jueves, 21 de octubre de 2010

Analecta filosófica

I
Carta de Kant a la madre de su amigo Johann Friedrich von Funk (1738-1760), que acaba de morir: “Mientras soñamos, nuestro verdadero destino nos lleva por caminos muy diferentes. La parte que realmente obtenemos se parece muy raramente a lo que esperábamos, y empezamos a descubrir que nuestra esperanza se desvanece con cada paso que damos… hasta que la muerte, que siempre nos había parecido tan alejada, destruye de golpe el entero juguete que nos habíamos fabricado”

II
Agustín de Hipona: "Cualquiera que piense que en esta vida mortal un hombre puede dispersar las tinieblas de las imaginaciones corporales y carnales para poseer la luz despejada de la verdad inmutable, y para penetrarla con la firme constancia de un espíritu completamente fuera de los modos comunes de vida, no entiende ni qué busca, ni quién es el que lo busca”.

III
Juan de Mairena: "El cinismo más auténtico, el que profesaron los griegos en el gimnasio de Cinosargos, es un culto fanático a la veracidad, que no retrocede ante las más amargas verdades del hombre. Os pondré un ejemplo: Si el hombre fuera esencialmente un cerdo, sólo el cínico no se inclinaría a guardarle el secreto; la virtud cínica consistiría en reconocerlo, proclamarlo y en aceptar valientemente el destino porcuno del hombre a través de la historia”

IV
Primeras palabras del prólogo de la primera edición de la Crítica de la Razón Pura: “La razón humana tiene el destino singular, en uno de sus campos de conocimiento, de hallarse acosada por cuestiones que no puede rechazar por ser planteadas por la misma naturaleza de la razón, pero a las que tampoco puede responder por sobrepasar todas sus facultades.”

8 comentarios:

  1. Nos deja Vd., Gregorio, entre la razón y la pared... del cuarto donde la vemos debatirse como una bestia acorralada por cuestiones contra las que nada puede y que sólo gracias a ella existen...

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  2. Una cosa de Balmes -cintando de memoria y groseramente- que he visto luego en otros és que las grandes almas, y cabezas, no són las que más emplean el raciocinio, (la razón), sino las que perciben o intuyen las cosas al instante (creo que lo comparaba al modo de juzgar de un niño)

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  3. grosera asimismo es mi ortografía hoy, disculpad. La prisa.

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  4. Criteri: sí... la razón suele siempre llegar a los postres.

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  5. D. Gregorio:
    Es un buen modo de decirlo: la razón suele llegar a los postres. Hegel diría que la lechuza de Minerva emprende el vuelo al anochecer, y Martín Romaña que nadie sabe para quién trabaja.....

    Saludos

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  6. Don Borja: Me acaba de proporcionar usted la agradable sorpresa de descubrir que nos une Martín Romaña.

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  7. La razón siempre nos lleva a la amarga paradoja de que nos ayuda a descubrir, pero también a descubrir lo que la razón no puede descubrir. ¿Quién no daría todo lo que sabe por aquello que ignora?

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  8. Me alegra compartir con usted devoción por Martín Romaña. En el caso que nos ocupa -y en relación con el comentario anterior de Javier Alonso- en Martín Romaña quizás comprendí aquello de que, al conocer sus propios límites, la razón ya los ha traspasado.

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Cansancio

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