Luis me dice que se está quedando sordo y que ha entrado ya de lleno en la edad de las penurias e inmediatamente después me cuenta cosas entrañables de su nieto. Nuestra amiga común, Yolanda, me asegura que desde que se quedó viuda «no vale para nada». Le tengo mucho cariño a ella y le tuve mucho cariño a su marido, Bernardo, a pesar de que cuando comenzaba a hablar se olvidaba de parar. «Si me preguntan la hora, yo tengo que comenzar contando la historia del reloj», decía. «Yo no sabía que era vieja hasta que él murió. Entonces, justo entonces, me di cuenta", me susurra Yolanda como en un gemido, mientras nos intercambiamos regalos en el cuarto de estar de su casa. Xavier, con quien desayunaré dentro de un rato, me habla del susto que le dieron con su hígado. Ha ingresado también en las tropas derrotadas por la edad. Contacto con la hija de Eduardo, que murió hace un par de semanas. «Me es imposible», le aseguro, «andar por la ciudad de México sin llevar a flor de piel la memoria de tu padre». «A mí», me contesta, «me va a ser muy difícil andar por la vida sin él». Escribo esto en el bar del hotel, donde me que quedado varado toda la tarde, por culpa de mi rodilla y de las exquisitas margaritas que me preparan. Hubo un tiempo en que cuando llegaba a esta ciudad, tan querida y tan inhóspita, hacía amigos. Ahora casi todo son despedidas. Me agarro con fuerza a este "casi" y me prometo cuidar la relación con José Antonio Cabello y Carolina, de Querétaro. Con esta he quedado el día 13 en la Feria del Libro de Madrid, y con Ana, Aura, Ernesto... y todo el magnífico equipo directivo del Colegio Madrid, donde nunca, nunca se pone el sol de la amistad.
domingo, 31 de mayo de 2026
lunes, 25 de mayo de 2026
Fracasar a los 70
Mañana viajo para Querétaro, con toda la familia (mujer, hijos y, sobre todo, nietos) en contra. Me ven demasiado frágil para hacer ciertas cosas. Pero a mi me apetece -y me apetece cada vez más- ponerme en situaciones muy distintas de las habituales. Más aún, en situaciones completamente nuevas, desconocidas por completo. Obviamente puedo fracasar estrepitosamente. ¿Y qué? ¿Es que no me lo puedo permitir a mis 70 años?
domingo, 24 de mayo de 2026
Escaleras
Esta mañana he visto, con admiración, (y cierta envidia) a un joven de unos veinte años bajando las escaleras de la plaza de la plaza de Ocata. Parecía que flotaba. Movimientos armónicos, gráciles, de un cuerpo casi espiritualizado, con las alas de la levedad en las rodillas. Yo, quizás, un día las bajé así.
Amar y entender
Cada vez lo tengo más claro:
1) Amarse es más importante que entenderse.
2) No hay cosa más estúpida que dejar de amar a alguien porque no lo entiendes.
3) ¡Si no nos entendemos a nosotros mismos!
4) En las cosas humanas, solo amando se comprende.
viernes, 22 de mayo de 2026
Displicencia y satisfacción
El miércoles pasado estuve en La Salle hablando del mito de Prometeo y de esa secuela moderna del mismo que es Frankenstein. Salí satisfecho. Me trataron muy bien y creo que me atendieron y me entendieron. Sin embargo, hubo un momento, solo uno, en el que me apeteció ponerme un poco impertinente. Fue cuando antes de comenzar el acto me preguntaron ante una cámara, en un aparte, si tiene algo que decirnos aún el mito de Prometeo. "Es curioso", contesté, "que siempre le exijamos al pasado que llame a las puertas del presente con educación y ropas nuevas y espere a que le dejemos entrar. Al pasado siempre le estamos exigiendo que justifique su actualidad. ¿Por qué no le exigimos al presente que justifique su bouquet? ¿Por qué en vez de constituir el presente como el tribunal de la historia no hacemos del pasado su juez del presente. ¿Por qué no se pregunta nunca al presente a ver si está en condiciones de llamar a las puertas del pasado con algo que ofrecerle?" Y me quedé tan satisfecho.
jueves, 21 de mayo de 2026
Lamento por la amistad truncada
Decía Clarín que los amigos son las partes de nuestra alma que tenemos repartidas por el mundo. Así es. Por eso la desaparición de un amigo significa la pérdida de una embajada sentimental en una parte del mundo que cae, de repente en la oscuridad. Ya no te llegarán más mensajes de allí. Nadie te dirá a ti, y solo a ti, qué tiempo hace por allí, cómo van creciendo los nietos, qué libros recientes te han impresionado. Nadie te revivirá recuerdos en común que tienen como marco los lugares de nuestra amistad. De aquí en adelante la memoria está condenada al monólogo silencioso. Hemos perdido una parte de nuestra alma que no tiene reemplazo.
miércoles, 20 de mayo de 2026
Descansa en paz, Eduardo
En consulta
Me volvió a suceder. Llegó puntual a la visita con el otorrino. Me siento en la sala de espera y me dispongo a lo que toca, a esperar. Van llamando a la gente y poco a poco la sala de espera se va vaciando. Finalmente, pasadas dos horas de la cita que tenía programada, me levanto y voy a preguntar qué pasa conmigo. Entonces la enfermera se me encara y me asegura que me han estado llamando insistentemente desde las 10:00. Son las 12:00. «Bueno -le digo- pero ustedes no debieran esperar que todo el mundo que viene al otorrino oiga bien». No le hace gracia mi respuesta, pero me hacen pasar a consulta.
Me proponen de la editorial italiana IPS (Il Pensiero Storico) que forme parte de su consejo editorial. Acepto sabiendo que si algo no me sobra es tiempo. Poco después me comunican en Ariel que van a reimprimir dos de mis libros más queridos, La escuela no es un parque de atracciones y Elogio de las familias sensatamente imperfectas.
Oigo poco y mal, voy cojeando como si arrastrara un ancla de hierro, pero siento que no tengo derecho a quejarme.
Mi querida amiga B. me comunica que se ha caído en casa y que está ingresada en el hospital sin apenas capacidad para moverse. Son cosas estas de difícil consuelo y mi incapacidad para proporcionarle, con sinceridad, una palabra de alivio me hace sentir extraña, aunuqe ligeramente, culpable.
domingo, 17 de mayo de 2026
Pensando en Frankenstein
Lo que la filosofía persigue es, para Hegel, la reconciliación del pensar y del ser. Confía en que el pensamiento pueda abarcar lo real para decirlo con exactitud. Pero esto es lo que no puede aceptar la tecnología. La tecnología quiere situar lo real a las órdenes de lo posible, y lo hace con tal empeño que la distancia entre lo real y lo posible no deja de incrementarse. Por supuesto, lo posible se incrementa a expensas de lo real. En esto reside la esencia de la tecnología. Por eso Heidegger acierta cuando considera que una muestra precisa de esta esencia está en el Marx que sostiene que los filósofos no han hecho hasta ahora otra cosa que interpretar el mundo, cuando lo que hay que hacer es cambiarlo. Aquí Marx se revuelve contra Hegel y a favor de la tecnología; es decir, de la reconstrucción de lo humano en la dirección del deseo.
sábado, 16 de mayo de 2026
El disgusto de leer
El profesor de lengua y literatura de un colegio privado me comenta, como si tal cosa, que no le gusta leer, que se aburre. He debido de poner una cara rara al escucharlo porque el hombre me ha preguntado si me parecía raro. «Lo que pasa- le he contestado- es que en mi tiempo los vicios se tendían a ocultar, mientras alardeábamos de nuestras virtudes a la luz del día».
viernes, 15 de mayo de 2026
Unámoslos
Hace ya unos cuantos años me propuse este lema, que tomé prestado de Menéndez Pelayo: «Unámoslos». Intento cumplir con él siempre que puedo y estoy muy satisfecho con los resultados. Se trata de poner en contacto a personas distintas para que se intercambien correos electrónicos y que, después, gestionen la relación como les parezca. Hay por la espaciosa España desperdigados un buen número de jóvenes (porque el lema los tiene a ellos como destinatarios) que por falta de puentes de contacto viven no diría que aislados, pero sí sin la red de relaciones que les permitiría dar de sí todo lo que intuyo que llevan con ellos. Ayer y hoy me he empeñado en crear uniones y me he vuelto a casa más que satisfecho. Madrid es el lugar que me permite hacer de Celestino cultural.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Una cerveza y unas chips
Ayer, haciendo caso a consejos insistentes de personas que me aprecian, fui a otro traumatólogo, a enseñarle mi maltrecha rodilla izquierda. Lo primero que me dijo es que la derecha tampoco la tenía muy bien, cosa que ya intuía yo. Pero la bomba vino después. «Usted no tendría que haber sido operado», me dijo con cara muy seria, y me explicó por qué en mi caso la operación era la peor de las opciones. Me sentí, de repente, pequeño, ridículo y confundido. Y la cosa fue a peor cuando me dibujó las opciones que tenía delante. Al salir de la consulta llovía. Y me sentía mal. Creo que por primera vez entendí a qué se refería Rousseau cuando decía que la felicidad consiste en no sentir vacíos en el alma. Entré a un bar, pedí en la barra «una cerveza y unas chips» y me senté a recomponer mis ideas. El camarero me puso sobre la mesa dos botellas de cerveza, una de ellas sin alcohol. Ante mi extrañeza, me aseguró que eso era lo que había pedido, «una cerveza y otra sin». Definitivamente, ayer no fue el mejor día de mi vida.
martes, 12 de mayo de 2026
Respuesta a una invitación
Recibí recientemente una invitación a dar una charla en un lugar que me apetecía visitar, pero, a pesar de la amabilidad con que estaba escrita, tuve que rechazarla porque el tono de la invitación dejaba claro que el medio en el que tendría que hablar estaba impregnado de un progresismo que me convertía en predicador "in partibus infidelium".
Así que, tras agradecer, con sinceridad, la invitación, les dije que me temía que se habían equivocado de destinatario. "Yo soy un conservador -les dije- que cada día encuentra nuevos motivos para seguir siéndolo". A partir de aquí quise dejar clara mi posición frente a ciertos conceptos del catecismo progre que se enarbolaban en la invitación.
"No me gusta nada la expresión "pensamiento crítico", porque habitualmente entendemos por tal el pensamiento que coincide con el nuestro. Prefiero hablar de pensamiento riguroso. Respecto al diálogo, el viejo Platón me enseñó que suele terminar mal. Lo que de forma realista podemos pedirle a un diálogo honesto es la clarificación de las diferencias (no es poco, porque, como decía Aristóteles, la polis está hecha de diferencias). Términos como "resistencia", "memoria democrática", "identidad", "alteridad", "hegemonía" o "márgenes" sólo los utilizo con guantes y mascarilla. Detesto la beatería filosófica que a menudo les acompaña".
"Educación es política y, por tanto, una promesa destinada a permanecer incumplida. No creo que haya un despacho oculto donde "los poderes hegemónicos" diseñen los currículos educativos, pienso más bien que la sabiduría política es siempre escasa y que no conviene atribuir a una inteligencia maquiavélica lo que se pueda atribuir a la estricta falta de inteligencia. No me imagino a nadie que hoy nos quiera menos críticos y más vulnerables... Lo que constato es que pensar es difícil y que una sinécdoque tiene más poder de movilización que un silogismo. En definitiva, que la polis es la caverna y más allá no hay nada. Esperar a que un día la ciudadanía llegue a ser libre, crítica y responsable es confiar en la infinita pachorra de la eternidad. Nuestro comportamiento cotidiano (también entre filósofos) tiene mucho más que ver con un hooligan que con un científico en un laboratorio. Opinar es fácil, razonar es muy costoso y con frecuencia no es recompensado por resultados valiosos.
Es bien conocido que, según Marx, los filósofos hasta ahora no ha hecho más que interpretar el mundo, cuando lo que hay que hacer es cambiarlo. En mi opinión, de la premisa (los filósofos no ha hecho hasta ahora más que interpretar el mundo), debería deducirse que interpretar el mundo es tan difícil que no parece que lo podamos conseguir. Por tanto, existen indudables riesgos en intentar transformar lo que no hemos comprendido."
miércoles, 6 de mayo de 2026
Pliego de descargo
La mujer de la limpieza -una portuguesa de 40 años- ha roto en carcajadas cuando le he asegurado que estoy a punto de cumplir 50 años de matrimonio. Le ha costado creérselo. Cuando, finalmente, la he convencido, me ha mirado con pena, pero no por mí, sino por mi mujer. No se cree que una mujer en sus cabales viva tanto tiempo con el mismo hombre. Le parece aburrido, monótono y antiguo. ¡Con la de hombres que hay por el mundo para ir probando! Creo que, además, sospecha que si estamos juntos es por falta de valentía para separarnos. Su risa era tan evidentemente sincera que no he intentado convencerla de nada. Me he limitado a esconder la cabeza tras la pantalla del ordenador y escribir este descargo.
Mirando hacia atrás con sorpresa
Cuando miro hacia atrás siento el vértigo del azar. Todo lo importante que me ha sucedido parece azaroso. Si no hubiese estado allí aquella vez, si en vez de girar a la izquierda hubiese seguido para adelante, si me hubiese matriculado en aquello, si hubiese permanecido callado en vez de hablar... y, sin embargo, siento que soy el autor de mi biografía. Es cierto que me ha gustado arriesgarme, que siempre que me han ofrecido algo que hasta aquel momento me parecía remoto e inaccesible, he dicho que sí, es decir, que me ha gustado elegir lo improbable por los caminos inexplorados que abre, pero es muy extraño ese «mi» que utilizamos espontáneamente cuando decimos «esta es mi vida», «este es mi pensamiento» o, incluso, «mi cuerpo es mío». Sin embargo lo que en la vida pensada parece extraño y opaco, en la vida vivida discurre con normalidad, sin aspavientos. Por eso estoy cada vez más de acuerdo con Rousseau en que somos animales enfermos. Lo que pasa es que esa enfermedad, real, es la cura de nuestra animalidad.
lunes, 4 de mayo de 2026
Dolorcillos
domingo, 3 de mayo de 2026
El alma enferma
Siempre me ha dado que pensar el exabrupto que Bernardo de Claraval lanzó contra Pedro Abelardo (el de Eloísa): «Eres -le dijo- un hombre disímil de sí mismo». Bernardo, sin duda, creía estar afeando la conducta de Abelardo. Inicialmente yo me lo tomé así. Después, al crecer, a medida que fui aprendiendo a leer la superficie de las cosas, comprendí que, lejos de insultar a Bernardo estaba, voluntaria o involuntariamente, definiéndonos a todos, pues es propio de hombre ir deshaciéndose y rehaciéndose. En algunos casos (véase del macho hispánico cuando está de Rodríguez), más que disímil de sí mismo, está amputado de sí mismo. Y gracias a Bernardo de Claraval comprendí por qué dice Sócrates que no existe el alma en armonía. El alma siempre está enferma.
sábado, 2 de mayo de 2026
El sesentayochismo pedagógico
La pedagogía que podemos llamar "oficial" es, claramente, una pedagogía sesentayochista. Es decir, es una pedagogía que podría tener su sentido en 1968 y que no acaba de enterarse de que vivimos en el 2026. Por eso, cuando habla del futuro utiliza una retórica vieja. Sin embargo no se puede decir que esta pedagogía haya fracasado completamente. Se ha mostrado muy eficaz creando la cultura woke. Si no me creen, observen lo que pasa en la educación catalana.
viernes, 1 de mayo de 2026
Buenas gentes pesadísimas
Ya sé que hay que ser comprensivo y callar y escuchar, pero a veces me lo ponen muy difícil. Me refiero a las buenas gentes que, al verme con muletas, se me acercan y me preguntan qué me pasa para, en cuanto pueden meter baza, interrumpirme para comenzar a desgranarme el rosario interminable de sus males que, por supuesto, son mucho más graves que los míos. Es especialmente detallista y prolija la gente que ha sufrido operaciones que les han dejado alguna secuela. Parecen estar dominadas por un impulso irrefrenable a contarte sus minucias como si no hubiera nada más importante en el mundo. Yo escucho, callo, incluso asiento despistadamente. Y eso es lo peor, porque entonces interpretan tu amabilidad como una carta blanca para exponer sus desgracias e incrementan la crudeza de su puntillismo.
Pantalones
Hoy mi nieto mayor ha venido de la playa hecho un eccehomo y, tras ducharse, se ha puesto unos pantalones míos. Esto a ustedes les parecerá ...
