sábado, 14 de octubre de 2006

La ciudad es la caverna

En el famoso “mito de la caverna” Platón se imagina a unos hombres que viven de manera nativa en un mundo de sombras. Nada de lo que han visto es otra cosa que sombras y, por lo tanto, no tienen manera de comparar el teatro de sombras chinas en el que viven con ninguna otra posibilidad de existencia. Platón sugiere que hay otro mundo y quienes lo alcanzan comprenden inmediatamente la fragilidad intrínseca de las evanescencias cavernarias, pero añade que alcanzarlo no es nada fácil. El trayecto es doloroso y agotador, y todo lo que conseguimos una vez culminado, es una perspectiva global de la caverna tan descarnada, que despolitiza. Una vez que se sabe la inconsistencia de todo el entramado cavernario, es imposible tomarse en serio las discusiones de sus habitantes. Y, sin embargo, es eso todo lo que tienen. El otro mundo no es habitable.

Esta caverna es una descripción objetiva de la ciudad. Nos cuenta fielmente la ciudad como lo que es. Y nos enseña que la única condición imprescindible para ser un ciudadano cabal, es no albergar ninguna sospecha sobre la realidad de las sombras, que, sin embargo, sombras son. Sólo quien se cree que las sombras son una realidad sin sombra es capaz de jugarse el pellejo por una sombra.

Hubo un tiempo en que los programas políticos de los diferentes partidos se caracterizaban por proponer proyectos alternativos de emigración en masa de una a otra caverna. Cada proyecto migratorio se caracterizaba por su manera peculiar de despreciar la caverna de origen y de ensalzar la naturalidad de la caverna de llegada a la que, por supuesto, nadie veía como caverna, sino como la realidad política auténtica. La fe mueve cavernas y las convierte en paraísos.

Hoy -decimos- ya no vamos de pardillos. Hemos asistido en directo al entierro del último proyecto migratorio de masas, sepultado bajo las ruinas del muro de Berlín. Y creemos que porque hemos desnudado a la política de ilusiones totalitarias, nos hemos reconciliado con su realidad. Efectivamente, así es. Pero ignoramos que esta realidad es ahora lo que siempre ha sido: un juego de simulacros en el que para jugar hay que olvidar que se trata de un juego.

Todo esto viene a cuento del recurso de CiU a las técnicas de marketing no tanto para vender su programa (¿a cuántos de sus votantes les interesa?), como para conquistar un protagonismo entre las sombras. Ha provocado tan eficazmente al resto de partidos que la reacción de estos no puede sino confirmar el mensaje del “ConfidencialCat”. CiU ha lanzado una profecía que, desde el mismo momento de lanzarse estaba destinada a validarse, porque el tripartito ha vuelto a resucitar en los medios en cuanto sus diferentes líderes han aparecido, al unísono, hermanados por un mismo cabreo crítico que los sitúa a la otra orilla de CiU. Desde un punto de vista meramente propagandístico me parece una estrategia inteligentísima. Todos sabemos que mañana se repartirán un millón de DVD encartados en la prensa. Y, si no lo sabíais, yo os lo cuento.

David Madí, el director de campaña de CiU ha dicho bien claro que “la realidad no ofende”. No puedo estar más en desacuerdo. Y es que Madí confunde -como todos los demás- la realidad y la fe.



N.B. del 15 de octubre a las 13:58. Os transcribo un SMS que he recibido este mediodía:

+ 34659493919

Joc net. No a la mentida. No a la campanya d'Artur Mas.

Passa-ho.

15.10.06 12:32

No quiero hacer otro comentario que este mismo que ahora estoy haciendo.

45 comentarios:

  1. Claudio.

    Leo su texto, con el que coincido y me llama la atención un párrafo:
    "Cada proyecto migratorio se caracterizaba por su manera peculiar de despreciar la caverna de origen y de ensalzar la naturalidad de la caverna de llegada..."

    No hace mucho leí un chiste que pretendía compendiar, nada menos, el pensamiento político conservador. Preguntado un irlandés por una dirección, contesta: "Si yo quisiera ir allí, no saldría desde aquí".

    No sé si tiene nada que ver.
    Saludos.

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  2. Aplausos. Al post y al broche del chiste conservador.

    Lola

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  3. En cierta ocasión, charlando con un converso político (no digo de qué a qué polo) me dijo: "Desperté del sueño dogmático". Platón no creo que tuviese en buen concepto la democracia de su tiempo... Por mi parte, interpreto el mito cavernario en un sentido más pedestre: la obligación del político auténtico (el que ha logrado escapar del encierro de las mentiras de los demagogos) de relatar a sus antiguos compañeros de cautiverio la verdad de las cosas. Aunque presiento que para entender a Platón hay que ser platónico (no sé si acabo de decir una burrada).

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  4. Gracias, Lola.

    Joaquín: Llevo treinta años lidiando intensamente con Platón. Creo que ahora comienzo a comprenderlo. Y resalto el "comienzo". Para ello he debido hacer una labor meticulosa de derribo y restauración: de derribo de los filósofos europeos del XIX y del neoplatonismo, y de restauración siguiendo orientaciones diversas (Patocka, Strauss...). Hoy pienso que el que sabe la verdad de las cosas tiene la obligación política de administrar públicamente su saber a cuenta gotas.

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  5. No puedo decir otro tanto, Gregorio, sólo soy un aprendiz. ¿No será que la verdad y la democracia están reñidas?

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  6. De nuevo aplausos. Para lo del cuenta gotas. Mi visión de Platón es ésta (no tiene porqué ser la correcta). El gobernante tiene la obligación de volver a la caverna, no para liberar a unos prisioneros que están encantados de haberse conocido, sino para organizar lo más racionalmente (prudentemente, en política) posible la caverna desde el poder que otorga el monopolio de la verdad.

    Lola

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  7. La verdad y la política, tout court, Joaquín. precisamente por eso la democracia es el mejor de los sitemas políticos, siendo todo lo malo que quieras.

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  8. Claudio.

    Sr. Luri: un día hizo Usted una distinción entre exterior e interior de la ciudad (si no recuerdo mal) y entre educación y política.

    Si algún día lo cree conveniente, le agradecería lo explicase. ya sé que es abusar. De todos modos agradezco su atención.

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  9. Lola, el que vuelve a la caverna sabe demasiado para ser un buen gobernante. De hecho acostumbra a ser un mal político. Cuando el filósofo toma las riendas del poder necesita del amparo de la ideología, no de la filosofía, e inmediatamente se convierte en intelectual. La racionalidad politica es la sabiduría práctica, la "phrónesis" aristotélica, no la sabiduría filosófica. El propio Aristóteles, en lugar de definir la "phrónesis" señalaba su referente: tiene "phrónesis" aquel que se parece a aquel otro al cual la ciudad considera "phronimós". Así de sencillo. Platón se limitó a diseñar una ciudad en el "logos" que, además, está sustentada en dos mitos: el de la "noble mentira" y el mito escatológico conclusivo. Hay muchas manera de gobernar bien una ciudad. La racionalidad absoluta no se encuentra en niguna de ellas.

    ¿Te parezco demasiado cínico?

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  10. Claudio.

    ¡Qué contento se va a poner Oakeshott (me refiero al nick claro) cuándo le lea!

    Marco Aurelio: "No esperes la República de Platón..."

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  11. El DVD es un ejemplo palpable de la "Madiocridad" de CiU.

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  12. Creo que cabe distinguir entre dos facetas de la misma persona: el político en busca de conseguir el poder democráticamente y el gobernante una vez lo ha conseguido.
    Político y administrador no son la misma cosa.
    Hay un tercer elemento que surge de la propia mecánica política: el marketing y su técnica.
    El lenguaje de mk trata de describir la verdad (el propio convencimiento) de una manera tractica (retórica) con elementos novedosos de lenguajes procedentes del mundo del ocio (publicidad, cine, literatura)
    Cabe distinguir entre el marketing, el político que nos habla y el gobernante que será.

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  13. Me alegra verte por aquí, Jordi. Un saludo. ¿Qué tal te va de espía de Mahler?

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  14. En absoluto, querido (je). No me pareces demasiado cínico. Es más, rizaré el rizo: en los tiempos que vivimos se requiere moralmente de cierto cinismo, cuanto menos da distancia.
    Y totalmente de acuerdo. El monopolio de la verdad (y encima filosófica) lo encontramos en Platón, y Dios nos libre de sus filósofos gobernantes. Un desastre. Si es cierto que todos somos platónicos o aristotélicos (que no lo es claro), yo soy siempre aristotélica.
    De todos modos el tema del poder y la verdad, y el secreto por tanto, es vital, creo. El poder nunca se ejerce democráticamente, por tanto, abiertamente, eso es claro, ¿no? Una de las maneras de cargarnos la democracia es con la obsesión de la transparencia; Roy Jenkins en su espléndida (lo es) biografía de Churchill cuenta que éste no hubiese pasado en absoluto los "controles de calidad" moral que hoy en día nos da por exigir.
    Transparencia y controles, por otra parte, que lo que sí consiguen es dar más poder al marketing del que habla Luis (la prueba del algodón y tal, para entendernos).

    Lola

    Hannah Arendt nació ayer, hace cien años. In memoriam.

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  15. Después de leer a Lola, me digo, apesadumbrado, ¿la democracia no será también otro "mito", otro "cuento"?

    Muy bueno lo de "linking drinking with thinking"... ¿De quién es?

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  16. Ostras, no, Joaquín. Yo al menos juego la carta democrática de todas todas. Es la igualdad ante la ley, es la separación de poderes, el contral del legislativo al ejecutivo; el judicial siempre como garantía última. Y también la posibilidad ciudadana de cambiar el rumbo político en las urnas (y sólo debería ser en las urnas).
    De lo que estoy totalmente en contra es de eso que se reclama como "más" democracia, más participativa, más cercana, más... En cuanto lo oigo me acuerdo de mi padre diciendo: "Corda't (abróchate) l'americana".

    Lola

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  17. La democracia no es un mito, es el peor sistema político exuidos todos los demás.
    Creo que la cuestión a preguntarse, Joaquín, es: ¿quien se sentiría mejor viviendo bajo una dictadura? La pregunta no es baladí: tengo amigos que añoran la dictadura de Franco porque la democracia y su inestabilidad natural les agobia y angustia.

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  18. La democracia, con todas sus imperfecciones e inevitables mitos, es el único sistema que me permite desarrollar autónomamente un proyecto biográfico en la dirección de -voy a decir una palabra muy antigua y totalmente desprestigiada- la virtud.

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  19. Aviso para castos oídos: voy a decir una inconveniencia. Sigo con el tono "preguntón" del post de hoy (será que no queremos dar respuestas). ¿No será Platón, con su escena de los presos cavernarios, el primer teórico del "franquismo sociológico"? Pueblo satisfecho, hipoteca, vacaciones, la liga (digo de fútbol)... En esas condiciones, los "guardianes", o como se diga en griego ático, hacen y deshacen a placer...

    Lola, comparto la suspicacia frente a la "democracia participativa". Me acuerdo de la asamblea de niños que dice Platón en el Gorgias (uno de sus pasajes antológicos).

    "Many forms of Government have been tried, and will be tried in this world of sin and woe. No one pretends that democracy is perfect or all-wise. Indeed, it has been said that democracy is the worst form of government except all those other forms that have been tried from time to time." Sir Winston Churchill, Hansard, November 11, 1947

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  20. "En lo que respecta a la esperada democratización de Rusia... mi modelo es distinto del sistema parcialmente parlamentario que domina en Occidente. La existencia de partidos políticos cuya única preocupación es subir al poder no me parece algo positivo, sino todo lo contrario". Alexandr Solzhenitsyn, entrevista con Daniel Kehlmann (aparece hoy domingo en Abc).

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  21. Claudio.

    Hay quien como Fukuyama plantea las cosas con un fuerte carácter teleológico. La economía de mercado y la democracia liberal constituirían las formas sociales más adaptadas a la naturaleza humana y mientras ésta no cambie (vía progreso científico) son el punto de llegada (y en ese sentido, fin de la historia).
    El planteamiento finalista es muy tentador. También lo ha utilizado Robert Wright en "Nadie pierde", que plantea la evolución de la humanidad como una marcha hacia juegos dónde todos ganan.
    En la situación actual, cuando vemos los tremendos niveles de interacción que se producen a todos niveles, surge la pregunta no ya de si es deseable otro destino, sino de si es posible. Para decirlo con pretensiones filosóficas, ¿nos libraremos alguna vez de Hegel?

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  22. No se si estoy en otro debate y yo lo mal interpreto, pero creo que el problema en la democracia es que se nos trata de dar a elegir entre políticos salvadores (siempre las elecciones coinciden con una "crisis profunda" del político administrador: la manera de mejorar la distribución de los recursos.
    Siempre he pensado que la salida de la cavernba conduce a otra caverna y esta a su vez a otra y así sucesivamente. ¿Donde está la última caverna, si es que hay límites? ¿Hacia donde conduce?

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  23. Lo siento, mi párrafo primero es imposible de entender y no puedo borrarlo para cambiarlo. Debe decir:

    ... pero creo que el problema en la democracia es que se nos trata de dar a elegir entre políticos salvadores (siempre las elecciones coinciden con una "crisis profunda") y políticos administradores: la manera de mejorar la distribución de los recursos, que puede hacerse desde presupuestos ideológicos.

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  24. Insisto que, en mi opinión, Platón no está mostrando con la alegoría de la caverna una forma degradada de realidad, sino la realidad polútica tal como se da de forma natural.

    Otra cosa, Claudio, es saber si desde Hegel, creyendo salir de la caverna a la luz, nos hemos dedicado a habitar los subterránes cavernarios, es decir si vivimos en una segunda caverna.

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  25. Ya lo he visto bien... "linking drinking with thinking", slogan del "Museum of contemporary ideas". Bueno, eso de beber y pensar en voz alta ya lo hacían los griegos...

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  26. Como ciudadana catalana en la conchinchina...recibiré la propaganda electoral aquí??
    debería haber emitido ya mi voto por correo??

    A veces la gente es feliz en su caverna, con sus sombras y sus ignorancias.

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  27. Cel·lia, como siempre, das en el clavo. Efectivamente, ¿Qué derecho tengo yo, un señor supuestamente racionalista, librepensador, culto, filántropo, y todo lo que quieras más, a gestionar los intereses cotidianos de nadie? ¿He de obligarles a ser sabios, justos, pacíficos y beatos siemplemente porque me den pena? ¿Y por quñé han de darme pena? etc, etc.

    Con respecto a las elecciones catalana, ¿podrías buscarme algún pisito en Japón?

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  28. Claudio.

    No quiero desviar la discursión a temas provincianos, pero ¿quién en Cataluña puede pedir joc net?
    Cada vez nos exigen una amnesia a más corto plazo.
    Japón esta caro, pero algo lejano y asequible debe haber.

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  29. Claudio: ¡Claro, Claudio! ¡Eso es loq ue intento decir! ¿Serà el seny esta hipocresía elegante que aquí se ha convertido en virtud, qsto es, en rutina? (otra vez me sale el ramalazo cínico).

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  30. Hanna Arendt: "Nadie ha dudado jamás que la verdad y la política nunca se llevaron demasiado bien, y nadie, por lo que yo sé, puso nunca la veracidad entre las virtudes políticas". "Verdad y política", en "Entre el pasado y el futuro".

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  31. Reconozco que la cita de H. Arendt que nos trae Gregorio es oportunísima, pero me gustaría verla en su contexto, y sobre todo saber qué quiere decir con eso de "verdad" (palabra aparentemente cristalina, que sin embargo puede significar muchas cosas).

    Un abismo se me abre a los pies, ¿qué quería entonces decir, o enseñar, Platón?

    "Hay que decir la verdad. La divinidad no es injusta en modo alguno; al contrario, representa el grado más alto de la justicia, de manera que ninguno de nosotros se le asemeja más que a quien ha logrado llegar a ser lo más justo posible. En relación con esto es como hay que valorar la verdadera habilidad de un hombre o su insignificancia y falta de virilidad. Pues la sabiduría y la verdadera virtud no son otra cosa que el conocimiento de la justicia, y su desconocimiento es ignorancia y maldad manifiesta. Cualquier otra cosa que pudiera parecer habilidad y sabiduría, en el ejercicio de la política es grosería y en las artes vulgaridad" (Teeteto, 176c).

    Palabras para grabarlas en bronce.

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  32. Joaquín, ¡No sabes a qué festín me invitas!

    Estaba yo escuchando "Rising", de Yok Ono, canción que me ha regalado esta mañana Pedro Azara y releyendo el inico del "Parménides" de Heidegger, precisamente las páginas en las que se está peleando con el concepto de "aletheia" ('verdad', en griego), cuando recibo un aviso del Café de Ocata. Y eres tu, querido Joaquín, con el "Teeteto" debajo del brazo, ni más ni menos. Inmediatamente he acudido al texto griego. Ese pasaje que tu citas lo tengo señalado con un enorme interrogante al margen, porque no lo entendí en su momento. Lo vuelvo a leer, Joaquín, y creo que comienzo a entenderlo. A ti te lo debo.

    Sócrates comienza afirmando (176 a) que el mal (tà kakà) no puede ser eliminado, puesto que siempre ha de haber algo opuesto al bien. Y -parece indicar- precisamente por ello debemos procurar huir (phygê) de aquí. Inmediatamente después aclara el sentido de esta "huida": se trata de asemejarnos lo más posible al dios. Pero, y aquí está la sorpresa, la semejanza (homoíôsis) con el dios consiste "en ser buenos y justos con prudencia" (metà phronêseôs). ¿Qué quiere decir esto, sino que nunca podremos ser semejantes a los dioses? El dios "nunca y en ningún lugar es injusto, sino que es justo en el grado máximo". Nosotros para acercarnos a él lo que debemos es ser "prudentes". Es decir, hay una diferencia esencial e irreductible entre el mundo de la política y el mundo del dios.

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  33. Sin embargo, Gregorio, el sentido de ese pasaje, donde creo que se cifra el "mensaje" de Platón, es que la realización de la verdad en el mundo es posible y debido. Y a la "verdad" en política la llamamos "justicia".

    Platón era lo opuesto a un relativista como Protágoras. Eso sí, estoy convencido de que es sumamente difícil entender a Platón, porque era un ironista, y por escrito aparenta no seguir ninguna doctrina. Sólo apariencias, y ese pasaje del "Teeteto" habla con gran contundencia.

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  34. La justicia es una virtud que tiene que ver con el reparto, que en Platón es siempre geométirco, de bienes escasos.
    Yo Joaquín en esta pasaje entiendo exactamente lo contrario que tú: Precisamente porque el mundo de la ciudad y el de los dioses es radicalmente diferente, en la ciudad el mayor bien es la "phrónesis". No podemos ignorar que Platón es un defensor de las "nobles" mentiras. Y estas nobles mentiras son las que hacen posible la ciudad.
    Quien buscó la verdad en la ciudad fue Sócrates. Y ya sabemos lo que ocurrió. El proyecto de Platón no es desarrollar el proyecto socrático, sino diseñar una ciudad en la que Sócrates no deba morir. Y para ello el filósofo debe aprender a callar.

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  35. Bueno, Gregorio, no está nada mal constatar una discrepancia. Platón tenía la suma habilidad de dar pie a múltiples, dispersas y contradictorias interpretaciones. Puede explicarse tal vez por su afición al debate escolar y académico. Aunque resulta muy cuesta arriba que en el "Gorgias" (por ejemplo) no urja a sumar retórica y verdad. Ahora que lo pienso, los diálogos platónicos están transidos de este problema. ¿Acaso el "Sofista" no trata de la verdad y de las apariencias?

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  36. La discrepancia es muy profunda, en efecto. Y veo que cuanto más vamos desplegando nuestra respectiva visión de Platón más se ahonda. Sólo añadiré tres cosas: 1) Platón es el más grande de los retóricos (incluso, probablemente, es el inventor de esta palabra); 2) En el sofista "mata al padre" Parménides para hacer posible la filosofía y este parricidio significa, ni más ni menos que la afirmación del ser del no ser; 3) si la carta VII es cierta, fracasó estruendosamente como consejero político.

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  37. Si Platón no hubiese sido un político fracasado (desde su misma juventud), ¡lo que nos hubiésemos perdido! Las cualidades del político son las que son, desde tiempos inmemoriales. Ortega tiene un ensayo admirable, "Mirabeau o el político" que ilustra bien el tipo.

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  38. Y ¿qué os parece la utopía ilustrada, de un Kant, por ejemplo?
    Con su exigencia de participación del pueblo en todas las decisiones que le afectan. "Son injustas todas las acciones que se refieren al derecho de otras personas, cuyos principios no soportan ser publicados"
    Los antiguos eran mucho más sabios y prudentes (incluído Platón) y creo que Arendt se da cuenta de ello; de ahí sus recelos hacia la Ilustración, o hacia que podamos volver a ella alegremente.

    Lola

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  39. Exactamente, Lola. Y volvemos a la prudencia como la magna virtud política.

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  40. ''Sólo quien se cree que las sombras son una realidad sin sombra es capaz de jugarse el pellejo por una sombra''

    Esto me está costando entenderlo.
    También desconozco porque ese otro mundo era inhabitable... De hecho muchas cosas de las que escribes no estoy segura de que pueda llegar a entenderlas. Me falta formación y conocimiento. Pero me gustaría intentarlo. Yo siempre sé de la gente que puedo aprender. Y tú eres de los pocos de los que me llama hacerlo. No sé, porque reunes un montón de características que me gustan, que hacen de un personalidad algo turbador. Bueno, sigo leyendo...

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  41. A sus inquietantes pies, doña Kasandra.

    Las cosas saben mejor cuando vamos camino de entenderlas que cuando ya las hemos digerido, fagocitado, excretado. ¿No le parece?

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  42. Me ha gustado volver a releer sobre el mito de la caverna, pero me has sorprendido con esta reflexión, créeme. Visto así... creo que dejaré libre mi sombra :)

    Y creo que confundo realidad y fé... ¿me lo explicas mejor?

    Un saludo reflexivo...

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  43. Me alegra volverte a encontrar tus glu-gluús por aquí? Veo que aún sigues cabeza abajo... Tú nvives en la anti-caverna.

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