domingo, 31 de octubre de 2010

Camino a Bulgaria



Cada uno encuentra sus Hespérides donde Dios quiere. Quiero decir que en realidad uno no encuentra este país por buscarlo, sino que de repente se da cuenta de que está allí y que era eso lo que estaba buscando sin apenas saber que lo buscaba. De ahí que a veces las Hespérides se encuentran por el levante, allá en Bulgaria, que es lo que me ha ocurrido a mí. 

Mañana vuelvo para este país, que siempre ha sido conmigo tan acogedor,  a participar en un homenaje al helenista Bogdan Bogdanov.Cuando ahora, que ya comienzo a tener una perspectiva amplia de mi vida, echo la vista atrás, me doy cuenta de que en realidad he buscado muchas menos cosas en la vida que las que he encontrado. De hecho creo que mi vida se resume en un intento más bien desmañado por sacar partido a las cosas de valor que me he encontrado en los bolsillos, entre la calderilla.

De ahí que no pueda evitar pensar de vez en cuando en la de oportunidades que habré perdido por confundirlas con la calderilla. Digo esto con más ironía que melancolía, porque también a la calderilla se le puede sacar partido.

Os dejo con tres imágenes de la cerámica griega que representan cómo veían los helenos a los tracios.


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Protégez-nous des jeunes

sábado, 30 de octubre de 2010

No paraban de cantar

Cantaban sin cesar melodías que trenzaban incansables y que sonaban como una invitación a estrenar una nueva vida. Sus voces iban y venían como si siguiesen el ritmo de las olas que mecían los barcos. Eran miles de voces reunidas en torno a ellos en la bahía de Kealakekua.  Las canoas, decenas y decenas, se acercaban al Resolution y al Discovery repletas de regalos que parecían ofrendas religiosas y entre ellas nadaban cientos de hombres y mujeres. Quizás el número de los congregados era superior a los 10.000. No se veía ni una sola arma.

Las canoas estaban a rebosar de fruta fresca, caña de azúcar, frutos del árbol del pan, batatas y flores, En algunas habían cargado también cerdos. Todo se lo entregaban generosamente, sin pedir nada a cambio. Nada parecía hacerlos más felices que ofrecer sus regalos. Uno de sus subalternos escribió que las mujeres “parecían notablemente ansiosas por relacionarse con nuestra gente.” Fue entonces cuando el Capitán Cook supo que sus negros presentimientos estaban condenados a cumplirse. Su llegada al Paraíso era también su clausura. Miraba a sus marineros, sucios, patizambos, picados de viruela, con la espalda castigada por las cicatrices de los latigazos, parecían niños. Todas esas historias fantásticas que se habían venido contando a lo largo de sus viajes sobre sirenas, gigantes y unicornios, ahora, a las puertas del Paraíso, parecían mucho más verdaderas que la niebla londinense. Estaban descubriendo que todo cuanto sus corazones habían sido capaces de añorar estaba al alcance de su mano.

El dualismo ontológico

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viernes, 29 de octubre de 2010

La indignación moral

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Ahora que la ley ha perdido su dignidad sagrada, necesitamos de la indignación moral para olvidarnos de la naturaleza.


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De filósofos (aproximadamente)

Según un aforismo de G. E. Moore, cuando un filósofo dice que algo es así y así, lo que realmente quiere decir es que no es tan así.
ALFRED J. AYER


Comentario: Es que sólo merecen genuinamente el nombre de filósofos los que tienen algo que ocultar.


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¿Ha comenzado la guerra contra Irán?

jueves, 28 de octubre de 2010

Memónides en Fliuente

Al pasar Memónides de Moronea por el ágora de Fliuente acompañado de uno de sus discípulos, se encontró con el espectáculo de una multitud alborotada que estaba cebándose en el escarnio de un  ciudadano de prestigio descubierto en cierta situación escabrosa y poco noble.
- ¡Huyamos de aquí! -le dijo Memónides a su discípulo tirándole de la clámide.
- ¿Pero maestro acaso no hay nada que aprender de esta movilización ciudadana?
- ¡No! Este alboroto es lo verdaderamente impúdico.
- ¿El de los ciudadanos?
- ¡Efectivamente!
- ¿Y qué tiene de malo?
- Que buscan su moralidad en la náusea en lugar de buscarla en el apetito.
- No te entiendo maestro.
- Necesitan denunciar al que ha caído en el error para sentirse virtuosos, ¿te parece que hay conducta más morbosa? Cuando la moral de un pueblo se mide por la fuerza con que se tiran las piedras  en una lapidación pública, la moral de ese pueblo no es superior a la del lapidado.

Et si rien ne vient...

« L'amour, c'est tout attendre, ne rien exiger. Et si rien ne vient, alors il faut se détourner ou... mourir », affirmait, il y a quelques mois, Robert Misrahi. Le philosophe venait de perdre son épouse Colette, après plus de soixante ans de vie commune.

Afinidades electivas

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martes, 26 de octubre de 2010

Intento de respuesta maquiavélica a MLL

I
La pervivencia tanto de una secta como de una república depende, según Maquiavelo- de su capacidad para transformar su origen en un mito fundacional que explique de manera gloriosa la instauración de una nueva legitimidad. La legitimidad la proporciona el narcisismo colectivo que es capaz de  provocar el origen (y pocos orígenes hay legítimos).

II
La fundación es en su origen una sustitución o, con más precisión, una usurpación de un terrreno con pobladores más antiguos a los que se expulsa o somete y/o una imposición de una nueva soberanía. Los perdedores nunca han tenido razón... excepto en el caso (véase lo ocurrido con  Grecia y Roma) de que se hayan impuesto culturalmente a sus vencedores.

III
Para que la usurpación sustente legítimamente la nueva soberanía, el nuevo gobernante debe hacerlo todo nuevo y debe garantizar que todo lo nuevo sea respetado, . Para ello ha de instaurar nuevas autoridades con nuevos nombres y títulos y, sobre todo, ha de implantar un nuevo orden social, haciendo pobre al rico y rico al pobre. Maquiavelo encuentra un modelo bíblico: el del rey David, que al coronarse, “esurientes implevit bonis, et divites dimisit inanes” (a los hambrientos colmó de bienes y a los ricos los despidió, dejándolos en la miseria). En suma el creador de un nuevo régimen no debe dejar títere con cabeza, sin  dejarse arrastrar por la tentación de las vías medias (al vencido deberá negarle completamente la voz). Al principio de todo régimen lo que se encuentra es, pues, el terror, no la armonía o el amor.

III
La referencia al rey David se encuentra en Discursos I, 26... pero también en el Magnificat.

IV
Le cedo la palabra a Leo Strauss: “El rey David fue entonces un tirano. Siendo un tirano actuó como actúa Dios de acuerdo con el Magnificat. Es repugnante para mí explicar completamente la blasfemia que Maquiavelo fuerza a sus lectores a pensar”.

V
El capítulo VI del Príncipe está dedicado a los príncipes que han conquistado su posición por sus propias armas y virtud. Maquiavelo aduce los ejemplos de Moisés, Ciro, Rómulo y Teseo. La virtud del príncipe se mide por sus éxitos sobre la fortuna.

VI
Obviamente Strauss nos está pidiendo en IV que no pensemos en un elefante.

VII
No hay régimen que se sustente si no es capaz de apoyarse en una estética. Ergo cada régimen prohíbe  algunas formas de representación (no hace falta que lo haga con leyes explícitas... basta con que dejen de  estar de moda: pienso en la estética carlista de las primeras décadas del siglo XX, pero si algo abundan son los ejemplos: en toda guerra -véase la Fría- hay inevitablemente un frente estético).

Neotopías


Entre vosotros y yo: Lo que más me sorprende de esta lámpara diseñada por Marie Thurnauer es el precio: 4.750 euros.  Lo otro, el diseño en sí... pues en un tiempo que hace de la novedad su rutina, no deja de ser una rutina más. Hoy por hoy para escandalizar hay que pasarse a la contracultura y saludar la visita del papa.

lunes, 25 de octubre de 2010

La tiranía de las buenas intenciones


Con frecuencia al participar directamente en un debate educativo tengo la sensación de estar siendo un cobarde por no arremeter con más firmeza contra la tremenda tiranía de las buenas intenciones.

Nuestra pedagogía está prisionera de unas intenciones tan grandes, tan nobles, tan honestas, tan filantrópicas, que nos impiden ver, como los árboles del dicho, la realidad. 

No es que no se vean las enormes reticencias que presenta la realidad a la hora de responder a nuestras nobles exigencias, es que la cosa más fácil del mundo es echarle la culpa de estas retiencias a los otros. En los últimos años me parece evidente que estos otros que están pagando el pato de la terquedad de la realidad son los docentes y, muy especialmente, los directores.

¿Cuántas veces he oído decir últimamente que lo que nos hace falta es un maestro con otra formación? Lo peor es que esto suelen decirlo los que forman en las facultades a las nuevas hornadas de docentes, que, entre vosotros y yo, tampoco son nada del  otro mundo.

¿Cuántas veces he oído también decir que lo que nos faltan son directores que estén dispuestos a  echarse sobre los hombros la gestión del centro? En realidad lo que nos faltan son directores, tout court, y, al menos en Cataluña, los que hay no sobresalen por su optimismo.

Medidos desde la altura de la hipérbole lo que vemos es la obviedad de que los docentes van menguando a medida que nuestras exigencias aumentan.Nada fuera de lo normal. Pasaría lo mismo con los médicos, los abogados, los basureros, las panaderas... y los padres.

Cuanta menos relevancia concedamos en el aula al programa (al curriculum) y cuanto más insistamos en atender a las demandas inmaculadas de las grandes intenciones,  más relevancia va adquiriendo la personalidad del maestro. Si el centro de la clase es el programa, la misma objetivación diáfana de la tarea hace muy fácil la selección de buenos maestros, pero si el centro es  la personalidad de un maestro multitareas, infatigable, siempre optimista, siempre atento a cada una de las necesidades de individuos cada vez más diversos, siempre dispuesto a dedicar un poco más de tiempo a  su trabajo, siempre receptivo a las innovaciones introducidas por la legislación de turno, siempre colaborador con los equipos docentes, etc, etc., entonces es que nos hemos dormido a las puertas de la escuela con un ideario entre las manos.

Evidentemente tienen toda la razón del mundo los críticos de los docentes: Si tuviéramos unos maestros excelentes, todo sería más fácil. Pero la pierden cuando se olvidan de generalizar esta máxzima y aplicarla a todos los órdenes sociales y aún naturales.


domingo, 24 de octubre de 2010

No sólo de café vive el hombre

Las diez mejores ginebras
(Claudio está invitado de por vida)

Escolios a un texto implícito

"Gregorio -me pregunta Juan Poz-, ¿conoce Vd. la obra de Nicolás Gómez Dávila? He tropezado, en el curso de una investigación filológica, con sus "Escolios a un texto implícito", y me ha dado el pálpito de que quizás lo habría leido".

La conozco. Era, hasta este momento, uno de mis vicios solitarios. En este caso me parece mejor mostrar las razones de mi interés que explicarlas y para ello me voy a limitar a recoger algunos de sus pensamientos. Quizás al lector habitual de este café no le resulten extraños.

  • La verdad está en la historia, pero la historia no es la verdad.
  • Todo es trivial si el universo no esta comprometido en una aventura metafísica.
  • La filosofía debería tan solo describir; pero si quiere predicar que predique lo eterno.
  • “Credo ut inteligam". Traduzcamos así: creo para volverme inteligente.
  • Dios no pide sumisión de la inteligencia, sino una sumisión inteligente
  • El cristianismo no enseña que el problema tenga solución, sino que la invocación tiene respuesta
  • Tan solo para Dios somos irreemplazables
  • Solo nos convence plenamente la idea que no necesita argumentaciones para convencernos
  • Lo que se piensa contra la Iglesia, si no se piensa desde la Iglesia, carece de interés
  • Mas que cristiano, quizá soy un pagano que cree en Cristo.
  • Después de toda revolución el revolucionario enseña que la revolución verdadera será la revolución de mañana.
  • El amor al pueblo es vocación de aristócrata. El demócrata no lo ama sino en período electoral.
  • Cierta manera desdeñosa de hablar del pueblo denuncia al plebeyo disfrazado.
  • La historia está llena de bobos victoriosos.
  • La historia sepulta, sin resolverlos, los problemas que plantea.
  • Para las circunstancias conmovedoras sólo sirven lugares comunes. Una canción imbécil expresa mejor un gran dolor que un noble verso.
  • El prestigio de la “cultura” hace comer al tonto sin hambre.
  • Llámase buena educación los hábitos provenientes del respeto al superior transformados en trato entre iguales.
  • Educar al hombre es impedirle la “libre expresión de su personalidad”.
  • La sabiduría se reduce a no enseñarle a Dios cómo se deben hacer las cosas.
  • El hombre no crea sus dioses a su imagen y semejanza, sino se concibe a la imagen y semejanza de los dioses en que cree.
  • Cierta cortesía intelectual nos hace preferir la palabra ambigua. El vocablo unívoco somete el universo a su arbitraria rigidez.
  • El máximo error moderno no es anunciar que Dios murió, sino creer que el diablo ha muerto.
  • El historiador de las religiones debe aprender que los dioses no se parecen a las fuerzas de la naturaleza sino las fuerzas de la naturaleza a los dioses.
  • La buena voluntad es la panacea de los tontos.
  • Verdad es lo que dice el más inteligente. (Pero nadie sabe quién es el más inteligente).
  • Hombre inteligente es el que mantiene su inteligencia a una temperatura independiente de la temperatura del medio que habita.
  • La vulgaridad nace cuando la autenticidad se pierde. La autenticidad se pierde cuando la buscamos.

sábado, 23 de octubre de 2010

... y se detiene conmigo algunos ratos

Diego de Torres Villarroel, El ermitaño y Torres: “(…) estoy, lector mío, en la suave sola situación de estos carrascos, salvaje racional de estas malezas. Aquí me visita el tiempo más despacio, y se detiene conmigo algunos ratos”.

viernes, 22 de octubre de 2010

Yo sí te espero

Por una simple cuestión de ecología cultural.

Por cada una de las iglesias de cada uno de los municipios catalanes y sus torres que anuncian los pueblos desde lejos.

Porque los que protestan contra ti lo hacen en nombre de la virtud bíblica de la probidad.

Por todos los cristianos anónimos que conozco y que hacen bien sin mirar a quien.

Porque fui bautizado.

Por esa iglesia de la Calle Pere IV que  tiene en la puerta la pintada "Alá es grande" sin que pase nada.

Por las Bienaventuranzas, por el Cántico espiritual, por Las Florecillas.

Porque en las iglesias vacías aún es posible intuir el infinito.

Por el Padre Nuestro.

Por la santificación del pan y del vino.

Porque es mejor saber en lo que se cree que creer sin saber en qué.

Por el  "Noli me tangere" y todas y cada una de sus representaciones.

Por el tañido de las campanas y cada uno de sus sones.

Por la ermita de la montaña.

Porque Él dijo que dos cristianos reunidos en Su nombre siempre son tres.

Por la virgen de mi pueblo.

Por la fe de mis padres, que a veces me resulta inaprensible.

Por un niño recién nacido en un pesebre.

Por un Dios que teme a la muerte, y duda.

Por todas las miserias de la Iglesia y sus pecados.

Por toda la gente sencilla que está esperando para verte.

jueves, 21 de octubre de 2010

Lo visible


John Berger, "Lo visible" (lo visible es lo que muestra Berger y lo que se muestra con el pie que dice "LO VISIBLE" y lo que ahora señalo con este comentario sobre ese pie y su referente y el cuadrado, en fin, que rodea a lo visible).

Aristóteles, Poética,  VII: "... la belleza consiste en la medida y el orden, no puede por esta razón ser hermoso un animal demasiado pequeño, pues su percepción resulta confusa al no durar esta sino un momento imperceptible, ni tampoco excesivamente grande, pues así no puede haber percepción, ya que la unidad y totalidad escapan a la mirada del observador, como sucedería en el caso de un animal de mil estadios. En consecuencia, en los cuerpos y en los animales debe haber una cierta medida, y ésta ha de ser de tal naturaleza que sea abarcable por la vista..."  Lo mismo podría haber dicho el estagirita de las acciones.

Analecta filosófica

I
Carta de Kant a la madre de su amigo Johann Friedrich von Funk (1738-1760), que acaba de morir: “Mientras soñamos, nuestro verdadero destino nos lleva por caminos muy diferentes. La parte que realmente obtenemos se parece muy raramente a lo que esperábamos, y empezamos a descubrir que nuestra esperanza se desvanece con cada paso que damos… hasta que la muerte, que siempre nos había parecido tan alejada, destruye de golpe el entero juguete que nos habíamos fabricado”

II
Agustín de Hipona: "Cualquiera que piense que en esta vida mortal un hombre puede dispersar las tinieblas de las imaginaciones corporales y carnales para poseer la luz despejada de la verdad inmutable, y para penetrarla con la firme constancia de un espíritu completamente fuera de los modos comunes de vida, no entiende ni qué busca, ni quién es el que lo busca”.

III
Juan de Mairena: "El cinismo más auténtico, el que profesaron los griegos en el gimnasio de Cinosargos, es un culto fanático a la veracidad, que no retrocede ante las más amargas verdades del hombre. Os pondré un ejemplo: Si el hombre fuera esencialmente un cerdo, sólo el cínico no se inclinaría a guardarle el secreto; la virtud cínica consistiría en reconocerlo, proclamarlo y en aceptar valientemente el destino porcuno del hombre a través de la historia”

IV
Primeras palabras del prólogo de la primera edición de la Crítica de la Razón Pura: “La razón humana tiene el destino singular, en uno de sus campos de conocimiento, de hallarse acosada por cuestiones que no puede rechazar por ser planteadas por la misma naturaleza de la razón, pero a las que tampoco puede responder por sobrepasar todas sus facultades.”

miércoles, 20 de octubre de 2010

Art-a-topía


Estoy desde hace varios días pendiente  (de manera intermitente, claro) de esta foto. Lo que realmente me sorprende no es la imagen en sí, sino yo mismo, porque tengo mucho más clara su llamada que  los motivos por los que asiento a la misma. Esto es, en definitiva, el platonismo, la conciencia de que en uno hay más sentidos de los que puede llegar a explicitar.

martes, 19 de octubre de 2010

Art-topía

Gracias al arte confiamos plenamente en nuestra capacidad creadora. En el arte nada es tópico.

Escribo esto tras haber pasado la tarde en La Escocesa, una antigua fábrica convertida en taller colectivo de creación artística preparando un artículo para Barcelona Metrópolis. Las ratas nos miraban desde los rincones y el frío, principal enemigo del mosquito tigre, ya iba reservándose sitio para el inminente invierno por las rendijas de las paredes, pero entre esos jóvenes artistas, rodeados de ruinas, era posible creer en el optimismo. Unos pocos metros más allá, al otro lado de la Calle Pere IV, en la puerta de madera de la iglesia del Sagrado Corazón una mano anónima había escrito en árabe "Alá es grande", pero eso sólo se veía al salir de la Escocesa, justo donde comenzaba el mundo.

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A Belén pastores

Siguiendo las escandaleras de indignación moral que provoca Belén Esteban (para mayor gloria de su manager, que sea quien sea, es un genio) no puedo evitar pensar que  hay personas (y no pocas)  que confunden la hipocresía con la virtud. Y no les falta razón, porque en la sociedad del  espectáculo  el límite de la hipocresía suele coincidir con el de la moralidad.  Por eso es fascinante el espectáculo moral que genera el torbellino Belén Esteban. Allá donde ella aparece, aparecen como su sombra la vergüenza, el orgullo, la lágrima, el aplauso, el coraje, el dinero (claro),  la frivolidad, el sexo, la religión, el vecino del quinto, el despecho, el perdón... Todas estas cosas pueden ser despreciadas por los aristócratas de la moralidad, pero ello no evitará que sigan presentes, actuando en el día a día de la ciudad.

Dicen que en Siracusa le preguntaron a Platón que resumiera la "politeia" de Atenas. Este concepto de "politeia" nombra el régimen político pero en el sentido de forma o alma de la ciudad, es decir, aquello que tiene la capacidad de modelar el carácter de los ciudadanos. Platón contestó que quien quiera conocer la "politeia" ateniense debe acudir a las comedias de Aristófanes.

Hay que reconocer que nuestros modernos Aristófanes están muy, muy lejos del griego. Pero son ellos los que siguen escribiendo la comedia (quiero decir, el régimen) de la ciudad.

Pensar

Me envía I. un libro más de difusión filosófica. "Seguro que te gustará", añade en la nota adjunta. "No, no me gusta, I.; no me gustan nada los que hacen de la filosofía una sofía baja en colesterol y van dispensando su saber como si fuera recetas de cocina." "¿Hablas en serio?". "No se puede pensar decentemente si uno no quiere hacerse daño", le respondo. "¡Qué gran frase!". No le digo a I. que aún me parecen peores los que confunden la filosofía con un repertorio de frases supuestamente grandes.
Por cierto, la frase no es mía, sino de Wittgenstein.
I.  no me mandes más cosas de estas, por favor.

sábado, 16 de octubre de 2010

Las manos de Albrecht

 En el siglo xv vivía en un pequeño pueblo cerca de Nuremberg una familia con dieciocho hijos,  que se dice pronto. Evidentemente para poder llevar un poco de comida a la mesa familiar el  padre, orfebre de profesión, tenía que trabajar dieciocho horas diarias y, si se terciaba, alguna más. 

En las familias pobres se pasa hambre, pero no por ello se deja de soñar.  De hecho los dos hijos mayores, Albrecht y Hans, cada noche  revivían el mismo sueño. Los dos sabían que tenían talento para el arte  y se imaginaban desarrollándolo en la Academia de Nuremberg. Pero como eran conscientes de que su situación económica nunca les permitiría a los dos  ir a esta academia,  una noche lanzaron al aire una moneda. Si salía cruz, Hans debía trabajar en las minas para pagarle sus estudios a Albrecht; si salía cara, sería al revés. En todo caso, ganase quien ganase, debía regresar al pueblo pasados cuatro años para sufragar los estudios del perdedor.

Salió cruz.

En Nuremberg pronto se hizo manifiesta la maestría del joven Albrecht.  Sus aguafuertes, sus grabados en madera y sus oleos eran mucho mejores que los de sus profesores. Antes de los cuatro años comenzó a ganar cantidades importantes de dinero con diferentes encargos. 

Cuando retornó a su casa, invitó a toda su familia a una gran comida y a los postres, tomó una copa para dedicarle un brindis a su hermano.  "Ahora Hans, bendito hermano mío, ahora es tu turno. Ahora tú puedes ir a Nuremberg a concretar tu sueño, y yo cuidaré de tí." Todos se volvieron hacia  Hans. "No puede ser", dijo. "No puedo ir a Nuremberg, es demasiado tarde para mi. Mis manos están destrozadas. Me he fracturado varios huesos y últimamente he  comenzado a padecer de artritis en la mano derecha.  Para mi es demasiado tarde."

Como homenaje a su hermano, Albrecht Durero  dibujó estas manos:


La historia, amigos, es falsa, aunque se cuenta frecuentemente y en diferentes versiones  para explicar el origen de estas, sin duda, magníficas manos. Todas las grandes obras se crean su prehistoria. Es cierto que los padres de Durero tuvieron 18 hijos, pero sólo les sobrevivieron tres y todos ellos eran pintores. Añadamos que el padrino de Albert fue Antón Koberger,  uno de los impresores más importantes de Alemania. Fue en el taller familiar donde Albert demostró sus grandes dotes artísticas, que pronto lo encaminaron hacia el estudio del del pintor más famoso de Nüremberg, Michael Wolgemut.

Sin embargo en la historia falsa, mejor dicho, en el hecho de que una historia moral acompañe a estas manos encuentro una lección ética importante que, mucho me temo, los teóricos modernos de la ética, más interesados en su ser que en su función y su génesis, hallarán, sin duda, absolutamente prescindible.

viernes, 15 de octubre de 2010

El juego de las sillas

I
Nos hemos enterado hoy a la hora del café, como tenía que ser. Su necrológica aparecía en La Vanguardia y en El País y gracias a ello algunos  han descubierto que había sido alguien importante.  Pero en estos últimos años era uno más de los habituales de la Plaza de Ocata, donde aparecía a media mañana para comentar con los vecinos esas mínimas cosas cotidianas que tanto nos entretienen. Se presentaba con su aire desgarbado, los hombros un poco caídos, las manos en los bolsillos y su mirada despierta, risueña y ligeramente irónica y se sentaba donde se le antojaba. "¿Alberto Oliveras?", ha preguntado alguien, "¡Sí hombre sí, si hacía aquel programa tan famoso de...".  Su silla fue ocupada hace muchos años en los estudios de la radio y ahora se ha quedado sin asiento en la Plaza de Ocata. Descanse en paz.

II
He tenido una intervención en el Congreso de la FAPEL. Todo el mundo ha hablado de la familia como principal agente educador. Yo he defendido que si era cierto que era el principal agente educador, entonces también era el principal agente deseducador. Al levantarme, otro ha ocupado mi sitio.

III
Al ir al congreso he cogido un taxi del que se salían cinco hombretones ciertamente  amedrantadores. "No sabes qué miedo he pasado", me ha dicho el taxista, y me ha contado la dureza de su vida. Al llegar a mi  destino no no ha querido cobrarme. Mi asiento ha sido inmediatamente ocupado por otro pasajero.

IV
Estaba Maragall, el Conseller d'Educació, que ya saben ustedes que a mi, personalmente, me cae bien y además lo digo. Pero vengo comprobando que cuando en una conferencia confieso esto mismo,  inevitablemente los asistentes se ríen pensando que hago una broma sutil. Su silla pronto será ocupada por otro... o por otra.

V
Conversación oída en el tren de vuelta a casa.
- ¿Por qué no me has llamado?
- He pensado que con lo que trabajas no tendrías tiempo de coger el teléfono.
- ¿Qué tontería es esa? ¿Cómo no voy a tener tiempo de coger el teléfono?
- Porque si tienes tiempo para coger el teléfono y contestar una llamada, también lo tendrías para cogerlo y llamarme a mí.
Eran una pareja de unos veinte años. Se han bajado en Badalona. Sus asientos han quedado vacíos hasta Montgat, donde los ha ocupado una señora mayor que arrastraba un carro de la compra.

miércoles, 13 de octubre de 2010

El auténtico tamaño de África

Reconozco que me ha impactado esta imagen. Me he pasado un buen rato mirándola, mientras reconfirmaba, con cada detalle, el tamaño de mi ignorancia. ¿Nos conocemos a nosotros mismos si ignoramos a nuestros vecinos?

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Modelos de realidad


Quienes siguen este café están al tanto de mi "love affair" con Bulgaria. Comenzó gracias a una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores que me permitió investigar quién demonios era esa  extraña diosa Bendis a la que Platón, sorprendentemente, dedica el primer libro de su inmortal República. Continuó cuando invité a dos miembros del Instituto de  Tracología de Bulgaria a un congreso sobre mitología mediterránea que organicé en Terrassa en 1998. Más como muestra de agradecimiento que como reconocimiento de mis escasísimos méritos, el director de este instituto, Alexander Fol, me invitó a inaugurar el congreso de tracología que se celebró un año después en Sofía y Yambol. Mi madre siempre me protestaba, con más que sobrada razón, por mi manía de dedicarme a cosas cuyos nombres ella no podía pronunciar cuando intentaba sacar pecho materno delante de sus vecinas. Hubiese querido que fuese algo de provecho, es decir, un perito.  ¡Y  va y le salgo tracólogo aficionado!  (no me atreví a decirle nunca que también soy miembro de la Asociación  Internacional de Plutarquistas, por no darle un disgusto). 

En fin. 

Recuerdo con especial cariño el recorrido que Ruja Popova nos hizo por  Bulgaria  a mi mujer y a un servidor de ustedes tras haber atentado contra la buena fe de los congresistas con una disertación dedicada a las huellas órficas en la República, de Platón, claro. Regresé a Barcelona meciendo un sueño ambicioso entre  los brazos que corrí a presentarle a Luis Monreal, por entonces  responsable de exposiciones de la obra social de La Caixa. En el 2005 el sueño se hizo carne  con la forma con una exposición sobre la cultura tracia que recorrió Barcelona, Madrid y Valencia. En el transcurso de la misma pude invitar a visitar Barcelona a Alexander Fol (que ya llevaba clavada la estocada mortal del cáncer) y a Ruja  Popova. Posteriormente he llegado hasta la insensatez, propia de un hooligan, de participar en un corto para el Canal Arte sobre el rey tracio Seutes.

Cada vez que he vuelto de Bulgaria he traído las maletas a rebosar de agradecimiento. En uno de estos viajes Bogdan Bogdanov, impulsor y rector de la Universidad Nueva de Sofia, me invitó a dar una conferencia sobre Platón cuyo resultado editó en un librito precioso en el que tengo por vecino, en el capítulo colindante,  nada más ni nada menos que a Jean Pierre Vernant. Ahora estoy en condiciones de manifestarle a Bogdanov mi agradecimiento, porque Alexandre Veiga se ha atrevido (¡aún quedan románticos!)  a publicar en su editorial, Axac, una selección de sus ensayos y me ha concedido el honor de escribir el prólogo. Por supuesto, recomiendo su lectura a todos los aquejados del incurable mal del platonismo, que continúen dispuestos a seguir siendo fieles a esa permanencia en la enfermedad que es la filosofía. Presentaremos el libro a primeros del mes que viene en Sofia.

Más información sobre el libro, titulado "Modelos de realidad" AQUÍ.

Canción para un día gris y ventoso

 The Devil Ain't Lazy

martes, 12 de octubre de 2010

Atopías

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12 de octubre

Lola habla en el post anterior de "una sociedad que vive sistemáticamente mintiéndose" y, como siempre, da que pensar. Así que antes de contestarle me he ido a tomar un café a la Plaza de Ocata y a comprar la prensa.

En realidad el que una sociedad se mienta a sí misma es una de las condiciones de su subsistencia y eso o impugna a todas las sociedades o no impugna a ninguna. Lo que cuenta aquí es lo saludables o morbosas que son sus mentiras. Las mentiras políticas se miden por sus resultados. Cada Estado es un mito.

Pensando en verdades y mentiras políticas me encuentro en La Vanguardia con una mentira morbosa en la viñeta pretendidamente humorística de Ventura&Coromina. "Postales globales: la hispanidad", se titula.  Muestra una carabela  llegando al Nuevo Mundo. En el globo que sale del puesto del vigía leemos: "¡Negocio a la vista". El mal negocio, me parece a mí es desvincularnos frivolamente de la fiesta del 12 de octubre.

En realidad Rodrigo de Triana se limitó a nombrar lo que veía, la tierra, porque el pobre no había leído ni a Hegel ni a sus detractores pesimistas. De hecho esa tierra que vieron sus ojos fue para él de poca promisión. Tanto es así que acabó sus días entre los moros de Marruecos, como un ferviente confeso del Islam. ¿Nos encontramos aquí con una anécdota  o con una categoría?

Sigo leyendo La Vanguardia. En la última página, "La contra", que para mí resume bastante bien en su trayectoria ese espíritu new age que es la auténtica ideología dominante de Cataluña, se habla de uno de los secretos que en Ocata guardamos con más llaves: el del capitán negrero Joan Maristany,  nacido a un tiro de piedra de donde estoy ahora mismo escribiendo su nombre, que cautivó a los últimos habitantes de la Isla de Pacua y los vendió como esclavos. Mal día, este 12 de noviembre para recordar estas cosas.

España es un país que vive con desmesura sus fracasos históricos y con mezquindad sus éxitos, porque no sabe mentirse a sí mismo. Nunca fue suficientemente liberal como para aprender esa lección  preliminar de la política.

¿No era Cánovas quien decía que es español el que no puede ser otra cosa? A veces, en el acaloramiento de una discusión se me escapa una de las convicciones que suelo mantener bien guardadas, no por temor a nada, sino por la pereza que me provoca una perspectiva de discusiones infinitas: En España históricamente ha habido muy poco centralismo. Para centralismo de verdad, el de los franceses. Pero si hemos sido poco centralistas no se debe a que no hubiese personas dispuestasa centralizar lo que fuera y como fuera, sino a que hemos tenido unos misérrimos caminos. Esta tesis la descubrí leyendo a Pierre Vilar, poco sospechoso, por cierto, de anticatalanismo. ZP que, por lo visto también ha leído a Vilar ha corrido a poner remedio al entuerto a base de kilómetros y más kilómetros de AVE.

Aquí las aduanas interiores seguían funcionando a mediados del siglo XIX.

Navarra perdió su condición de Reino con la Ley Paccionada de 1841, que instauró el régimen foral que dotó a la comunidad de un gobierno propio con capacidad para aprobar sus propios presupuestos, recaudar los impuestos, ocuparse de caminos y carreteras, de la ordenación y cuidado de los montes, etc, y le permitió, progresivamente, prestar los servicios de una Administración moderna. Como la Ley Paccionada se estableció entre dos reinos, los navarros siempre hemos entendido que no puede ser alterada unilateralmente por el Estado.

Vuelvo a Cataluña. Me parece que el nacionalismo catalán tampoco sabe mentirse. Me llevaría mucho tiempo desarrollar esta idea, pero resumiré mi posición diciendo que si el nacionalismo catalán ha sido capaz de construir su propio mito de España y de Cataluña ello se debe, entre otras cosas, a que España ha sido incapaz históricamente de elaborar el suyo propio. Insisto en que los mitos son consustanciales a cualquier sociedad que quiera afirmarse a sí misma. Pero aunque es evidente que los mitos catalanes permiten mantener vivo un sentimiento de exclusión de lo español, no parecen por sí mismos capaces de crear una realidad política autónoma. Interiormente tengo incluso la convicción de que en Cataluña políticos independentistas, de verdad, de verdad, no hay. De ahí que Cataluña vaya afirmándose a sí misma de manera ambigua como un no-lugar que, sin duda, está sometido a todo tipo de riesgos.

Y esto es todo lo que en esta mañana ventosa del 12 de octubre quería decir.

lunes, 11 de octubre de 2010

La realidad sabe a poca cosa

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El oasis catalan...

Según datos del CIS que recoge hoy La Vanguardia, "la preferencia por el sistema democrático en Cataluña está 11 puntos por debajo de la media española." Es decir, a uno de cada cuatro catalanes tanto les da la dictadura que la democracia. Estas cifras triplican las del resto de España. El periodista que redacta la noticia, Carles Castro, sostiene que "Cataluña se hunde lentamente en un cierto nihilismo político."  Estos registros -añade-  coinciden con las series de otros sondeos, los del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat, que reflejan una evolución similar."

Hay, efectivamente, en Cataluña una población política y culturalmente  espectral que va creciendo lentamente debido a que los espectros suelen dar al principio poca guerra y no les gusta dar la tabarra, pero si su número sigue creciendo, podría llegar a convertir a Cataluña en una especie de limbo político (cosa que no es completamente descartable), dejando el país a los pies de los caballos de los demagogos, que son los que ofrecen soluciones fáciles para los problemas complejos.  Conviene recordar que el  nihilismo político, de tanto rehuir los espejos, acaba olvidando su nombre y reclamando sobredosis de fe.

domingo, 10 de octubre de 2010

La diferencia antropológica

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He vuelto a estudiar.



Se puede decir que me estoy reencontrando con un quehacer olvidado. Estudiar cosas que te interesan no es exactamente estudiar.  Estudiar es eso que se hace con los codos, memorizando  listas de nombres que no sabes si son o no relevantes. Pero los que me examinarán de aquí a pocos días han decidido que sí y lo que sin duda es para mí relevante es el aprobado. Digamos que voy garreando un poco y con frecuencia en vez de avanzar, borneo. ¿Conocen ustedes las diferentes acepciones del abatimiento?

A veces me contraprogramo con Van Morrison.

sábado, 9 de octubre de 2010

Sócrates y la perversión de los jóvenes

Es bien sabido que entre las acusaciones que llevaron a Sócrates a la muerte se encuentra la de subvertir la autoridad de los padres. Platón habla varias veces del respeto debido a los progenitores, especialmente en las Leyes, pero juraría que nunca lo hace por medio de Sócrates. De hecho, en ningún sitio nos presenta a Sócrates convenciendo a un hijo rebelde de la necesidad de respetar la autoridad de su padre. Jenofonte tampoco. Ni tan siquiera cuando lo muestra hablando con su hijo Lamprocles oímos en labios de éste la palabra “padre.” Lo menos que puede decirse es que la defensa de Platón y Jenofonte contra la acusación de que Sócrates subvertía la autoridad paterna es débil.

viernes, 8 de octubre de 2010

De Vargas Llosa a Xiaobo

Le acaban de dar el Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo. Al enterarme no he podido evitar un pensamiento maligno: Sería muy miserable criticar a este señor porque (es un suponer, que dicen en mi pueblo) no es capaz de escribir novelas de calidad. Estaba pensando en Mario Vargas Llosa, claro, a quien muchos bienpensantes le han dedicado sus dardos envenenados, ya saben ustedes: Es un gran escritor, pero tan de derechas... No quiero andar buscando por google, pero seguro que no dijeron de  Saramago que era un buen escritor, pero muy de izquierdas.  Me temo que si de alguno de nuestros intelectuales dependiera, le darían cada año el Nobel de Literatura al Roto.

Por cierto, Mario Vargas Llosa incluye, entre sus méritos no literarios, el de ser Copero Mayor del Reyno de Navarra. Así que bien podemos decir los navarros que nuestro Copero Mayor es Premio Nobel de Literatura.

miércoles, 6 de octubre de 2010

San Bruno


De la mano de Josep Oriol Pujol he ido esta mañana a la cartuja de Montalegre, en Tiana.


El santo nos ha regalado un día tentador (porque a uno le tentaba quedarse).


Y los monjes nos han acompañado con sus cantos gregorianos. Ha sido una misa en catalán, castellano y, sobre todo, en latín. Por cierto que el monje que daba la nota era el de Alsasua.

Vistas desde el interior de una celda.



El claustro.

Al salir he puesto en marcha el coche y, automáticamente, he conectado la radio. La  conclusión evidente es que tengo que cambiar, urgentemente, de automatismos.

Me he prometido a mí mismo volver, mientras pueda, cada San Bruno.

La ciencia y la política

Respuesta del gobierno a una pregunta del senador Carlos Salvador:

El Gobierno no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de la vida de un ser humano porque sobre el concepto de ser humano no existe una opinión unánime, una evidencia científica, ya que por vida humana nos referimos a un concepto complejo basado en ideas o creencias filosóficas, morales, sociales, y en definitiva, sometida a opiniones o preferencias personales.

Vía Navarra Confidencial

martes, 5 de octubre de 2010

Leer


La lectura es el arte de aprender a leer. Aprender a leer es aprender a leer lentamente. Aprender a leer es la tarea de una vida.

De la caprichosa vida de las cosas

Esto comienza a repetirse de manera preocupante. La realidad se ha empeñado en jugar al escondite conmigo.  Sin previo aviso, así que siempre me pilla desprevenido.  Ayer por la mañana, por ejemplo. Estaba pasando unas notas de mi moleskine al ordenador. Llaman al timbre, miro por la ventana, es la cartera. Me levanto y bajo. Le firmo el recibo de una entrega certificada y vuelvo a mis asuntos. Pero el regreso es imposible porque la moleskine se ha esfumado. No está. Repaso mentalmente todos mis gestos. La tenía aquí delante, me he levantado, he pasado por aquí y por aquí. Vuelvo sobre cada uno de mis movimientos. La moleskine no está. Se ha esfumado. Me siento delante del ordenador perplejo y acepto la evidencia. Volverá a aparecer cuando quiera en el lugar más insólito. Y así ha sido. Esta mañana al levantarme la he encontrado. Porque me lo impide mi autoestima no os diré donde.

lunes, 4 de octubre de 2010

Gira il mondo gira

I
Los que conocen bien al PSOE han hablado siempre de su alma anarquista. No es, por lo visto, su única alma, pero está allí, y en cuanto tiene oportunidad de manifestarse, lo hace. Alzó la voz y dijo "aquí estoy" arropando a ZP contra el aparato del partido que representaba José Bono por el mero hecho de que Bono representaba al aparato del partido. Ha vuelto a hacerlo. La militancia del PSOE  ha hablado con la misma voz que llevó a ZP a la Moncloa. Pero mientras tanto a ZP le ha cambiado la voz y tiene problemas sinfónicos. Todo normal. No hay institución que sea capaz de sobrevivir sin aparato y eso parece que es lo que molesta. Quizás se deba  añadir, entonces, que no hay posibilidad de renovación organizativa en una institución sin las reticencias y prejuicios de las bases contra los que hacen funcionar las máquinas desde los sótanos.

II
La huelga sindical inevitable está dando su resultado inevitable: ha acercado un poco más al PP al poder.

III
Mañana es San Bruno, el santo de mi nieto. San Bruno fue el fundador de los cartujos. A las nueve de la mañana he quedado con Josep Oriol Pujol para asistir juntos a la misa de la Cartuja de Montalegre de Tiana.


sábado, 2 de octubre de 2010

Distopía

Los habitantes de aquella isla se negaron a navegar. El hecho constado de que el norte geográfico no coincida con el norte magnético ni ninguno de los dos con el norte de aguja, les hizo aborrecer la imperfección de  la navegación. Estaba demasiado contaminada de realidad. Es cierto que una oscura secta siguió cultivando, en el mayor de los secretos, y de manera exclusivamente  teórica, el arte del pilotaje, pero cuando uno de sus miembros descubrió que a la pluralidad de nortes había que añadir los efectos del viento y las mareas a la hora de trazar un rumbo fiable, aparecieron disensiones internas que dieron lugar a su escisión  entre  pragmáticos y neopragmáticos. En cualquier caso, ningún miembro de ninguno de los dos grupos soñó nunca con embarcarse. Tenían pánico al error humano.

viernes, 1 de octubre de 2010

Hay que echar pestes de los sindicatos...

... es lo que se lleva. 

Todas las buenas gentes que se quedaron sin vecina ideológica a la derecha a la que despellejar, han encontrado en los sindicatos el justo fin de sus filípicas.  Y todas las malas gentes que con tal de conseguir un titular son capaces de despellejar a su propia madre, han encontrado en los sindicatos un filón. Esta mañana me ha parecido oír en la radio a un tipo que felicitaba a un camionero por arrollar a los miembros de un piquete. Creo que en mi vida he  visto y oído más comentarios hipócritas y groseros  que  en estos días. Resulta que, por lo visto, el país está lleno de gente sensata, preparada, competente y trabajadora,  de multitudes laboriosas que no pueden ejercer de salvadores de la patria por culpa de los sindicatos vampirizadores. He oído y leído tanta barbaridad que hasta me han dado ganas de llamar a mi antiguo sindicato a ver si aún conservaban mi carnet.

Los sindicatos distan mucho -muchísimo, si quieren- de ser una causa perfecta. Pero los que se suben al púlpito para destacar esta obviedad o es que tienen alma de savonarolas o, simplemente, es que su aspiración en esta vida se reduce a ejercer de voceros de Vicente. Ya saben ustedes... a dónde va la gente. Y ahora lo cool es poner de vuelta y media a los sindicalistas.

Una sociedad, de hecho, es una articulación imperfecta de causas imperfectas. Y no deja de ser  milagroso que, a pesar de que no hay costura que le venga a media, se las arregle para ir tirando. Entre las instituciones imperfectas, pero absolutamente imprescindibles, en una sociedad que aspire a un mínimo de cohesión social, es decir, en una sociedad  que no lanza su ropa al fuego por el mero hecho de que no lleva la firma glamorosa de un modisto fashion, están las sindicales.  A mi no me gustaría vivir, hoy por hoy, en una sociedad en la que el lugar de los  sindicatos estuviese ocupado por gestorías. Si la derecha no entiende esto, es que está a un paso de pedir que los partidos políticos sean también  sustituidos por un cuerpo técnico de gestores (siempre que tenga ella la llave del acceso a la meritocracia), que es lo que ensayó Franco en los tiempos de los planes de desarrollo... ¿Se acuerdan? Y si el pequeño proletariado intelectual tampoco lo entiende, es que ha perdido todo sentido del ridículo.


(A José Luis López Bulla, con un respeto grande y disidente)

Eros

A sense of ocean and old trees ...


Philippe Halsman, vía À la loupe




El curso natural del pensamiento

Vía

O sea: Pensar filosóficamente: remontar el curso natural : ir a contracorriente (pero no para impugnar el curso natural, sino para comprender su naturalidad: su cauce y su caudal).

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De la importancia de la errorología

Llevo años insistiendo en la importancia de la "errorología", es decir, del estudio de la lógica del error que subyace a la respu...