la sencillez de la gente a veces le confunde a uno. Además, la verdad es que de Jesús uno aprende mucho.
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Odo Marquard nos comparó, a los ciudadanos del presente, con aquella princesa del cuento que no podía dormir por las molestias que le causa...
la sencillez de la gente a veces le confunde a uno. Además, la verdad es que de Jesús uno aprende mucho.
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