martes, 19 de febrero de 2008

Legalidad y cinismo

El ecosistema de la política internacional es, como cualquier otro ecosistema, un equilibrio inestable entre relaciones de fuerzas. Tanto es así que en política internacional los principios tienen el valor de un arma arrojadiza.

Hoy ya se ve claro que toda la retórica occidental en favor de los derechos humanos formaba parte de la estrategia de la guerra fría.

Cayó el telón de acero y los derechos humanos pasaron a ser argumentos filantrópicos de las ONGs.

La legalidad es en política internacional una táctica. De ahí que la defensa de los principios convenga cedérsela a las ONGs, que para eso las subvencionamos.

¡Ya ven, hoy estoy empapado de cinismo!

Pero el cinismo es a la naturaleza lo que la ironía a la cultura.

Y la política internacional tiene mucho, mucho que ver con la naturaleza. ¿Verdad Hobbes?

¿Quién se acuerda hoy de los argumentos de Villepin en el Consejo de Seguridad de la ONU durante las discusiones previas a la Guerra de Irak, defendiendo la supremacía de la legalidad internacional sobre cualquier otra consideración? Desde luego el actual ministro de Asuntos Exteriores francés, no. De ahí que sea tan singular ver al Señor Moratinos recogiendo los argumentos de Villepin para defender la posición española respecto a la independencia de Kosovo.

Y Kosovo es un acto de fuerza que se pasa la legislación internacional por los principios.

El espectáculo sería interesante si no nos tocara tan de cerca.

Los grandes países son los que pueden permitirse subvencionarse sus principios estratégicos con sus propias fuerzas. Los países pequeños son los que no pueden pagarse el lujo de tener principios y por eso en lugar de política internacional, tienen comercio exterior. Que no es lo mismo.

Trasímaco ha salido del Libro I de la República de Platón y ha tomado la palabra en la ONU: La ley, nos ha recordado, nunca es independiente de la voluntad del más fuerte. O si lo preferimos, que sea Maquiavelo quien lleve la voz cantante. ¿No fue él quien dijo que las buenas leyes dependen de buenas armas?

9 comentarios:

  1. Exactamente, cual es la ley internacional sobre la autodeterminacion? Que no seria un acto de fuerza?

    La decision de Kosovo fue tomada por un parlamento --- a comparar con la de paises cuya independencia ( o falta de ella) es el resultado de una batalla o otra.

    ResponderEliminar
  2. RA: ¿Aceptarías entonces la secesión de Santa Coloma de Cataluña si la decidiese su ayuntamiento por mayoría?
    Perdona la provocación, pero en realidad estoy pensando en Navarra y en Álava.
    Yo no creo que lo que legitima la independencia de Kosovo sea la mayoría parlamentaria que la ha proclamado sino las potencias internacionales que han tutorado esa decisión.
    Me parece más una jugada estratégica de política internacional que una decisión soberana de una entidad nacional. No olvides que Albania se está convirtiendo en la gran base de los USA en Europa.
    Toda frontera es un acto de fuerza, evidentemente. Ahora que celebramos el aniversario de Jaume I podemos recordarlo.
    Pero todo esto son escaramuzas dialécticas menores. Lo decisivo es determinar quién tiene legitimidad para instaurar el acto constituyente de una independencia política.
    La respuesta que parece obvia es : un pueblo.
    ¿Pero quién tiene legitimidad para decidir que una entidad es un pueblo?
    La respuesta que se me ocurre es: Los que se definen como tal.
    Pero este argumento nos devuelve a Alava y Navarra.
    ¿Tienen los siervos de Kosovo legitimidad para proclamar su independencia?
    Por lo tanto hay que corregir la respuesta: Son un pueblo los que se definen como tal y tienen instancias poderosas que soporten esta decisión.

    ResponderEliminar
  3. Perdona:
    No me refería a los "siervos de Kosovo", sino a los serbios de Kosovo.

    ResponderEliminar
  4. Totalmente de acuerdo que la legitimidad en la practica proviene casi siempre de la comunidad internacional (con excepciones como Checoslovaquia).

    Pero no veo como saltamos de ahi a una critica de la decision de Kosovo. Sin duda que habra una minoria a quien no le guste la decision --- pero al menos no es la mayoria.

    Creo que para definir un pueblo seria suficiente una lista de minimos y, claro, la voluntad de serlo.

    (Por si viene al caso, yo soy de los pocos que deben quedar que creen que deberia ser posible garantizar los derechos de un pueblo que es minoria dentro de un estado. A ver cuanto aguanto.)

    ResponderEliminar
  5. RA: Yo debo ser el único que cree que la único solución de Europa es más Europa. Debo de ser muy iluso, porque me gustaría que las cuestiones de fronteras en Europa fuesen un asunto de política interior europea.

    ResponderEliminar
  6. El Pueblo es, pienso, previo a la Constitución, ordo essendi, pero no puede serlo ordo cognoscendi. Esa es la ficción necesaria. Es imposible, con ello, que haya dos pueblos en un Estado, como no caben dos soles en el firmamento, ni Darío y Alejandro.
    Nada se puede reprochar a los kosovares. Un acto de secesión es siempre un acto de violencia de una parte hacia un todo. Y si el todo no reacciona, o bien calcula prudentemente que su reacción podría conllevar su aniquilación (por la posible actuación de terceras potencias), o sencillamente, es bobo. De modo que si la secesión se hace efectiva, la responsabilidad no es del que partió, si no, o bien del que se quedó, por pusilánime, o de los que ayudaron al parto de los montes.

    ResponderEliminar
  7. Me resultó superinteresante la cita de Trasímaco. Me viene como anillo al dedo en el sentido de lo que vengo defendiendo en oposición tanto al relativismo al uso como a la creencia de que pueden haber "verdades contra mentiras" en tanto que interpretaciones enfrentadas sobre un temna (no en cuanto a mentira como engaño, que es otra cosa). Diría, parafraseando: "la verdad nunca es independiente de la voluntad del más fuerte". La sociedad que tenemos es un producto de los triunfadores. La que tengamos en el futuro, lo será a su vez. ¿No despierta esta "perogrullada" ciertas reflexiones en relación a las acciones que tanto consideramos "indispensables" por nuestra parte (entre otras cosas)?
    Y de paso, otra cosa que esa frase de Trasímaco hace "a mi favor" es reafirmarme en la idea de una cosa que llamaría si se me permite y salvando las distancias: "eterno retorno". Imagino que esto incluye el hecho seguro de que en la época del mencionado había otros que sostenían puntos de vista opuestos o diferentes. Todos ellos ya habrían llenado la bogsfera de pensamientos contrapuestos si en esa época hubiese habido internet... Sin duda, "retorno" en cuanto a que la mente es la misma aunque el mundo sea otro... ¿o no?

    ResponderEliminar
  8. Carlos: Estés donde estés, un abrazo. Efectivamente: la afirmación de una conducta natural trae aparejada la de la naturaleza que la hace posible, esto es, del eterno retorno. ¡No sabes cómo agradezco encontrar alguien que siga el hilo de mi reflexión más allá de donde me limito a dejarlo insinuado.

    ResponderEliminar
  9. Gracias. Un abrazo siempre vale más que una misa, un caballo y un reino todos juntos! Tienes mi abrazo a imagen y semejanza. En cuanto a dónde estoy... pues en todas partes, je! No, sólo un poco donde puedo. Pero no estaría mal que vinieras a "mi evento" en Madrid (la invitación está en clave, je!) Es que... soy demasiado sensible a las buenas o sanas provocaciones...
    Lo dicho.

    ResponderEliminar

Nada nuevo...

"La pedante pedagogía -no olvidemos que pedagogía, pediatría y pedantería tienen la misma raíz..." José María Pemán en el pró...