domingo, 3 de febrero de 2008

Esto no ha hecho más que comenzar

Celia, de Japanízeme, de profesión quintacolumnista, me envía este impagable documento gráfico. "Están entre nosotros", dice. "Están entre nosotros", confirmo.
La vaca socrática rumia. Eso ya lo sabíamos, porque lo aprendimos con Nietzsche en su momento, cuando nos explicó que el reino de los cielos está hoy entre las vacas. Lo que Nietzsche intuyó, pero no nos dijo, es que la vaca socrática sólo rumia y por eso en ella no se cumple la igualdad entre el pensamiento y el ser. Desde que Tales dijera “Todo es agua”, la pulsión por el Todo dominó a la filosofía. Creyó que su objetivo era pensar ese Todo, identificarse con él, fundirse con él y creyó, además, en un ejercicio de soberbia inigualable, que fundiéndose en el Todo podría ocultar la finitud humana. Al Todo pensado sin dejar nada afuera se le dio el nombre de sistema. Un sistema filosófico es un Todo pensado en su totalidad. Pero la vaca rumia sin pensar y al hacerlo se sale del Todo. Se subleva, se hace subversiva y se atreve a no pensar. La vaca socrática dice: Yo ni estoy en el Todo ni soy parte del Todo, yo soy otra cosa. Yo me sitúo frente al Todo como lo que no cabe en él. Y con este gesto le mete una patada en salva sea la parte al sistema que lo deja hecho añicos. Tanto es así que a la vaca hay que pensarla de forma diferente a como se piensa el resto y esto significa, ni más ni menos, que Hegel estaba equivocado, porque el Todo no es noéticamente homogéneo, sino heterogéneo. No hay un todo y no hay una manera de pensar eso que hay y no es un Todo. Y en estas estamos. A esto se le llama posmodernidad. Hasta hace poco las vacas no sabían nada de esto, pero ahora comienzan a saber la relevancia de su no saber. Y todo puede pasar. Lo advierto. El que avisa no es traidor.

5 comentarios:

  1. Eso ocurre porque las vacas sólo rumian fragmentos.Como decía Koba el temible, " Si una vaca es un problema, matemos a la vaca y se acabó el problema."

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  2. Ergo, yo soy una vaca (perqué rumiu molt). Lo que pasa es que las vacas se sueltan unos pedos que dicen los sabios que contaminan mucho y ahora les dan de comer tripas de Canguro que se ve que son pedorreros finos, y asi evitar el efecto invernadero. Con tantos sabios preocupados por nosotros, la contaminación, la alimentación, la velocidad, el Cambio climático ese, al final nos mandaràn al carajo, ya se dice que quien bien te quiere te harà llorar

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  3. Quinta Columnista?
    eso quiere decir que colaboro con la causa enemiga? o que me dedico a minar la moral desde dentro?

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  4. Usted, doña Celia, es el primer caso que conozco que es, de manera entrañable, pero no por ello menos perversamente, quintacolumnista de sí misma.
    Y no me diga que no esta, al menos, un poquitín así de acuerdo conmigo.

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