martes, 5 de febrero de 2008

Melancolía y género

Hace casi treinta años. Una pescatera del mercado viejo de Masnou, de cuyo nombre no me da la real gana acordarme, tras considerarme bendito entre todas las mujeres porque la compra en mi casa la hacía yo, concluyó su perorata con una frase que no olvidaré fácilmente: “Esta muy bien que los hombres ayuden a sus mujeres a hacer la compra, pero a mi me gusta que los hombres sean hombres”.

Hoy he coincidido comprando el pan con el marido de la bruja susodicha y he sentido el saborcillo de la crueldad satisfecha deshacerse en mi boca.

- ¿Qué hace usted comprando el pan? –le he preguntado.

- ¡A la fuerza ahorcan! –me ha contestado, y ha añadido: ¡Hay si me viera mi abuelo!

- Ser hombre ya no es lo que era.

- Y ser mujer tampoco –inmediatamente me he dado cuenta de que estábamos alcanzando un punto importante-, porque el poder que hemos perdido nosotros no lo han ganado ellas.

- ¿Y quién se lo ha quedado, entonces?

- ¡Qué se yo!

8 comentarios:

  1. Pocas palabras detesto más, Claudio, del actual vocabulario político que esta de "género".

    ResponderEliminar
  2. La única pérdida que me imagino que está detrás de esa melancolía es la prerrogativa de vivir en lo abstracto. Yo creo que se puede superar en la medida en que comencemos a gozar de lo concreto.

    Realmente ayudaría que no nos amenazarán con la horca del "género", pero debe ser que algo han ganado ellas: el principio abstracto de que "la letra con sangre entra".

    Dicho todo esto con sentido del humor que es como debe tomarse lo referente a la guerra de los sexos.

    ResponderEliminar
  3. ¡Hay que ver qué diálogos se gastan ustedes en Ocata, Don Gregorio!. Tendré que usarlos como excusa para probar seriamente un café en su Ocata. Veo que por ahí tambien hay quien se sacude las responsabilidades (libertad engañosa) como aquel que se sacude las moscas con la cola.

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  4. Don Gregorio, siempre con su ingenuidad maliciosa, lo han ganado los hijos y el estado, en su apartado de hacienda, si es que ha veces hay que darselo todo mascado.

    saludos cordiales

    ResponderEliminar
  5. �No se lo habr� quedado el capital, como casi todo? Comparto tu pesar. Besitos.

    ResponderEliminar

Si es viernes, toca Tocqueville