jueves, 28 de junio de 2007

Para ser adorado como Dios manda ...

Vía: 2photo.ru
... adopta un perro

Este post va dedicado al Pancho, ese perro que idolatra a mi hijo desde que lo liberó de la perrera.

17 comentarios:

  1. ¿Que voy a decir de la adoración de un perro? Creo que las personas son mejores si conviven con un animal y se humanizan: ellas, claro. Saludos Pancho de parte de Goyerri.

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  2. En mi casa, ocurre lo contrario somos nosotros los que adoramos, idolatramos a Sira, mi golden retriver, su mirada tierna manifiesta su necesidad de ser adorada y la verdad... ¡Quien se resiste a semejante invitación¡
    No sólo en este plano terrestre el perro acompaña a los humanos. Simbólicamente el perro es también el acompañante de los muertos en su camino por el "mar de la eternidad".
    De nuevo gracias don Gregorio. Una golosina para Pancho

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  3. Luis, Neelam: Por algún sitio escribe Unamuno que él no se imagina el cielo sin su perro lamiéndole la mano. Es cierto. Yo no quiero ir al cielo si no me acompaña mi gata, Bacallà Salat.

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  4. A mi ya me dirá Goyerri donde tenemos que ir, que Ana y yo iremos sin dudarlo.

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  5. He encontrado el texto de Unamuno. Se trata de un poema que, a los que tengáis un perro, os llegará al alma. Se titula precisamente "Elegía a la muerte de un perro". Es un poco largo, pero no puedo escatimaros ni un verso. Además le viene a este post como anillo al dedo:

    "La quietud sujetó con recia mano
    al pobre perro inquieto,
    y para siempre
    fiel se acostó en su madre
    piadosa tierra.

    "Sus ojos mansos
    no clavará en los míos
    con la tristeza de faltarle el habla;
    no lamerá mi mano
    ni en mi regazo su cabeza fina
    reposará.

    "Y ahora, ¿en qué sueñas?
    ¿dónde se fue tu espíritu sumiso?
    ¿no hay otro mundo
    en que revivas tú, mi pobre bestia,
    y encima de los cielos
    te pasees brincando al lado mío?

    "¡El otro mundo!
    ¡Otro… otro y no éste!
    Un mundo sin el perro,
    sin las montañas blandas,
    sin los serenos ríos
    a que flanquean los serenos árboles,
    sin pájaros ni flores,
    sin perros, sin caballos,
    sin bueyes que aran…

    "¡El otro mundo!
    ¡Mundo de los espíritus!
    Pero allí ¿no tendremos
    en torno de nuestra alma
    las almas de las cosas de que vive,
    el alma de los campos,
    las almas de las rocas,
    las almas de los árboles y ríos,
    las de las bestias?

    "Allá, en el otro mundo,
    tu alma, pobre perro,
    ¿no habrá de recostar en mi regazo
    espiritual su espiritual cabeza?
    La lengua de tu alma, pobre amigo,
    ¿no lamerá la mano de mi alma?

    "¡El otro mundo!
    ¡Otro… otro y no éste!
    ¡Oh, ya no volverás, mi pobre perro,
    a sumergir los ojos
    en los ojos que fueron tu mandato;
    ve, la tierra te arranca
    de quien fue tu ideal, tu dios, tu gloria!

    "Pero él, tu triste amo,
    ¿te tendrá en la otra vida?
    ¡El otro mundo!…
    ¡El otro mundo es el del puro espíritu!
    ¡Del espíritu puro!
    ¡Oh, terrible pureza,
    inanidad, vacío!

    "¿No volveré a encontrarte, manso amigo?
    ¿Serás allí un recuerdo,
    recuerdo puro?
    Y este recuerdo
    ¿no correrá a mis ojos?
    ¿No saltará, blandiendo en alegría
    enhiesto el rabo?
    ¿No lamerá la mano de mi espíritu?
    ¿No mirará a mis ojos?

    "Ese recuerdo,
    ¿no serás tú, tú mismo,
    dueño de ti, viviendo vida eterna?
    Tus sueños, ¿qué se hicieron?
    ¿Qué la piedad con que leal seguiste
    de mi voz el mandato?

    "Yo fui tu religión, yo fui tu gloria;
    a Dios en mí soñaste;
    mis ojos fueron para ti ventana
    del otro mundo.
    ¿Si supieras, mi perro,
    qué triste está tu dios, porque te has muerto?

    "¡También tu dios se morirá algún día!
    Moriste con tus ojos
    en mis ojos clavados,
    tal vez buscando en éstos el misterio
    que te envolvía.
    Y tus pupilas tristes
    a espiar avezadas mis deseos,
    preguntar parecían:
    ¿Adónde vamos, mi amo?
    ¿Adónde vamos?

    "El vivir con el hombre, pobre bestia,
    te ha dado acaso un anhelar oscuro
    que el lobo no conoce;
    ¡tal vez cuando acostabas la cabeza
    en mi regazo
    vagamente soñabas en ser hombre
    después de muerto!
    ¡Ser hombre, pobre bestia!

    "Mira, mi pobre amigo,
    mi fiel creyente;
    al ver morir tus ojos que me miran,
    al ver cristalizarse tu mirada,
    antes fluida,
    yo también te pregunto: ¿adónde vamos?

    "¡Ser hombre, pobre perro!
    Mira, tu hermano,
    ese otro pobre perro,
    junto a la tumba de su dios, tendido,
    aullando a los cielos,
    ¡llama a la muerte!

    "Tú has muerto en mansedumbre,
    tú con dulzura,
    entregándote a mí en la suprema
    sumisión de la vida;
    pero él, el que gime
    junto a la tumba de su dios, de su amo,
    ni morir sabe.

    "Tú al morir presentías vagamente
    vivir en mi memoria,
    no morirte del todo,
    pero tu pobre hermano
    se ve ya muerto en vida,
    se ve perdido
    y aúlla al cielo suplicando muerte.

    "Descansa en paz, mi pobre compañero,
    descansa en paz; más triste
    la suerte de tu dios que no la tuya.
    Los dioses lloran,
    los dioses lloran cuando muere el perro
    que les lamió las manos,
    que les miró a los ojos,
    y al mirarles así les preguntaba:
    ¿adónde vamos?"

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  6. Después de leer el poema...
    Noto el dulce deslizar de dos gotitas de rocío por mis mejillas.
    No es fácil para mí sentir de sentir. Hoy ya llevo ración doble.
    Tuve gata y gato y se fueron dulcemente... Los enterramos y les puse velitas.
    Espero que Sira viva muchos años y siga dándonos su calor.
    Sólo quien tiene animales sabe de lo que estoy hablando.
    Gracias don Gregorio. Bona tarde.

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  7. No me extraña tu melancolía, leer el poema y caer en la tristeza es todo uno. trengo un buen amigo al que se le murió Togo y lleva un año y medio sin otro perro mpara no serle infiel a su recuerdo.

    De Unamuno -este poema no lo tenía leído- recuerdo el tremendo impacto que le produjo el terrible "La vaca cega" de Maragall, al extremo de que lo tradujo al castellano.

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  8. ¡Ja! El bueno de Pancho. Ese perro flaco cuya tarjeta veterinaria lo define como pastor alemán XXX (de pastor alemán tiene tanto como yo, aunque sea un salido, eso si), me ha recibido hoy con el rabo entre las piernas y la mirada acojonada del culpable. A sus espaldas brincaba el malo malísimo malvado Whisky Orejas Sarnosas, el gato mas borracho del planeta, indiferente al atentado terroritsta que se ha cometido hoy en mi casa con su total complicidad. De hecho estoy seguro de que ha sido él el cerebro de la operación. Me explico: Tengo la basura guardada en un armarito en la cocina, basura que de vez en cuando despierta el instinto carroñero de mi gato, el cual no sé cómo se las ingenia para abrir la puerta y avisar al Pancho (pobre perro tonto que se deja arrastrar por sus amistades conflictivas). En definitiva, que el resultado es una orgía de basuras desparramadas por el salón, una bronca al Pancho ¡CASTIGADO SIN SALIR! Y una mirada tan asesina como inocua al maldito gato, que se relame felizno los bigotes sobre el sofá al que le tengo prohibido subirse... Vamos, que hoy me toca limpieza.

    Saludos a todos los cafeteros del café y a sus queridos adoradores.

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  9. Este "yosoy" es mi hijo bien amado en quien tengo puestas todas mis complacencias.

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  10. Y hay perros que son más listos que su amo y les toca la lotería. Quien fuese Pancho...

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  11. http://www.youtube.com/watch?v=zKjwBIjXffQ

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  12. Pues yo soy
    y por no ser no voy
    a ser otro yo
    que el que no soy.

    De inspiración vespertina y cosecha propia.

    Saludos al Café, yosoy

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  13. Tanto que se quiere a los perros y la palabra 'perro' es, según como, un insulto y equivale a servil (?). O eso de nom d'un chien que dicen los franceses...

    Sobre la vaca cega, que menciona Luis, seguramente ya lo conocéis, pero existe la réplica de Pere Quart, reivindicación de la vaca rebelde: 'temps era temps hi hagué una vaca cega, jo sóc la vaca de la mala llet'.

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  14. Me ha venido a la cabeza también una rondalla, no sé si de Alcover, 'el gos de casa', recuerdo un dibujo del libro en el cual un niño imagina ese cielo de los perros, al morirse el suyo.

    Me gusta eso de Bacallà Salat.

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  15. Perdó, 'El gos de casa' és de Guimerà, una de las pocas obras no dramáticas del autor.

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  16. En mi proxima reencarnacio tengo decidido ser la Westy de peggy ...comer dormir y vivir entre cojines , sobornar a mi dueña con un lameton cariñoso y poner ojitos de indefension...estos humanos con que poco se les contenta , estan tan avidos de amor inocente ....:)
    Saludos

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