miércoles, 8 de octubre de 2025

Un momento culminante.

Llego con la lengua afuera a una conferencia. Sudoroso y desaliñado, jadeante. Me encuentro a mi querido publico, un grupo de encantadoras monjas de algo más que mediana edad, rezando por mí. Una de las monjas especifica: «Rezábamos para que no se lo pasase mal, porque sabemos lo que se sufre cuando se llega tarde». Me han enternecido. Para que yo no me lo pasase mal han revuelto el cielo con sus oraciones. Me apunto el hecho, que pasa a ser uno de los momentos culminantes de mi vida. Recuerdo esto en una «casa mariñeira» de Aldán, en Pontevedra. Galicia es el trampolín de España.

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