domingo, 17 de febrero de 2008

Con los diarios daneses, por supuesto.

I

Cada vez que critico públicamente alguna conducta fanática del islamismo, me veo en la obligación de hacer frente a un tipo de razonamiento basado en la falacia “tu quoque” (que es esa falacia parvularia del "¡Y tú más!"), que pretende poner en cuestión mis posiciones mediante una crítica generalizada de lo que el cristianismo ya NO es para exculpar (implícita o explícitamente) al Islamismo radical por lo que SÍ que es. Y es agotador discutir cuando no hay posibilidad de sostenerse sobre un suelo común.

El cristianismo ha sido históricamente muchas cosas, y ahí está su compleja historia, para encontrar ejemplos de todo tipo, de lo mejor y lo peor. Varias veces he sacado a relucir en este Café al Agustín empeñado en convertir a infieles a cristazo limpio. Pero lo peor del cristianismo pasado no puede legitimar de ninguna manera ninguna conducta del islamismo presente. Quienes desde la afirmación de los derechos inalienables del hombre critican al cristianismo por esencialista y, al mismo tiempo, justifican al islamismo porque ellos (los críticos) no lo son, no debieran descartar que en la teoría de la ley natural cristiana se encuentre el antecedente imprescindible de la teoría de los derechos del hombre. Desde luego lo buscarán inútilmente en la sharia.

II

Sólo se puede ser poscritiano si previamente se ha sido cristiano.

III

Leo en la prensa que algunos musulmanes residentes en España preguntan lo siguiente: “¿Si se ha legalizado el matrimonio gay, por qué no legalizar la poligamia?” Les responden algunos con un curiosísimo argumento: “Porque no se puede respaldar una práctica vejatoria para la dignidad de las mujeres”. ¿Y quién define qué es la dignidad de la mujer? Me imagino que, visto como van las cosas, las propias mujeres. Bastaría con garantizar, entonces, que hay mujeres que asienten libremente a la poligamia para legalizarla. Y, de paso, legalizamos también la poliandria. Si el deseo es el fundamento de la ley, ¿por qué no defender los Deseos Universales del Hombre y del Ciudadano?

IV

Con los diarios daneses, por supuesto.

De la importancia de la errorología

Llevo años insistiendo en la importancia de la "errorología", es decir, del estudio de la lógica del error que subyace a la respu...