sábado, 9 de junio de 2007

Postales filosóficas: Rizoma

Michael Hills. Vía: Snowball's blog

Sigo sin entender el atractivo filosófico que puedan tener Deleuze y Guattari. Ayer por la tarde en la librería Robafaves de Mataró se nombró con veneración el concepto de "rizoma" en la presentación de "Nozilla Dream" de Agustín Fernández Mallo y "Afterpop" de Eloy Fernández Porta (tengo que estar más atento a lo que hacen las nuevas generaciones: corro el riesgo de no entender nada de lo que dicen). Por la noche me encuentro a Santiago Auserón -que es de mi edad- en L'hora del lector, ejerciendo de discípulo arrobado de Deleuze. Y de nuevo el "rizoma". ¿Pero se puede defender el "rizoma" siendo mecánico del jardín botánico?

15 comentarios:

  1. Estimado amigo,

    precisamente porque se trata de un "atractivo filosófico" no hay nada que entender. Persevere por otras vías, si le interesa llegar a esa cualidad de Deleuze y Guattari. Y si no, no.
    Por otra parte, Auserón jamás ha sido "mecánico" en ningún jardín botánico... ¡Repase los clásicos!
    Saludos cordialment rizomáticos

    ResponderEliminar
  2. Coincidimos ante la televisión. Reconozco que hasta el viernes noche desconocía quienes eran Deleuze y Guattari.

    Hoy en día, tan apenas hay espacios televisivos dignos de ver.

    Pregunta: ¿Vale la pena leerlos? Para no entender... Antes tengo otras prioridades, pero me fío del amo del café. Para este mes ya tengo 4 libros, que he recogido esta mañana en la Biblioteca Pública de Tarragona (a ver si después anoto sobre ello).

    ResponderEliminar
  3. Don Ritornelo (¿Boix?): Efectivamente, Auserón fue METÁLICO en el jardín botánico. Como lo dicho, dicho está, así se queda, y acepto su estirón de orejas. Aceptemos que hay metálicos rizomáticos en los jardines botánicos.
    Pero lo que ya no puedo aceptarle es a Deleuze y Guattari como animales de compañía. Como diversión, prefiero al gran Hegel y su defensa de la identidad de la identidad y la diferencia.
    Y si de matar al padre Platón se trata para hacer emerger la diferencia, mire usted, renunciemos completamente a las ideas, pero a todas, y quedémonos, exactamente, en la posición del ultimísimo Deleuze.
    Saludos cordiales, pero como donde hay corazón hay, inevitablemente, un centro, permítame usted que sean solamente cordiales y nada rizomáticos.

    ResponderEliminar
  4. Maty: Yo no te puedo aconsejar que no leas un libro de filosofía. Pero si te interesa leer a Deleuze, te sugeriría comenzar por “En el trineo de Schopenhauer”, de Yasmina Reza.

    ResponderEliminar
  5. Don Gregorio, me ocurre como a usted. Cuando empecé la facultad, y viendo como Deleuze y Guattari aparecían por doquier me propuse leerlo. tenga en cuenta que yo no estudié filosofía, así que era autodidácta. En mi primera aproximación no aprendí nada; culpé de ello a mí capacidad intelectual y , lo recuerdo muy bien, me avergoncé. Apenas entraba en la adolescencia. Más tarde fui decubriendo que no había nada que entender - o al menos eso decían los supporter más cerrados de esta filosofar. Recuerdo una conversación con un devoto del incomprensible Blanchot que me dijo que escribía bien pero que no le interesaba porque se entendía.Ahí lo comprendí todo.
    Yo soy devoto de otro algo más humilde, de Borges. En sus últimos años defendió la literatura como la herramienta para compartir experiencias e ideas. Oscurecer el texto es ir en contra de la literatura, por tanto.

    ResponderEliminar
  6. Joseph: Decía Ortega que la primera obligación de un filósofo ha de ser, siempre, la claridad.
    Evidentemente, en filosofía, como en cualquier otro campo, es inevitable que los problemas técnicos se traten teniendo en cuenta el vocabulario generado por la propia filosofía. Evidentemente, también, la filosofía no nació ayer. Pero la voluntad de claridad me parece que ha de ser inseparable de la voluntad de verdad.
    Claro que si no hay verdad y todo se reduce a relatos de relatos, ¿qué sentido puede tener tanto la voluntad de verdad como la voluntad de claridad?

    ResponderEliminar
  7. Hasta no hace demasiado tiempo, creí ver en la llamada blogosfera (si es que eso existe) un ejemplo "palpable" de rizoma. Se podían crear, recrear y romper modelos de organización no jerárquicos (con permiso de technorati), sin un eje del que salieran otras ramificaciones.
    Más tarde he visto que no, que incluso ahí hay centros. Este café es la prueba irrefutable de ello.
    Ahora bien, sea o no válido ese modelo rizomático, me parece que no hay para tanto.

    ResponderEliminar
  8. Yo creo que para ser metálico en el jardín botánico de la movida, y creerselo, necesariamente había uno de ser rizomático, y hacer revoluciones en el tupe propio o girones en el orden del deseo de acabar haciendo buenos discos... pero nada más.
    A mí me gusta Deleuze; me gusta mucho, pero sólo puedo entender tal gusto como perversión, pues soy gente de Orden. Me gusta Deleuze como literatura y nada menos.

    ResponderEliminar
  9. Amic senyor Luri,

    confieso no saber qué es un rizoma, pero le aseguro que el libro de Nocilla dream vale mucho la pena. Afterpop también está muy bien, pero me confieso profundamente perdido en cuanto empieza a enumerar nombres para mí absolutamente desconocidos.

    Me gustó la sencillez de Fernández Mallo. Quizás los demás en la mesa se tomaban demasiado en serio a sí mismos, pero no lo dude; el futuro estaba en esa mesa, seguro. Y respeto a entender el futuro; qué más da, si el futuro nos pillará a todos a dos metros bajo tierra.

    Me alegra pensar que fue allí con su señora por culpa mía. Saludos a ella. Si ellas están contentas todo va bien.

    ResponderEliminar
  10. Arrebatos: Necesitamos centros, criterios y cánones... aunque sólo sea para poder sublevarnos contra ellos. Lo peor de los postmodernos es que al hacer de la vanguardia una rutina, obligan al que quiera de verdad ser vanguardista a ser conservador.

    ResponderEliminar
  11. Otro: Yo creo que lo del "rizoma" era una pose que no se creía ni el mismo Deleuze. Para renunciar al yo de manera coherente uno se hace budista y para renunciar a Platón, la mejor alternativa es el silencio al que condenan Parménides o Buda a sus devotos.

    ResponderEliminar
  12. Amic senyor Subal,

    Un rizoma es un sueño de hermandad sin jerarquías o una circunferencia infinita cuyo centro está en todas partes (no sé si no es mejor decir todas "sus partes") y su límite en ninguna. Es una república de filósofos reyes. O, mejor, un diccionario enciclopédico, en el que cada significado se remite a otro y así hasta el infinito. Porque el rizoma es un diccionario sin tapas, que no comienza en ningún sitio ni acaba en ninguna parte. Es decir, un hermoso cuento borgiano, pero un mal modelo filosófico.

    Magnífico Fernández Mallo, sí Señor. Si, además, se considera heredero del gran, gran, gran Cunqueiro, para mí ya es suficiente para leer "Nocilla dream".

    Intuí, efectivamente, que el futuro estaba ahí. Lo que pasa es que ese futuro me suena a presentido al menos desde los tiempos de la generación beat. Los oía y pensaba en Ginsberg, Kerouac, Corso, Borroughs... y me parecían su eco debilitado pero con pretensionnes de neo-post. Se lo dije a mi mujer y me respondió que era un "tiquis-miquis". Ya ve usted.

    Tenemos que hablar de valores.
    Cada vez tengo más ganas de escribir un "Panfleto contra los valores".

    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Sr Gregorio,
    Los rizomáticos son más perversos que los hegelianos. No le quepa duda. Yo, desconfiaría antes de un deleuziano que de un hegeliano.
    Tengo mis razones.
    Entre ellas, la propia net.
    Prefiero el Banquete a la Degustación, aunque ambos son necesarios para filosofar hoy en día.
    Embozado

    ResponderEliminar
  14. Anónimo: No tengo duda. Pero ¿qué hubiera sido de la filosofía francesa del pasado siglo sin Hegel? Sin el Hegel de Kojève, en primer lugar.

    ResponderEliminar
  15. Quedo a la espera de leer ese "panfleto contra los valores".

    Medicina para el alma, sin duda.

    ResponderEliminar

Mañanica de san Juan

Sí, ya sé que tengo casi abandonado este diario, pero, pero yo no tengo la culpa de que el día tenga solo 24 horas. Intentaré recuperar el h...