miércoles, 23 de agosto de 2006

Descartes y (el) yo

I

Se cuenta en voz baja que Descartes amó tanto a los autómatas que construyó uno a imagen y semejanza de su hija, Francine. Lo llevaba con él en cada viaje, dentro de un inmenso baúl de marinero, hasta que se vio obligado a tirarlo al mar cuando un capitán supersticioso descubrió su secreto en medio de una tormenta.

II

El finísimo y minucioso relojero Pierre Jaquet-Droz fue el autor del ingenioso autómata llamado El Escritor, que con ajustada mecánica caligrafiaba un hermoso “Pienso, luego existo”. Se dedicó a refutar a Descartes por todas las cortes europeas del dieciocho, de Madrid a Moscú.

III

¿Y qué decir de Iván Ilich? ¿No refutó él también a Descartes al demostrar que el único absoluto es la caída en el tiempo?

IV

El Descartes que me conmueve es el que le abre el corazón a la princesa Isabel de Bohemia. El Descartes racionalista, el relojero del razonamiento, se relaja y aconseja buscar fármacos para los males del alma en la botica de la alegría de vivir. Para serme, basta con pensarme, pero para vivirme necesito la alegría de mi autoafirmación gozosa.

V

Descartes a la princesa Isabel: Cuando la mente y el alma rebosan de alegría, ello ayuda mucho a la mejor salud del cuerpo y a que los objetos presentes parezcan gratos. Es preciso pensar que el final de lo que emprendemos será feliz si lo hacemos con cierto íntimo sentimiento de gozo, mientras que, por el contrario, acabaría mal si lo iniciamos con pesadumbre.

VI

En El único y su propiedad, Stirner le lanza también una puya al sujeto cartesiano: “El infortunado Meter Schiemilh, que había perdido su sombra, es el retrato de ese hombre hecho espíritu, porque el cuerpo del espíritu no hace sombra”.

VII

Pigmalion y Galatea, Jean-Léon Gérôme, 1824-1904,

Rousseau escribió Pygmalion en 1762. Dicen que es una obra menor, pero yo la tengo por la puerta de acceso a su pensamiento. Pigmalión está frente Galatea, su última creación, contemplándola inquieto. Es tan bella… Siente que su corazón quiere abandonar su cuerpo para ir a calentar el de la estatua. Su delirio le hace creer que es posible salir de mí mismo, darle su propia vida y animarla con su alma. Pero no hace falta. De repente, la estatua comienza a respirar, desciende de su pedestal y, tocándose, dice:

- ¡Yo!
- ¡Yo! -exclama a su vez Pigmalión, admirado.
- ¡Soy yo! -repite Galatea volviéndose a tocar. Después da algunos pasos y palpa un bloque de mármol- ¡Ya no soy esto!

Pigmalión, que apenas puede contener su agitación, sigue todos los movimientos de Galatea. La escucha y la observa con una atención tan ávida que apenas puede respirar. Galatea se le acerca y lo mira. Él le ofrece sus brazos y la contempla extasiado. Coge su delicada mano y la lleva a su corazón. Después la besa ardientemente.

-¡Ah! Todavía soy yo -exclama Galatea con un suspiro.

VIII

Cuenta Claudio Eliano en La Historia de los animales que a Ptolomeo II le regalaron una cría de elefante que aprendió a hablar en griego, conducta ésta que constituyó un formidable acontecimiento porque hasta entonces se tenía por fuera de toda duda que la única lengua que entendían los paquidermos era la de la India. Plinio en su Historia Natural, alaba a los elefantes porque gustan del amor y de la gloria y poseen cualidades que con frecuencia se hallan ausentes entre los hombres, como la honradez, la prudencia, la ecuanimidad, el culto a los astros y la veneración al Sol y a la Luna. Añade que el cónsul Luciano se ponía a sí mismo de testigo de que un elefante había aprendido a escribir con su trompa la siguiente frase en griego: “Yo mismo he escrito esto”. Es una hazaña que, a mi modo de ver, supera la del autómata de Pierre Jaquet-Droz.

VIII

Según Carl Schmitt, generalmente los hombres no solemos buscar ni la verdad ni la realidad, sino tan sólo la sensación de hallarnos seguros.

IX

Josep Pla: ¿Sentido de la vida? Aquí lo tienes, el sentido de la vida… ¡Ármate de tu zurrón y de tu escopeta de caña y sal a la caza de las melodías de este mundo, que cada vez vuelan más altas.

X

Tiene razón Nietzsche: Hay que conocerse en la acción, no en la contemplación.

23 comentarios:

  1. Otro: "El filósofo no es filósofo las veinticuatro horas del días; no lo es más que cuando filosofa; pero cuando se levanta por la mañana y, como aquel personaje de Molière, aquel monsieur Jourdain, dice: 'Jeanette, mom chocolat', en aquel momento el filósofo no es filósofo, como cuando saca un cigarrillo y se lo ofrece a un amigo" --- Manuel García Morente, Lecciones Preliminares de Filosofía.

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  2. Sólo un comentario rápido sobre la última frase del post. La contemplación, ¿no es una forma más de "acción"? Para los griegos al menos, el theorós, el contemplador, era precisamente el participante más radical, el que presenciaba los juegos, el que los conocía más profundamente que los propios jugadores. Quizás faltan buenos "contempladores", buenos "theorós". Contempladores que no sean meros observadores de los desastres, como los invitados al incendio de Nerón.

    Salud.

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  3. Joaquín: De acuerdo. Pero añadiendo que tarde o temprano ha de hacer la teoría de su vida no filosófica. Lo cual me lleva a la importante cuestión de Eduardo.

    Lo primero que tengo que decir, Eduardo, es que seguramente hubiera sido más preciso hablar de “introspección”, para evitar la ambigüedad. Sin embargo voy a salir en defensa de Nietzsche. Para ello podemos recordar el relato de Herodoto del encuentro entre entre Solón, el legislador de Atenas, y Creso, rey de Lidia. Herodoto resalta por dos veces que el griego ha abandonado su patria para ver mundo. La primera vez (I, 29) explicita “a teorizar”. La segunda vez (I, 30) añade que si sale a “teorizar” lo hace “en cuanto amigo de la sabiduría” (philosopheôn). Cuando Zubiri comenta el texto de Herodoto insiste en que “el saber logrado en el ocio de la skholé es el theorein”. Podíamos añadir esa otra historia transmitida por Diógenes Laercio, según la cual Pitágoras “comparaba la vida con un festival. Unos acuden para competir, otros para comerciar, y otros más, los mejores, como espectadores (theaitaí). Lo mismo ocurre en la vida –continuaba-: unos persiguen la fama y la actividad variada y otros, los filósofos, la verdad.”

    Para los griegos el bíos theoretikós es, en primer lugar, una manera de vivir. La más alta y la menos implicada en la praxis cotidiana (República 500 b-c y Timeo 90 b-c). El bíos theroretikós es para Aristóteles el más alto modo de vida, el más filosófico y el más divino, precisamente porque su objeto es “tó aeì ón”. Por esto mismo es el modo de vida más hiperbólico.

    Te añado un diálogo voluntariamente impertinente que escribe Leo Strauss en un texto suyo muy poco conocido:
    EL TEÓLOGO: La filosofía es autodeificación; la filosofía hunde sus raíces en el orgullo.
    EL FILÓSOFO: Si entendemos por Dios el ser más perfecto que es también una persona, entonces no hay dioses, sino filósofos.

    ¿A dónde nos conduce todo esto? La respuesta es que en la teoría no hay lugar para la individualidad, porque lo que busca es la razón común, la verdad, que no es tuya ni mía. Y, por lo tanto, su consecución demanda la áscesis de cuanto nos singulariza. La teoría de nuestra individualidad requeriría, por lo tanto, la acción. Que es lo que, a mi odo de ver, pretende decirnos Platón en sus diálogos.

    Perdona la extensión de la respuesta.

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  4. hola, hola
    gregorio, de filosofía, ya sabes que no tengo ni repajolera; pero tampoco tengo ni idea acerca de elefantes, y sin embargo te puedo decir que me han encantado las citas que presentas al respecto, aunque no estoy plenamente de acuerdo con todas; en concreto con la opinión de plinio. pero, bueno, uno, sobre elefantes, se atreve a opinar un poco más...
    ahora que lo pienso, creo que he visto a lo largo de mi vida muchos más filósofos (cartesianos o no) que elefantes (¡a dónde va a parar), filósofos, la mayoría de ellos, en estado salvaje, y alguno también he conocido en cautividad...
    ¡abrazos!
    j.

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  5. Usuario Anónimo J: Meditaré detenidamente sobre las analogías que sugieres entre paquidermos y filósofos. Por cierto, ¿qué tienes contra Plinio? A mi me parece evidente que un elefante tiene muchas más posibilidades de escribir "yo mismo" que un filósofo.

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  6. no, no lo decía por eso, me refería a la cualidad de ecuanimidad que les otorga. ya te digo, gregorio, que no sé nada de elefantes, pero nunca hubiera dicho que son ecuánimes, es más, estoy arbitrariamente convencido de que los elefantes son muy poco ecuánimes; no se puede ocupar tanto espacio y ser ecuánime, o tener trompa y colmillos y las orejas tan grandes y seguir ecuánime, y por último, tampoco es posible tener tanta memoria y permanecer ecuánime.
    j.

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  7. No, muy bien, muy buena respuesta. Sólo que no está claro que la teoría cancele de por sí la individualidad. Gustavo Bueno tiene una crítica muy buena del "individualismo" en la que alcanza más o menos esta misma opinión. El individuo, al identificarse con el "logos universal" prácticamente desaparecería. Esta afirmación siempre me pareció problemática. De hecho, el individuo sólo desaparece en la experiencia mística, no en la filosófica. Al fín y al cabo la propia filosofía del espíritu de Hegel presenta al espíritu desplegándose en distintas fases hasta conocerse como sujeto, como individualidad; bien es verdad que no es un sujeto "yoiforme", etc, etc...

    Creo que teoría e indivudlidad deben reconciliarse. La teoría no "abrasa", como dicen los místicos, a la pesona, sino que permite alcanzar una individualidad mucho más profunda. Precisamente esa sería la verdadera indiviudalidad, que nada tiene que ver con el cogito cartesiano aislado.

    De hecho, así puede verse en la historia de la individualidad política, que es un fruto a medias entre las "teorías" de la Ilustración y la "práctica" de la revolución. Además, cuando hablamos de "individualidad" hoy es imprescindible hablar de cualidades mentales, de naturaleza humana, de biología evolutiva, etc. Precisamente creo que las nuevas ciencias congnitivas proporcionan excelentes apoyos a la racionalidad individual, preveniendonos del superorganicismo cultural o social, aunque también contra el individualismo vulgar.

    Salud.

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  8. J.: Efectivamente, para ser ecuánime hay que ser un poco desmemoriado.

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  9. Por volver a Nietzsche, entiendo que personifica la tragedia del filósofo (para hacer crítica de la razón, no se puede prescindir de la razón).

    El mismo Platón (regresemos al maestro) parece hacer 'trampas' criticando a Protágoras, pero al menos nos deja inoculada cierta prevención contra el hipercriticismo.

    Todo esto me recuerda lo que dice Wittgenstein, que hay que arrojar la escalera después de haber subido por ella (Tractatus 6.54).

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  10. Eduardo:
    1) El teorema de Pitágoras, a pesar de ser de Pitágoras, no tiene carnet de identidad.

    2)Para reconciliar teoría e individuaidad habría que reconciliar ontología y psicología, por una parte, y ciencia y biografía por otra. No veo cómo se puede hacer eso. ¿Con Hegel? Deberíamos detenernos entonces en la dialéctica del amo y del esclavo. O prolongarla en la dirección de Kojève (que es la del último hombre nietzscheano, un hombre sin atributos).

    3) Me interesa tu referencia a la individualidad política. Pero conviene recordar que la individualidad absoluta, la del "idiotés" es claramente a-política. Más allá de esa individualidad me parece que no nos queda otro recurso que el de la aristotélica naturaleza humana o el de la negación tanto de la naturaleza humana como de la singularidad de lo político (a lo Heidegger). Me quedo con Aristóteles. Con un Aristóteles visto, por ejemplo, con los ojos de Maimónides.

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  11. Joaquín: A mi modo de ver del único fundamento del que Nietzsche no está dispuesto a renunciar es el de la voluntad. Me remito a "Más allá del bien y del mal".

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  12. Con el permiso del profesor Gregorio Luri, y abriendo un 'off-topic', os anuncio que en el mes de septiembre se celebra en Sevilla, en la 'Universidad Internacional de Andalucía', organizado por la 'Fundación Tres Culturas', el seminario de verano "Judaismo, Cristianismo e Islam: tres religiones en diálogo".

    Más información en el sitio:
    http://www2.tresculturas.org/actividad_ficha.cfm?id=449

    Quienes os animéis a inscribiros, nos veremos por aquí, por la ciudad del Betis (aclaro que me refiero al río, no al equipo de fútbol).

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  13. El doctor Coippelius creó una Coppelia mecánica que repetía gestos y palabras; enamoraba en la distancia.
    Quin Shi HUang Ti, construyó unos autómatas que poblaban sus palacios. Nadie podía verlos, eran su íntima compañía.
    Un autómata de idiotez, especializado en jardinería, está a punto de alcanzar la Casa Blanca. Realmente, al acabar la novela antes de hoy, ignoramos si la ha alcanzado ya.
    Hal 2000 canta una canción infantil mientras el navehante de 2001 le deconecta asesinándola.
    El autómata es un sueño de la himanidad, que después de inventar a Dios trata de jercer de Él (esta vez si lo escribo con mayúsuculas)
    Un saludo de autómata a todos.

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  14. Ahora que tengo sobre la mesa el último libro de Jesús Mosterín, "la naturaleza humana" (2006) que expresamente sigue la estela naturalista de S. Pinker, me gustaria dejar anotado que las divagaciones filosóficas, que no están nada mal para entretener los ocios del estío, son el más rotundo mentís de que nosotros, los "humanes" seamos "nada más" que animales, o autómatas, u ordenadores. A lo mejor soy un poco dogmático pero... ¿no hemos convenido que el dogmatismo es el signo del filósofo?

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  15. Supongamos que somos materia que se sabe materia. O supongamos que no somos materia que se cree materia. Supongamos que somos X que se cree Y. Supongamos... Ergo, como mínimo, el hombre es un supuesto para sí. Cosa que está muy lejos de ser la piedra.

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  16. Gracias por la información de ese seminario. Espero que nos tengas bien informados, porque me temo que no podré ir.

    Luis: Tienes razón. La ciencia-ficción ha planteado muy bien una pregunta: "Sueñan los androides con ovejas eléctricas?". Porque (Joaquín, Luis, Usuario Anónimo)si hemos sido modelados automáticamente por la naturaleza, entonces, lo pretendiera o no, hemos resultado ser los ojos con los que la naturaleza se contempla a sí misma. Y eso no es poca cosa.

    Joaquin: Los intentos de naturalizar completamente al hombre suelen ser la otra cara de los intentos de humanizar la naturaleza (en gran medida esta es la religión de consumo de nuestros días).

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  17. Desde los ojos de la razón, somos los únicos que damos sentido a la naturaleza. De no estar nosotros, sería eso que llama (reconozco mi deuda con el término de Sartre) el filosofo francés, "la permanencia oscura".

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  18. No me echeís del foro, eh? Pero un Aistóteles pasado por Tomás, con la relación trinitaria (Trnidad a la que tanto debe Hegel) personal (¡personal!) y, sobre todo, con un dios hecho hombre por amor de un padre amoroso, "en teoría" me parece espléndida y de una complejidad digna de ser pensada. Con lo cual el monoteísmo de un dios absolutamente "otro" al que sólo se le puede obedecer (Islam-sumisión) al dictado, queda muy por debajo teóricamente de nuestro denostado (a veces) cristianismo. No hace mucho, me topaba con Hans Küng y me parece (tengo que pensarlo aún) que estaría dispuesto a renunciar a la humanidad de Cristo en aras del diálogo intermonoteísta. No creo que sea posible, ese diálogo. Me bastaría con el respeto.
    Pero insisto que el dios hecho hombre me sigue emocionando y es la perla de nuestra civilización.

    Lola

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  19. Séneca, teniendo quizás como referente a Platón, escribe en su "De otio": "la naturaleza, consciente de su propia belleza, nos engendró para que pudiéramos ser sus espectadores. Además de ponernos rectos sobre nuestros pies, nos añadió una cabeza sobre un cuello flexible, capaz de seguir el curso de los astros, desde su salida hasta su ocaso". Puede seguirse el rastro de esta idea hasta Schelling: "En el hombre la naturaleza se contempla a sí misma. Al observarse a través de nuestros ojos se hace presente". Retomando este hilo de las manos de Heidegger, Kojève sostendrá con rotundidad que "sin el hombre el ser sería mudo: estaría ahí, pero no sería lo verdadero".

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  20. Lola: ¡Por favor, pásate más a menudo por aquí! Tienes la capacidad de destacar siempre lo más sustantivo. Como casi siempre: completamente de acuerdo contigo.

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  21. El blog me lo ha descubierto Avanti, de Generación X.. He estado bastante tiempo viendo de qué iba y me ha gustado. Volveré, saludos.

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  22. Recuerdo que una vez escribí un artículo sobre Pygmalión... ahora mismo no sé dónde lo tengo pero en cuanto lo encuentre te lo paso.
    Comparé su obsesión con la de Narciso; Pygmalión deseaba tanto a Galatea porque no dejaba de reflejar aquello que el quería para sí, todo lo que él era... y Narciso terminó ahogado en su propia lujuria, después de verse reflejado, también en su mismo yo.
    Me ha encantado pasar por aquí,
    Un saludo

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  23. Mar y Marina: Bienvenidas. permitidme que os reciba a ambas con unos versos del gran poeta mexicano Homero Aridjis:

    Bien venidos a los seres
    que son como un país
    y ya verlos es viajar a otra parte

    Por cierto, me tengo que recordar a mi mismo la conveniencia de citar a Aridjis de vez en cuando en El Café de Ocata.

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Sobre el arte de leer

Tengo abandonado el Café de Ocata, pero es que ando verdaderamente atareado. Acabo de llegar de Galicia y viajo hoy mismo para Madrid. No m...