jueves, 28 de septiembre de 2006

Orwell's List

Es bien conocido que George Orwell no abandonó España con sus convicciones intactas. De su experiencia en la guerra salvó el heroísmo del frente de batalla, pero despreció las crueles intrigas políticas de la retaguardia. Su testimonio, Homage to Catalonia, de 1938, produjo una auténtica sacudida en muchas conciencias de la izquierda no estalinista.

Los acontecimientos internacionales no hicieron sino incrementar su giro del antiestalinismo al anticomunismo. La alianza entre Stalin y Hitler le pareció especialmente detestable. Hay que tener presente que en aquellos años Radio Moscú denunciaba el bloqueo naval británico de la Alemania nazi calificándolo de ataque bárbaro a la civilización. Orwell acabó aceptando que el estalinismo no era una forma más o menos degradada del socialismo, sino su negación absoluta. En 1942 publicó un artículo titulado “Pacifism and the War” en Partisan Review, donde, entre otras cosas, decía: “Pacifism is objectively pro-Fascist. This is elementary common sense”. No comprendía la ingenuidad de quienes, como Wells, preferían ridiculizar a Hitler presentándolo como un bufón más estridente que peligroso, antes que pararle los pies en seco e inmediatamente. Con frecuencia se preguntaba por la eficacia política de las buenas intenciones que se agotan en proclamas al viento mientras en el mundo real ni las grandes potencias están dispuestas a renunciar a su poder ni los hombres sensatos tienen el poder (ni, con frecuencia, inclinación a sacrificarse políticamente). Se sentía tan profundamente beligerante contra el estalinismo que, al final de su vida, en 1949, se atrevió a denunciar a 125 personas por considerarlas criptocomunistas. Quienes estén interesados en los detalles de su conducta pueden hallar información en las siguientes fuentes:

- Frances Stonor Saunders, Who Paid the Piper? The CIA and the Cultural Cold War, Granta Books, 2000.
- Christopher Hitchens, “Orwell’s List”, en The New York Review of Books, 26 de sep., 2002.
- Paul Lashmay y James Oliver, Britain’s Secret Propaganda War, Sutton, 1998.
- Timothy Garton Ash, “Orwell’s List”, en The New York Review of Books, 25 de sept. de 2003.

Podemos resumir los hechos de la siguiente manera: Orwell conoció a través de su amigo Arthur Koestler a una hermosa joven, Celia, que le proporcionó una alegría que necesitaba más que el aire en una etapa muy difícil de su vida. Ella trabajaba en un nuevo departamento del Foreign Office que tenía por objeto contrarrestar la propaganda estalinista. El 29 de marzo de 1949, Celia fue a visitar a George, que se encontraba hospitalizado y muy enfermo. Él, fuesen cuales fuesen sus motivos, le hizo entrega de una lista con los nombres de los supuestos cripto-comunistas. Algunos han ensayado una defensa de esta delación en clave sentimental. Ni acaba de resultarme verosímil ni me predispone a su favor. Orwell es moralmente culpable de un gesto de gravísima negligencia por el cual denunció sin pruebas a 125 personas de las que tenía un conocimiento parcial y, sin duda, sesgado. Lisa y llanamente, se dejó llevar por sus prejuicios. No es culpable por haber considerado que había que luchar contra el estalinismo de manera radical, sino por haber confeccionado imprudentemente, con los ojos cerrados y la conciencia dormida, una lista que pudo haber tenido consecuencias nefastas para los incluidos en ella. Es este uno más del amplísimo capítulo de los excesos del anticomunismo. Hay que decir que en el Foreign Office no dieron ninguna importancia a la lista de Orwell.

33 comentarios:

  1. Reitero el link del sábado pasado, sobre la posibilidad de que Orwell estuviese relacionado con el MI5 (el servicio secreto británico):

    http://www.medialens.org/weblog/richard_keeble.php?id=4349a5ded81f3

    Mañana, con la mente más fresca, le daré un repaso a los 'Essays' de mi bienamado Orwell.

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  2. La información es muy ambigua. ¿El hecho de que se relacionase con determinada gente qué muestra? Me sorprende, especialmente, lo que se dice de P.G.Wodehouse. Conozco el artículo que escribió en defensa de su literatura (no en defensa de Wodehouse). En fin: con la información de que dispongo no me parece verosímil. Si hubiese colaborado con el MI5 les hubiese entreado él personalmente la famosa lista. O, simplemente, sabría que con la información que manejaba resultaba una frivolidad denunciar a esas personas.

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  3. Bueno, pues si es cierto (lo de la lista, lo del MI5 me parece muy consistente el argumento de Gregorio), no me gusta, pero lo puedo entender. A este hombre le hicieron la vida imposible desde la guerra civil española hasta el final, y ya no como persona, sino como escritor e intelectual, aquello que el más amaba y que deba sentido a su vida: pactos de silencio, injurias, insultos... Por otra parte, Europa en general e Inglaterra en particular estaban infestados de agentes soviético, muchos de ellos haciendo la labor lenta, feroz y persistente de comisarios políticos dentro de los círculos artísticos e intelectuales; incluso en los salones de palacio, por donde tomaba el té Anthony Blunt.

    Una cuestión que me parece importante y se resalta en el post: Orwell se dió cuenta de que el stalinismo no era un anomalía sino que formaba parte como consecuencia lógica de la esencia misma del bolchevismo, la cual cosa no estaban dispuestos a admitir, claro, ni Nin ni Trotsky, con lo cual inevitablemente subestimaban el poder destructor del sistema que los asesinaría. Es decir Orwell se dió cuenta del mal absoluto en sentido de Arendt.
    Sólo una cita de un libro que tengo a mano "Enterrar a los muertos" de Martínez de Pisón:
    "...la dificultades que Orwell encontró para publicar Homenaje a Cataluña, que su editor habitual, Víctor Gollanz sin llegar siquiera a leer y que obtuvo una áspera acogida en los medios izquierdistas: para el crítico del New Statesman, por ejemplo, "su apetito por la verdad lisa y llana era "perverso"". La nula repercusión del libro, del que hasta finales de la década de los cuarenta sólo se vendieron unos centenares de ejemplares, habla a las claras de la soledad de Orwell en la defensa de una visión antitotalitaria en el seno de la izquierda".

    Lola

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  4. Orwell no fué una rara avis etre los intelectuales de su época. los movimientos depuradores se extendieron a partir del bloqueo de Berlín y de la evidencia de que el enemigo había cambiado y era el que había (tácticamente) amigo.
    Desde 1950 hasta 1956, "la caza de brujas" navegó triunfante (en 1954 el Senado de los EEUU reprobó al senador Mc Carthy su comportamiento) se enseñoreó a partir del hecho demostrado de que los soviéticos tenían la bomba.
    Yo no participo de admiración alguna por Trotsky o Nin t no acabo de entender la permanente apología de Homenaje a Cataluña, título que tampoco entiendo. Los sucesos que narran ayudaron a la derrota de la República, que era el objetivo táctico, se supone, de los componentes del bando republicano, y nos ayudaron a heredar una dicyadura de casi 50 años.
    Moralmente la figura de Orwell me resulta la figura del solitario resentido, converso, incapaz de de abandonar su soberbia. Está bien que fuera anti estalinista, como deberían haber sido anti nazis los políticos británicos que regalaron trozos de Europa a Hitler en Munich, cosa que luego hicieron Rosevelt y Truman a Stalin, con la irritación de Churchill.
    Mi comentario va en la vía de situar parámetros temporales: ni entraba en los cálculos de Hitler una guerra en Europa y si entraba en sus esfuerzos una alianza con inglaterra y el abandono de la Europa occidental ocupada. Su guerra era con la Unión soviética, basada en los principios geo estratégicos de la época. De haber sido así la deriva de Orwell hubiera sido tal vez más curiosa todavía.

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  5. Yo voy a limitarme a lo que sé de Orwell. Leí Rebelión en la granja muy chica. Y me gustó aquello del grito de las ovejas. Cuatro patas no y dos sí. Lo convertí en mi grito de ''guerra''. Cada vez que alguien me ordenaba a algo que yo consideraba que era a cuatro patas. Decía que no, que nanai de la china. No me mediatizó en absoluto. Simplemente saqué de él lo que creí que iba conmigo. Luego la experiencia me ha demostrado que tengo una tendencia ''extrema'' a hacer casi con todo eso. Quizás por ello cuando leía me daba cuenta de que en esos libros la gente se había dejado sus buenas cosas. El proceso de la escritura suele ser más meditado. El de el alma humana en respuesta a los estímulos y corrientes del pensamiento social no. Orwell era humano y se equivocaba como todos y como aquel santo que levitaba lo que si me habría ''gustado'' sería haberle preguntado que pensaba cuando aquello sucedió. Por conocer su opinión.

    Creo que era Einstein quién dijo aquello de que el sentido común del que a todos nos gusta tanto ''presumir'' se basa en los prejuicios que nos hemos formulado antes de cumplir los 18. Bonita edad para pensar en que dejamos de cometer errores.

    Saludos.

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  6. Yo? una lista?
    no sé, últimamente la gente me da papeles por la calle.

    Disculpadme, aquí ya es viernes por la noche.

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  7. Sin duda, sois ntodos cojonudos. Es cierto que Kasandra me ruboriza, pero eso, sin duda, es culpa de mi falta de sentido común. Que ya decían que es el menos común de los sentidos.

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  8. Ezra Pound ha sido un poeta maldito porque era fascista, y Celine lo mismo. Y Shojolov. la obra y el autor. Creo que en este post se trata de un asunto ético que deja la obra a un lado. Aquí se trata de denunciar o no en una lista a un grupo de amigos o conocidos por comunista:
    A - si es tu misión porque te pagan para ello (teoría Joaquín) bien hecho.
    B - Si vas por libre guiado por tu anticomunismo y tu entrega a la causa de la democracia (supongamos) abstente de denundcar y dedícate a escribir, que lo haces muy bien.
    Yo creo que el tema es ese. los voluntarios de las listas son espantosas alimañas depredadoras llevadas por su afán purificador: Torquemadas convertidos. ¿Quien nos dice que hoy, en una de esas, no estaríamos alguno de nosotros en esa lista? ¿Que diríamos? ¿Thank you. George? Por ejemplo, Cela fué cendor. ¿Afecta a su obra? No. Pero fué censor en el franquismo y después fué Premio Nobel, por lo que queda claro que tampoco afectó a su trayectoria literaria. Pero fué censor en el franquismo. Otros no lo fueron. es así. "Cada hombre hace su propia gloria", decían más o menos los romanos. POues hasta ahora.

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  9. Bueno voy a tutearte a partir de ahora y te llamaré Gregorio que me suena menos extrajero y es probable que cometa menos errores con la 'i' latina. Vamos, si no tienes inconveniente.

    Y en cuanto a eso de los rezos y el ruborizarse... no te contaré el problema que tengo con ellos en tu espacio. Pero seguro que a la noche cuando haya menos gente me animo y te lo cuento, allá donde los mencionaste. Pero debes prometerme que no vas a escandalizarte si te lo escribo con todas las letras ;)

    Es que yo soy una hereje :)

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  10. Enlazo tus palabras, Luis, con las últimas de Gabriela del post anterior. Cada vez tengo más claro que uno ha de decidirse, finalmente, por causas imperfectas, precisamente para evitar caer en el fanatismo.

    Europa, por ejemplo, es una magnífica causa imperfecta. Es mi causa imperfecta. En tanto que mía, intentaré defenderla de la manera que pueda, pero en tanto que imperfecta, no puedo ignorar los crímenes que se han hecho en su nombre. Esto viene a cuento del anticomunismo. ¡Cuántas bestialidades se han hecho en su nombre! Podemos alegar que el estalinismo era el mal absoluto, pero ni aun en este caso podemos combatirlo de cualquier manera. Pero es que, además, entiendo que sólo en Europa (y sí, creo que el humanismo es una creación europea) ha sido posible tomar esa distancia crítica con respecto a las propias convicciones que nos previene contra el misticismo político. Porque el entusiasmo ha sido siempre el opio antihumanista del pueblo.

    No he querido entrar en los detalles morbosos de la redacción de la lista porque no me parecen en absoluto significativos. Lo significativo, a mi modo de ver, es que Orwell vino a cer al final de su vida (y por respeto a su inteligencia intento no exculparlo con recursos baratos a la psicología) en un fanatismo anticomunista que, al menos en ese gesto, lo acerca (intento ser prudente con las palabras) a los perseguidores del POUM.

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  11. Kasandra: si no estás dispuesta a escandalziarme, no me cuentes nada.

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  12. Tonibañez, he pasado por ENTRELLUM y vengo alterado. No quiero ahcer comentarios. Invito a todos los tertulianos de El Café de Ocata a visitar linkar la dirección que nos propone tonibañez. Voy ahora mismo a hacerme un seguro de vida.

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  13. Luri: no me escandaliza en absoluto que vayamos coincidiendo. Hay un punto de vista más que yo he vivido. He conocido a gentes maravillosas, luchadores de verdad por la libertad, que fueron comunistas en los años de la guerra civil y lo siguieron siendo después. No me preguntes porqué libertad, porque no lo se. No tuvieron que decidir, creyeron. Eran gente de base. Era una gente realmente fantástica, fervorosamente entregada a lo que ellos creían que iba a ser lo mejor para la humanidad. Se quedaron aquí porque no pudieron o no quisieron irse. Los conocí en el poble Nou de Barcelona, en el Besós, podría hacer una geografía con ellos.
    Tu escribes:
    Pero es que, además, entiendo que sólo en Europa (y sí, creo que el humanismo es una creación europea) ha sido posible tomar esa distancia crítica con respecto a las propias convicciones que nos previene contra el misticismo político. Porque el entusiasmo ha sido siempre el opio antihumanista del pueblo.
    Y creo que nada puede ser más cierto. Todos podríamos ser delatores, todos podríamos ser héroes, todos podríamos ser cobardes, todos podríamos ser todos pero ese podríamos ya depende de la humanidad de cada uno.
    La historia de los Rosenberg es una historia de amor patética, tremendamente patética, es la historia de unos desheredades. Y yo creo que Orwell fué también un desheredado de la buena fortuna. Su humanismo fué un arquetipo, su convicción el rencor.
    Por otra parte ¿se ha parado alguien a pensar en lo dificil que es sacar 125 nombres de la vida común, por muy relacionada que esté una persona, para acusarlos de un sectarismo? ¡Que tremenda dedicación, pienso, en escribir nombra tras nombre con la convicción de estar en la certeza!

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  14. Y por cierto. ya que Luri cita a Artur Koestler, ¿alguien recuertda "El cero y el infinito". Se publicó en España durante el franquismo (por los cinuenta sería, porque yo la recuerdo en casa) y eso desactivó su contenido. Escalofrienta si mal no recuerdo.

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  15. Si, El cero y el infinito, también estaba en casa por supuesto. Koestler además se nos suicidó. Eran tiempos muy duros. Y por supuesto que había gente comunista maravillosa luchando, pero la historia del comunismo soviético y su penetración en la intelectualidad europea y americana -centrémoslo, si quereis en Stalin- no admite matices, como no los admite el nazismo. Porque hay corrientes históricas que encierran una pulsión destructora, que arrasan todo humanismo, que se asientan en la mentira (remito a los textos de Havel ahí)y en la difamación constante. Y Orwell me parece una figura patética si lo imagino redactando la lista, lleno efectivamente de rencor, pero los excesos del anticomunismo en las sociedades libres (el tercer mundo es otra cosa, allí la guerra no era fría) me parecen, francamente, menores. Aquello de Orson Welles de que peligraban sobre todo las piscinas, en Hollywood. A Anthony Blunt le sacaron los colores y le despojaron de su sir pero no de su ser, para hacer un juego de palabras tonto pero gráfico.
    Y a los de la lista orwelliana ni siquiera los tocaron.
    Si en el post anterior hablábamos de deuda, yo no le debo nada al comunismo. Le debo mucho más a Orwell, mucho más a las sociedades libres de este lado del telón de acero. Y ahí sigo. Y muy contenta de que no me tocasen (de momento)de lleno tiempos tan duros para vivir, en los que no se podía ser amable, en magnífico poema de Bertold brech.

    Lola

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  16. Estoy pensando en esto que dice Luis Rivera, 125 nombres...
    yo creo que sería incapaz siquiera de realizar una lista con 125 nombresde personas que me cayeran realmente bien...
    realmente es un número significativo

    Y respecto a lo del artículo de marras...esta semana no vamos a ganar para sustos.
    Yo no es que sea muy lectora de la Biblia, sólo he recurrido a ella alguna que otra vez cuando estudiaba historia del arte y de la arquitectura y el Apocalipsis y la imagen de la ciudad celestial, Judith, Susanna ...
    pero creo que en general, es un libro bastante violento, y Dios no se me presenta como alguien muy misericordioso precisamente...
    (este comentario, mañana no se publicará en la zona del Vaticano, porque se celebra San Cucufate, y puede ofender a los católicos)

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  17. Sobre el caso Robert Rekeder, sobre el que nos ponía sobre aviso Tonibañez, dice Le Monde:

    En Le Monde:

    Robert Redeker, professeur de philosophie et essayiste, est la cible de menaces de mort depuis la parution d'une tribune dans Le Figaro du 19 septembre, dans laquelle il critiquait l'islam et le prophète Mahomet. Il reçoit quotidiennement des messages hostiles sur sa boîte e-mail. La Direction de la surveillance du territoire (DST) a repéré des pages de forums islamistes jihadistes, en anglais, sur lesquelles se trouvent sa photo, son adresse et un plan de rue pour se rendre à son domicile. Il y est qualifié de "porc".
    M. Redeker, qui enseigne la philosophie au lycée de Saint-Orens-de-Gameville (Haute-Garonne), a été placé sous protection policière. Il a dû quitter son domicile et n'enseigne plus depuis le 20 septembre. "Aujourd'hui, je vis sur le territoire de la République en clandestin, a-t-il déclaré au Monde. Je suis comme prisonnier, je n'ai plus la liberté d'aller et venir. Je me sens abandonné, dans la mesure où je n'ai reçu du ministère de l'éducation nationale aucune aide logistique."
    Le premier ministre, Dominique de Villepin, a jugé "inacceptable" cette "fatwa", vendredi 29 septembre sur RMC-Info. La veille, sur RTL, le ministre de l'éducation nationale, Gilles de Robien, s'était déclaré "solidaire" du professeur de philosophie, ajoutant cependant : "En signant une tribune libre, cet enseignant a impliqué l'éducation nationale. Un fonctionnaire doit se montrer prudent, modéré, avisé en toutes circonstances."
    Robert Redeker s'étonne de l'intervention du ministre : "Si ce principe de modération s'était appliqué, il n'y aurait pas eu de vie intellectuelle en France, dans la mesure où beaucoup de penseurs étaient des fonctionnaires. En outre, le rôle du politique n'est pas de dire ce qu'on doit penser, mais de protéger la liberté d'expression." L'enseignant s'interroge aussi sur "l'absence de réactions des syndicats enseignants et des associations laïques, plus promptes à critiquer le catholicisme que l'islam".

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  18. Cel·lia el caso del oso mandado por Dios a arrancar a zarpazos la vida de los niños que se burlaban de su profeta Eliseo (¿ra él?) es, tremendo, es cierto. Otro motivo para tener en cuenta las causas imperfectas.

    Por cierto, ¿estáis visitando JAPANIZEME? ¡Una maravilla de blog! Lo recomiendo, de verdad.

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  19. Que me voy a sonrojar...y eso no queda bien con el kimono...

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  20. Sobre Orwell. Luís ha centrado bien el asunto. No discutismo de su obra literaria o ensayística, sino de valorar éticamente su conducta delatora. Pues bien, vamos allá.

    Su presunta relación con el servicio secreto. Es una elucubración mía (Luís la llama "teoría joaquín") después de leer el Homenaje a Cataluña (que seguramente sea su obra mejor). Porque tiene todo el aire de informe de inteligencia, centrado en un vórtice histórico decisivo. Orwell era uno de esos "hombres que saben demasiado", y se encontró en el lugar preciso (Barcelona) en el momento adecuado (la rebelión de 1937). Sin embargo, es claro que no hay prueba de su relación con el MI5.

    En cuanto a la entrega de una lista, lo valoro igual que un acto de guerra, de la misma manera que el espía que advierte de la posición del enemigo en el teatro de la guerra. Respondiendo a Luís, creo que este acto hay que situarlo en su contexto (personal e histórico) para apreciarlo en justicia.

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  21. Claudio.
    Buenas noches. Acabo de entrar en el café y estoy un poco espeso (laborare fa male a la salute).
    Disculpen si lo que digo es fruto de mi estado, pero yo no lo tengo tan claro como Ustedes. ¿No hay que denunciar nunca a nadie? ¿En un Estado de derecho? ¿Dónde fijamos la linea?
    Parece que por ser estalinista a secas, no. ¿Y si es un nazi a secas? ¿ Y si es un espía? ¿Y si estamos en guerra, ni que sea fría? ¿Hay que esperar a que planee alguien derribar un avión? ¿A que ya lo haya hecho?
    Si Orwell se convirtió en extremadamente sensible al peligro comunista, sus razones tenía. Y si consideró que era el peligro clave en ese momento, no andaba muy desencaminado.
    Don Gregorio, no exagere. ¿acabó alguno de la lista como Nin? Nos pesa demasiado el franquismo y la identificación antifranquista=comunista. Pero de lo que se trata es de mirarlo desde el punto de vista de la democracia, sin complejos.
    Disculpas de nuevo. Un saludo.

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  22. Gregorio!!! es una emergencia!!!
    tengo dos "Ocateros" en mi casa y yo sin pizca de café!!!
    Estas cosas se avisan...
    ni siquiera tengo cafetera!
    Sabes usted si les gusta el té japonés?

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  23. Joaquín, Claudio: No acabo de entender lo que queréis decir. ¿Estáis afirmando que en democracia los medios son irrelevantes? ¿Qué no hay que andarse con tonterías procedimentales? ¿Que la sospecha es suficiente para denunciar a alguien y que, en todo caso, la policía ya decidirá? ¿No actúo Orwell con esta lista como un gran colaborador de Brig Brother? ¿Cuántos de la lista estaban cometiendo actividades delictivas?

    No sé si disiento de vosotros al afirmar que en democracia los medios son los fines. ¿Os parece una tesis angelical?

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  24. Cel·lia: trátalos bien, que son buena gente. Un poco de pa amb tomaquet y té japones sera una buena merienda.

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  25. Amigo Luri, en las cañerías del estado no entienden de teorías políticas (¿afortunadamente?). Y echo mano a mi bagaje de latinajos para recordar que "inter armas silent leges". Lo que he querido decir antes es que en tiempos de guerra (aunque sea fría, como muy bien advierte Claudio) el espionaje y la información es un arma más, y tal vez de las más eficaces y decisivas. Negarlo sí que me parece arcangélico.

    Por cierto, Cel.lia, a mí el té me gusta con menta...

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  26. Señores, definitivamente voy a tener que abrir el Pavellón del Te Sobre el Rio Tama.
    Pero por favor, quítense los zapatos antes de entrar, y dejénlos en el armarito que hay junto a la puerta.
    Aquí el te se toma verde, áspero y sin azucar, pero estoy intentando instalar el té moruno con menta, que va muy bien para las charlas, y en estos tiempos de integrismos ayuda a guardar las apariencias y ser políticamente correctos.
    Gregorio, puedo ofrecer pa amb tomaquet y FUET!!! (de extraperlo, por supuesto, que sabe más rico)

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  27. Cel·lia, definitivamente, no te merecemos.

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  28. Hola a todos:
    Solo por polemizar un poco. No creo que las leyes excepcionales sea la mejor solucion ante un peligro. Una cosa es que los servicios de inteligencia y policia actuen con cierta mayor libertad, pero siempre bajo control judicial, a que se comience a actuar contra una persona por sospechas, creencias, etc. No creo que en este caso la Ley de Gowdwin se pueda aplicar, pero si la memoria no me falla, en la Italia de Mussolinni se instauro el delito de opinion por el cual cualquiera podia ser detenido.
    Si algo garantiza la democracia es precisamente el respeto por las leyes. Si empezamos a mirar a otro lado, a permitir que nos recorten libertades, por el miedo al enemigo, todas esas cesiones que hagamos no las podremos recuperar, porque el poder una vez que obtiene mas prerrogativas, se resiste a devolverlas. La Historia esta llena de casos asi. Esa seria al final la victoria del enemigo, que convirtamos nuestras sociedades democraticas donde nadie esta por encima de la LEY a unas sociedades donde los "servidores publicos" puedan violar las leyes para protegernos. Se puede llegar a la situacion que al final nos tengan que proteger de nosotros mismos y eso me suena a Nazismo, a Fascismo y a Stalinismo.
    Saludos a todos.

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  29. Efectivamente, Wallenstein, hay victorias que traen al enemigo a casa en el mismod esfile de la victoria.

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  30. Vaya, me perdi la discusion aunque, ahora que lo pienso, la acabo de leer completa y no sabria que an~adir...

    Bueno, una cosa si. Todo el mundo sabe de hemingway y orwell y la guerra civil porque escribieron sobre el tema abiertamente. Pero john dos passos tambien estubo en Madrid y sufrio su desengan~o (con asesinatos y pelea con hemingway de por el medio). Hay otros paralelismos (con orwell) y oposiciones (con hemingway) interesantes, que dejo para los mas cualificados.

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Carmen Brufau, de nuevo