domingo, 10 de febrero de 2008

Señor, líbranos del celo de tus pastores

El cristianismo es una religión muy rara. Heredero de la síntesis entre el proyecto mesiánico del judaísmo y la lectura utópica el platonismo, el cristiano siempre se ha sentido incómodo en el presente y ha estado clamando por un futuro mejor. De ahí que el progresismo pueda entenderse como el cristianismo de los poscristianos. El presente es para el cristiano, por definición, perfectible. Desde un punto de vista religioso, en el futuro encuentra la promesa de una Jerusalén celestial y desde un punto de vista político, no hay cristiano que no piense que los políticos dejan mucho que desear. Jesús no fue un legislador, sino un maestro. Tanto es así que los lectores musulmanes y judíos de los evangelios siempre se han sorprendido de los poquísimos preceptos que hay en ellos. El reino de Jesús no es de este mundo, sino del César, y hay que dejar en manos del César lo que le pertenece al César. Para Pablo el cristiano no es ciudadano, propiamente hablando, de ningún régimen político terrestre porque su auténtica patria está en el cielo. Por lo tanto, se puede ser cristiano en regímenes políticos muy diferentes. Esto es lo que no ocurre ni con el Islam ni con el judaísmo. Para estas dos religiones la ley es la expresión más clara de la fe. Creer, es para un musulmán o un judío, obedecer la ley no porque sea buena, sino porque es un mandato divino que supera toda racionalidad. La prohibición del vino, para un musulm án, no se debe a que el vino sea malo, pues de hecho el paraíso es una orgía de alcohol y sexo, sino a la voluntad de Dios, que es inescrutable. Avicena y Maimónides entendieron siempre que la ciudad ideal de Platón ya había sido instaurada por Dios con su ley. Lo que le corresponde a un buen creyente no es buscar la mejor forma de gobierno, sino comprender que la ley ya expresa la mejor forma de gobierno y, en consecuencia, aceptarla como tal.

Desde Tomás de Aquino el cristianismo buscó en la naturaleza la palabra de Dios. Puesto que Dios había creado el mundo, su creación debía expresar su voluntad y ésta no podría ser sino buena. Las ideas de Dios y de Bien (del Bien platónico) son indisociables en la concepción cristiana de la divinidad. De ahí surge la idea de buscar leyes naturales que sean, al mismo tiempo, racionales y expresión de la voluntad divina. El cristianismo busca en la racionalidad de la naturaleza un modelo de conducta que satisfaga a la vez las necesidades naturales y las religiosas. La carencia de una ley revelada abrió un camino de investigación filosófico-religiosa en el que aún estamos metidos.

Para el Islam y para el judaísmo el concepto de “ley natural” del cristianismo no puede ser sino confuso. No niegan la existencia de leyes naturales, lo que niegan es que puedan servir de modelo de conducta para el hombre y, desde luego, niegan que puedan servir para expresar la palabra de Dios. El Dios musulmán y judío está de forma absoluta mucho más allá del bien y del mal. Es un Dios al que se le obedece y punto. El musulmán y el judío siempre ha de estar dispuesto a ofrecerle a Dios el sacrificio de su hijo, como Abraham.

El musulmán y el judío no pueden adaptarse a cualquier régimen, sino a aquellos en los que la ley pueda ser practicada y, en el fondo, su aspiración es vivir en un Estado en que la ley sea la única norma de conducta.

La diferencia obvia entre islam y judaísmo es que el Islam es una religión expansiva, mientras el judaísmo, no. El musulmán tiene la obligación religiosa de expandir la ley. El judío se sabe el pueblo elegido y no puede, por sí mismo, expandir esta elección divina a los demás pueblos. Vive su religión para adentro y no obliga a nadie a compartirla, mientras que el musulmán vive su religión para afuera y tiene necesidad de manifestar públicamente que vive de acuerdo con una ley que debería ser impuesta a todos.

Dicho esto me gustaría saber cómo demonios el Señor “Archbishop of Canterbury”, el Dr Rowan Williams, cree que pueden adoptarse “ciertos aspectos” de la Sharia en el Reino Unido. Estas cosas, obviamente, sólo se le pueden ocurrir a un cristiano.

El Dr Rowan Williams, “Archbishop of Canterbury”.

32 comentarios:

  1. No tengo ni puñetera idea si es como expone usted Don Gregorio o no; sospecho que si, intuyo que si, lo que es cierto es que da que pensar, un discurso coherente, una exposicion brillante, estemos de acuerdo o no.

    Gracias don Gregorio

    ResponderEliminar
  2. Es que el Islam , como cultura sociopolitica aun esta en tiempos medievales , con un fundamentalismo dogmatico , que en ningun momento ha sido moderado por el poder politico .Y tiendo a pensar que esta asociacion es muy beneficiosa para el segundo .

    Aqui en Europa ya dimos nuestra batalla de luchas para lograr la separacion entre derecho estatal y poder eclesiatico , en una epoca en la que el cristianismo si era ley a cumplir y existia la obligacion de su propagacion .
    LLevamos un largo recorrido de historia de conflictos entre el poder de la "espada" y "el pontificado" , y no me refiero solo a la epoca de la ilustracion , el golpe decisivo fue en la edad media .Como reclamaba Federico I Barbarroja , "el dominium mundi " para el emperador

    Y la religion cristiana, en concreto el catolicismo evoluciona mucho , al son de los tiempos ,desde matar infieles en las cruzadas hasta el aggiornamento.

    ResponderEliminar
  3. undamentalmente la propuesta del arzobispo de Canterbury consiste en adoptar para la ley islàmica un estatuto similar al que de hecho ya posee en el Reino Unido el Beth Din judio. Su propuesta en concreto es que ciudadanos individuales pueden libremente acogerse a una jurisdicción específica en temas relacionados con finanzas o familia. De hecho en la pràctica esto significaria que los consejos de la Sharia pudieran ejercer una función de arbitraje entre individuos que libremente han aceptado su jurisdicción. Evidentemente el arzobispo no tenia en mente los aspectos mas siniestros de la sharia. Yo no tengo claro ahora mismo casi nada de lo que se refiere al multiculturalismo pero recelo de las exposiciones centradas en figuras arquetípicas como el musulman o el judio. En todo caso la posición del arzobispo me parece absolutamente coherente con el minimalismo que constituye el elemento definidor de su iglesia.

    ResponderEliminar
  4. Jordi: Yo no creo que la Sharia se pueda departamentalizar. La Sharia no es una ley en el sentido en que nosotros entendemos la ley, sino un mandato divino. No se puede departamentalizar, no se puede aceptar libremente. El musulmán vive SIEMPRE bajo su jurisdicción.
    Yo sí que creo que podemos, y debemos, hablar de lo judío, lo musulmán y lo cristiano y, por lo tanto, del prototipo de creyente de cada una de estas religiones.

    ResponderEliminar
  5. Por cierto, me pillas subrayando el "Farabi's Plato" de Strauss.

    ResponderEliminar
  6. Creo que probablemente tienes razón, aunque tampoco conozco lo suficienta la sharia para aseverarlo. En todo caso es la propuesta del arzobispo y departamentalizar es la actividad básica del cristianismo protestante desde hace siglos. En todo caso es interesante señalar que algunas asociaciones musulmanas importantes del Reino Unido se han manifestado en contra del arzobispo y en favor del principio de la unidad de la ley para todo ciudadano. Que disfrutes mucho del Farabi's Plato!

    ResponderEliminar
  7. Jordi: Me quedo con el tono de lo que dices. Tanto es así, que voy a borrar una palabra del post.

    ResponderEliminar
  8. Mis felicitaciones por tan magnífico post. Acudo casi todos los días al Café en silencio (aunque algunos comentarios me dejan mudo de horror), pero hoy me has hecho hablar.
    Estoy de acuerdo con lo del islam expansivo y el judaísmo interiorizado, pero me llama la atención que no se destaque, en tu comentario, la inclinación tan voraz de la Iglesia de Roma por el poder político (quehacer tan poco cristiano ).
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Petrusdom: Podemos hablar todo lo que quieras de gusto de los jerarcas católicos al poder. Pero me imagino que estarás conmigo que eso se explica por motivaciones humanas, demasiado humanas, y no por motivaciones religiosas. NO se me olvida tampoco que el último Agustín estuvo dispuesto a convertir a los paganos a cristazo limpio, creando una escuela larga, larga. Pero el cristianismo se lleva mal con el poder porque no hay una manera de legislar que sea específicamente cristiana, mientras que el islam es una religión del ejercicio del poder. El Islam instaura una forma determinada de ejercicio del poder que se identifica con la fe musulmana.

    ResponderEliminar
  10. Don Gregorio, estoy absolutamente de acuerdo con su discurso, los judios circulo cerrado, los musulmanes circulo en expansión, esto es y ha sido asi atraves de los siglos. Pero no siempre ha sucedido lo mismo con el cristianismo y concretamente con la Iglesia Catolica, aqui se trata de un circulo eliptico sobrevolando cualquier atisbo de poder.He leido los Evangelios y parte del Libro y creo que si algo esta claro, es "dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios" precepto que solo con honradas excepciones se ha cumplido y que ahora en pleno siglo XXI parece que se ha olvidado. Los años pasan y todos perdemos memoria.......pero usted que sabe tantas cosas, ¿que pasa ahora con la Iglesia Catolica en este pais?

    ResponderEliminar
  11. Don Gregorio, pregunto por ignorancia. Cuando hablas de la sharia me suena a sacramento, que no se quita ni con lejía... tienes las manos ungidas de por vida, o estás unida a tu marido ante los ojos de Dios, pase lo que pase... etc. ¿no?
    Sé de un catedrático de economía obsesionado con ciertas tendencias y con vocación de enfant terrible, a sus 50 tacos, que estudia y defiende desde hace un tiempo la idea de que Jesucristo era anarquista, en concreto anarco-capitalista (a dónde llegamos...).Desde el punto de vista de este post, todo es posible en domingo... no sería una locura.

    ResponderEliminar
  12. Querida Glauka: Necesitaria tener hilo directo con el Espíritu Santo para saber qué pasa con la IGlesia. Para mí es totalmente incomprensible. Le pondré un ejemplo: Con todo el revuelo que han armado contra la asignatura de Educación Cïvica y resulta que la mayoría de manuales de esta asignatura están publicados por editoriales escolares católicas. Han perdido, sin duda, el sentido de la estética, cosa que, tratándose de la Iglesia, resulta incomprensible. Ya sabe que la Iglesia hispana del refrán "a Dios rogando y con el mazo dando" le gusta especialmente, por tradición, la segunda parte.
    Me parece lamentable, sobre todo para los que, sin poder tener fe, no estamos dispuestos a renunciar a nuestra tradición cristiana.

    ResponderEliminar
  13. Yo sí reniego de la actual jerarquía católica.

    Luri: permíteme una intromisión:
    Virtudes Teologales: Fe,Esperanza, y caridad.

    Los musulmanes solo son fe: lo que diga ala.

    Los Judios en la Esperanza aun del Mesías.

    Los católicos en la Caridad: el amor es la justificación.

    Claro que eso es la teoría, lo que hay no da para mucho; la verdad, no da para nada.

    ResponderEliminar
  14. Peggy, Mary White: Lo decisivo es no entender la Ley como mandamiento o sacramento, sino como la directa expresión de Dios. O, dicho de otra manera, el Islam entiende que la ley es la revelación. Para entender la diferencia entre el Islam y el cristianismo conviene pensar que no hay, propiamente hablando, teología islámica. La teo-logía es un "logos" (un discurso razonado)sobre "theos" (Dios). Para el Islam Dios no es razonable, porque su infinitud no puede ser evaluada por nuestra razón. A Dios no se le comprende, se le obedece.

    ResponderEliminar
  15. Saludos. Sí, don Gregorio, pero peor aún. Se le obede ce obedeciendo a Mahoma y a nadie más, porque no hay más revelación que la que culmina con el insigne camellero. El dios musulman es muy semejante al de Aristóteles -de hecho probablemente viene del dios aristotélico de los cristianos nestorianos -y uno no puede ni intentar llegar a saber, de primera mano, si se interesa por los hombres aún cuando sólo fuera para hacerse obedecer. Sólo el profeta dispone en su libro todo lo que hay que asumir.

    ResponderEliminar
  16. ¡Ay, Señor, Señor! ¡Líbranos del celo de tus pastores,..., y del "infierno virtual" que nos ha dibujado tu embajador Benito-16!. Lo que más miedo me da no es el hecho de que termine mis días en la caldera de Belzebú, sino el hecho de que un doctor de la Iglesia use todos los medios a su alcance, en pleno s.XXI, para soltar dogmas sin vergüenza. Y la verdad, si me dejan escoger los pastores que me rigen, prefiero no chuparme el dedo...

    ResponderEliminar
  17. GLuri:

    Ya bastante adentro de la Estrella de la Redención - estoy asombrado de la amplitud del arco que describe-, no puedo sino subrayar lo que dice, y repecto a la identidad de Dios con el Bien, ya hice mención en su día de Isaias 45-7.

    ResponderEliminar
  18. Bueno bueno, quizá por partes...

    Donde dice:
    El judío se sabe el pueblo elegido y no puede, por sí mismo, expandir esta elección divina a los demás pueblos. Vive su religión para adentro y no obliga a nadie a compartirla,

    Se podría decir también:

    El judaismo es una religión exclusiva. Es decir, como pueblo elegido que se siente así no tiene necesidad de salvar a nadie.

    Dónde dice:
    el musulmán vive su religión para afuera y tiene necesidad de manifestar públicamente que vive de acuerdo con una ley que debería ser impuesta a todos.

    Se podría puntualizar que:
    en un principio las diferentes tribus árabes estaban siempre en guerra y sometidas a conflictos internos. El islam, cómo religión, surgió como respuesta a un problema de fe... no podían ser judíos ni "afiliarse" a sus creencias, puesto que no eran judíos, y el cristianismo con su decadencia existente en esa época y su división interna no otorgaba mucha credibilidad. Por otro lado, el islam,como sistema de leyes, establecía un punto de partida a partir del cual establecer alianzas y asociaciones entre las diferentes tribus árabes, y firmar tratados de paz. En su expansión a otras tribus estaba la respuesta a la resolución de conflictos que llevaban siglos sucediendose.

    Hago mis deberes Luri, no me provoque.

    ResponderEliminar
  19. donde dice:
    Para entender la diferencia entre el Islam y el cristianismo conviene pensar que no hay, propiamente hablando, teología islámica. La teo-logía es un "logos" (un discurso razonado)sobre "theos" (Dios). Para el Islam Dios no es razonable, porque su infinitud no puede ser evaluada por nuestra razón. A Dios no se le comprende, se le obedece.

    Esto se lo discuto esta tarde, que ahora no tengo aquí el librito que me estoy leyendo...

    ResponderEliminar
  20. Celia: Discutiremos lo que usted quiera¡Faltaría más! Pero por ahora -ya veremos después de discutir con usted- me mantengo en mis trece.

    ResponderEliminar
  21. Dhavar: Me interesa mu8cho tu opinión sobre La Estrella.

    ResponderEliminar
  22. la identidad de Dios con el Bien


    No se yo, ese planteamiento no es de los atributos de Dios; pero vamos, mejor me callo que le estamos tomando el blog como jedis por la galaxia.

    No es el bien atributo de Dios, sino de los hombres.
    Dios es justo e implacable, tonante, o no es.
    ¿hay un libro nuevo y yo no me he enterado?

    ResponderEliminar
  23. GLuri:

    Tardaré bastante, si es que soy capaz de entenderlo.De moento soy sólo asombro y la sensación cosntante de que no lo veo, pero me atrapa no sé a dónde.Desde Verdad y Metodo y La Fenomenología no me sentía tan descolocado - lo cual es cojonudo, apasionante.

    ResponderEliminar
  24. Ignacio:
    Mateo 7:11: Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?

    Mateo 19:16-17: He aquí vino uno a él y le dijo: --Maestro bueno, ¿qué cosa buena haré para tener la vida eterna? El le dijo: --¿Por qué me llamas bueno? No hay ninguno que sea bueno sino sólo Dios.

    Marcos 10:17-18: Cuando salía para continuar su camino, un hombre vino corriendo, se puso de rodillas delante de él y le preguntó: --Maestro bueno, ¿qué haré para obtener la vida eterna? 18 Pero Jesús le dijo: --¿Por qué me llamas "bueno"? Ninguno es bueno, sino sólo uno, Dios.

    Lucas 18:18-19: Le preguntó cierto hombre principal, diciendo: --Maestro bueno, ¿qué haré para obtener la vida eterna? Y Jesús le dijo: --¿Por qué me llamas " bueno"? Ninguno es bueno, sino sólo uno, Dios.

    Romanos 12:2: No os conforméis a este mundo; más bien, transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

    Santiago 1:17: Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto y desciende del Padre.

    Santiago 3:17: La sabiduría que procede de lo alto es primeramente pura; luego es pacífica, tolerante, complaciente, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial y no hipócrita.

    ResponderEliminar
  25. Dhavar: Si además pretendes entenderlo, ahora mismo te nombro mi héroe filosófico.

    ResponderEliminar
  26. No te discuto a ti Luri; ni menos al Matamoros, y cuadrilla.

    Pero la percepción de Dios es en sí falaz: si existe, no alcanzamos a entender; si alcanzamos a entender es que no existe.
    Ergo: identificarlo con el bien, el mal, o algo asi, es cosa nuestra, no de sus atributos.
    La "intuicion" de la divinidad, como epifania, o como revelación, quizá; los Evangelistas, obviamente son autoridad pero lo pienso en la medida en que ellos me cuentan.
    Hablo de la omnisciencia,... etc
    Es una reflexión personal, no estoy discutiendo, tan sólo aprendiendo.

    ResponderEliminar
  27. De las religiones y sus ministros me libre Dios, que de Dios ya me libraré yo.

    ResponderEliminar
  28. Al principio hay algunas afirmaciones que no me convencen del todo. El cristianismo dice Kolakowski, es precisamente un antídoto contra la utopía y contra el constructivismo, porque pone límites a la perfectibilidad, a la superación definitiva del mal.

    El milenarismo primitivo se esfumó pronto, aunque Joaquín de Fiore lo trajo otra vez a la actualidad.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  29. Definitivamente sí. El Cristianismo es una religión muy rara. Te obliga a estar incómodo, es la religión de los inconformistas, de los inadaptados, de los blogueros...

    Padece continuamente tensiones que amenazan desmembrarla, una de las más constantes, en toda su historia, ha sido la de sacarla de sus casillas para encerrarla en el libro, en el precepto: El penúltimo ataque de ese orden lo perpetra la izquierda, esos cristianos sin Cristo, empeñados en imponer la caridad por decreto.

    El Cristianismo es un plan, su imagen recurrente es la semilla. como bien dices Jesús era un maestro. Ejercía su magisterio en dos modos contrapuestos pero quizás complementarios. Enseñaba en la sinagoga y también en la plaza pública, al modo judío y a la manera de los griegos. Tan pronto era tajante como, arrepentido, te espetaba un consolador "para Dios todo es posible".

    Los que se acercan al Cristianismo buscando una ética o la paz interior suelen salir rebotados. Resulta que el Cristianismo me obliga a pensar, a cuestionar, a luchar. Nos sumerge, sin previo crepúsculo, en la noche oscura del alma, en la agonía unamuniana. Bienaventurados los perplejos, los desazonados, los blogueros...

    ResponderEliminar
  30. Viejocon: ¡No sabes cómo agradezco tu comentario! Si uno lee el Evangelio y lo compara con el resto de libros "sagrados" lo primero que observa es que apenas hay en él mandatos, leyes o prohibiciones. Apunta más a un modo de vida que al sometimiento de la vida a una disciplina legal (que es lo que hacen el Islam o el Judaísmo). Es, efectivamente, una religión muy rada.
    Tan rara que el "credo quia absurdum" está siempre presente.

    ResponderEliminar
  31. Hay otro aspecto muy interesante en el artículo: la cuestión de la ley natural. Gregorio traza magistralmente la posición respecto a la misma de los tres monoteísmos. Es esencial tenerlo en cuenta al abordar el diálogo entre las religiones (o como dicen ahora las civilizaciones).

    Tambien será preciso tener clara la posición al respecto de los naturalistas y los materialistas. Los primeros parecen postular un nuevo paganismo, un animismo, deifican la naturaleza y anatemizan lo humano; ley natural sería simplemente equivalente a leyes naturales.

    Los segundos han abundado en la nítida separación judeo-cristiana entre Creador y criaturas, llevan la emancipación de la creación al extremo y prescinden del legislador, por tanto también niegan la existencia de la ley natural. Son estrictamente positivistas. Llegados a este punto tanto les da que la presunta ley natural se asiente exclusivamente en la revelación o, que por el contrario, busque conciliar la revelación y el estudio científico de lo natural y lo social. Cualquier pretendida ley natural sería una limitación inadmisible al poder legislativo humano. La ley deviene simple emanación del poder.

    ResponderEliminar

Una pedagogía sacramental

Me atreví, tras vencer no pocas dudas, a escribir el prólogo de este libro que viene a defender lo que podríamos llamar una pedagogía sa...