 27 de septiembre de 2014

La fe y el estiércol

Se reía el cristiano Tertuliano, allá por el año 200, de tres dioses romanos: Sterculus, Mutunus y Laurentia. ¿Cómo han podido contribuir a la grandeza de Roma estos ridículos diosecillos?, se preguntaba, y me imagino que sus fieles se reirían a carcajada limpia. A Prudencio también le costaba creer que hubiera senadores que los siguieran adorando. Sterculus es el dios del estiércol o, si se quiere decir más lisa y llanamente, de la mierda; Mutunos era una deidad fálica y Laurentia parece que era o una diosa prostituta o una diosa de las prostitutas.

En su origen, Sterculus estaba relacionado con Saturno, un dios protector de los trabajos del campo que conocía el milagro de fertilidad que hace posible el estiércol. O incluso pudo haber sido una imagen de Saturno en pañales. 

Probablemente ni Tertuliano ni Prudencio sabían nada del capitán de un barco que en mitad de la noche navegaba por las aguas próximas a la isla de Paxis, en el Golfo de Patras y en un momento en que toda su tripulación estaba durmiendo, oyó que alguien lo llamaba por su nombre desde el interior de la isla para decirle: “El gran Pan ha muerto”. Lo cuenta Plutarco en ¿Por qué guardan silencio los oráculos? Hans Jonas comenta esta historia diciendo que la civilización occidental siempre ha llevado en su seno la imagen de la muerte de Dios. El problema es que lleva en su seno también la imagen de los dioses convertidos en mierda y la mierda no necesita de la fe para afirmarse como una presencia.




viernes, 22 de agosto de 2014

The Whale That Inspired Moby Dick Swims Again

Resulta que antes de que la ficción hiciera real a Moby Dick, la realidad hizo ficción a Mocha Dick ("not a coffee-chocolate phallus but “a real-life whale … who fought off whalers for decades before being killed by harpoon”).

jueves, 20 de febrero de 2014

Una recomendación



Detalle del frontal de un sarcófago romano. De izquierda a Derecha: Prometeo modelando al hombre con barro. El hombre, cuando aún sólo es barro. Atenea introduciéndole una crisálida de mariposa en la cabeza. El alma, convertida en mariposa, se libera del cuerpo cuando  éste vuelve al barro. "Psique" en griego significaba tanto alma como mariposa. 

martes, 18 de febrero de 2014

Un chiste de Reagan... y otro más

Según Harold Bloom, Reagan contó en cierta ocasión el siguiente chiste: 

He said, “Let me tell you the story about the old psychiatrist being admired by a young psychiatrist who asks, ‘How come you still look so fresh, so free of anxiety, so little worn by care, when you’ve spent your entire life sitting as I do every day, getting worn out listening to the miseries of your patients?’ To which the older psychiatrist replies, ‘It’s very simple, young man. I never listen.’” 

Y este es el comentario de Bloom: "Such sublime, wonderful, and sincere self-revelation on the part of Reagan!"

La siguiente imagen no tiene nada que ver con Reagan... aunque quizás sí que tenga algo que ver con Bloom y, en todo caso, es un chiste sobre la paternidad:


No conozco mejor representación del mito de Cronos. La moraleja, la dejo para vuestra imaginación.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Apolo

Bibliohèque nationale de France, Département des manuscrits, Français 9197, detail of f. 49 (Apollo) Evrart de Conty

lunes, 18 de noviembre de 2013

La esfinge


En realidad la esfinge no invitaba a resolver intrincados misterios, sino lo que tenemos delante de los ojos, la superficie de las cosas, si se quiere. Pero para ver con claridad hizo falta un Edipo, al que Sófocles describe como un ignorante. Hay un detalle de suma importancia en su ignorancia: era cojo y posiblemente caminaba apoyado en un bastón. No tenía más que bajar la mirada para ver la deformidad de sus propias piernas y responder acertadamente al enigma. La respuesta era "el hombre"

Al nombrar al hombre, Edipo nombra su deformidad y la desgracia que lo acompaña. “Tu suerte –le dice el adivino Tiresias- ha sido descifrar el enigma que te ha perdido”. En este sentido Edipo nos muestra la frágil experiencia del triunfo de una razón inconsciente de sus propios límites. Con el desarrollo del mito, no acabamos de saber de quién ha sido exactamente la victoria, si se trataba de un enfrentamiento justo o de un mero juego. Pero sospechamos que lo que recoge la respuesta de Edipo, es la tragedia que contiene su propia biografía.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Dios plantando el jardín del Edén

God planting the Garden of Eden 

‘Bible historiée toute figurée’, Naples ca. 1350.
Paris, BnF, Français 9561, fol. 7r

Eros y Psique


François-Edouard Picot (1786-1868). Eros y Psique (1817). Louvre.

"Si me ves, no me verás", le advirtió Eros a su amante nocturna, Psique, que nunca lo había visto. Llevaba muchas noches viniendo a visitarla, pero cada mañana antes del alba abandonaba su lecho. Aunque ella intentaba imaginárselo con la yema de sus dedos, ardía en deseos de templar sus ojos con su imagen presente cara a cara. Pero aquí es Eros quien parece no poder apartar su mirada de Psique dormida. Y a pesar de lo convencional de la imagen... algo retiene también nuestra mirada en la distancia que se va abriendo entre los amantes con la irrupción de la luz del día.

Mientras tanto, en un lugar no muy lejano:


viernes, 26 de julio de 2013

Wakefield o Ulises,

Hay un cuento de Nathaniel Hawthorne que lleva como título el nombre mismo del protagonista, «Wakefield». Este hombre permaneció veinte años alejado de su mujer (al igual que el viajero griego) pero, en realidad, lo único que hizo fue irse a vivir de incógnito en un pisito que había alquilado dos calles más arriba. Se ve que un buen día salió de viaje y no volvió... Su mujer y todo el que lo conocía lo dieron por desaparecido, así que ella tuvo que resignarse a una soledad del todo ilusoria y a una falsa viudedad (Penélope?). Pero Wakefield rondaba por aquel barrio de Londres -su barrio- disfrazado con una peluca (no como un vagabundo, tal como sabemos de Ulises) y hasta tenía el valor de pasar frente a su viuda, sin decirle nada (Od. XIX). No ponía los pies en el umbral de casa. Así estuvo veinte años, hasta el día que volvió...

Copiado literalmente de AQUÍ, el blog de un gran helenista... y amigo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Foto de familia feliz


Me imagino que el día en que a esta familia le comunicaron que el gran líder Kim Jong-Un se pasaría por casa a hacerse una foto informal y que todos debían sonreír para demostrarle al mundo lo espontáneamente felices que son los norcoreanos y lo colega que es líder supremo, se les congeló a todos el rictus y por eso la foto dice tantas, tantas cosas.

jueves, 26 de julio de 2012

Santas... de otra religión


Jantipa vierte la bacinilla sobre Sócrates
grabado de Emblemata Horatiana de Otto van Veen, 1607.

Digamos que no fue este el día más glorioso del matrimonio formado por Sócrates y Jántipa, sin embargo es uno de los pocos que ha pasado a la historia, abriendo el capítulo de la misogia fiilosófica.

Jantipa una mujer desabrida, de carácter. Me imagino que no tenía otro remedio. Debía de estar hasta el moño de que su marido andase predicando la virtud por la calle de Atenas mientras se olvidaba de sus tres hijos y de ella. La escena representa su Jantipa, cuando harta de que su marido no atendiera a sus gritos, le vació encima los orines acumulados durante la noche. Dicen que Sócrates, empapado, se limitó a contestar: "Es normal que tras los truenos venga la lluvia".

La fuente más citada de esta anécdota es el Contra Joviniano de San Jerónimo, que probablemente se hace eco de una obra de Séneca titulada Sobre el matrimonio.
  
Comprenderán ustedes que no le tenga reservada una hornacina a Jantipa en el altar de mis santas, por mucha razón que tuviera, la santa mujer.

PISA y el 5%

Se ha armado una buena con las pruebas PISA en Cataluña. Se han excluido de las mismas unos porcentajes de alumnos desmesurados. Se supone q...