jueves, 23 de septiembre de 2010

Hace un mogollón más de millones de años....


Vía

9 comentarios:

  1. Las bellas y los ociosos a la orilla del Sena, que Renoir retrató, ¿tomaban café?

    ¿Cuál es el mensaje secreto que la elección de la imagen comunica?

    Tocho

    ResponderEliminar
  2. La clave está en la cabeza de Hendrix que asoma (segundo por la izquierda).
    Ya ve usted... un capricho.

    ResponderEliminar
  3. ¿Marlboro? ¡Almas de cántaro! Para la contención ante un irritante cachorro humano no hay nada como un porro.

    ResponderEliminar
  4. ¿No hay que tener hijos o hay que fumarse un cigarro? ¿O hay que hacer las dos cosas?
    Que publicidades inteligentes de aquellas época, jaja.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Hola que tal¡

    Mi nombre es tania soy administradora de un directorio de webs/blogs, navegando por la red ví tu página y está muy buena, sería genial contar con tu site en mi sitio web y asi mis visitas puedan visitarlo tambien.

    Si estas de acuerdo solo escribeme.
    tajuancha2010@gmail.com
    Exitos, un beso

    ResponderEliminar
  6. Recomiendo a todos los cafeteros la serie "Mad men". Fuman y fuman y fuman... Un lujo de años 60.

    ResponderEliminar
  7. ¿Cómo olvidar aquellos médicos que te recibían con el cigarrillo en la boca y un cenicero repleto de colillas?

    ResponderEliminar
  8. Lola se me ha avanzado. En efecto, parece un anuncio salido directamente de la "factoría" Mad men, una serie que se nos ha convertido a mi señora y a mí en un rito. Cada setiembre compramos la ultima entrega y la devoramos, a dos capítulos por día, en una semana i escaig. Y vuelta a esperar un año. Pero siempre merece la pena. En mi memoria, débil ya, sólo El detetive cantante podría igualársele, amén de Yo, Claudio, por supuesto.

    ResponderEliminar
  9. Sí señor, gran serie, poco recordada, El detective cantante, y actorazo, Chambon creo recordar.
    Ahora salen buenas series de USA. Mi marido y yo hacemos como vosotros, Juan. Y en vez de pagar mes a mes, algun digital de pago, con tropecientas cadenas que marean sólo de pensarlo, nos gastamos el dinerillo en la FNAC.

    ResponderEliminar

El olvido del don

 En El Subjetivo