Pues sí,la verdad es que así no se nota ni cacho.
¿Para qué tanto sufrir por las dietas habiendo soluciones tan a mano?
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
El miércoles pasado estuve en La Salle hablando del mito de Prometeo y de esa secuela moderna del mismo que es Frankenstein. Salí satisfecho...
Pues sí,
ResponderEliminarla verdad es que así no se nota ni cacho.
¿Para qué tanto sufrir por las dietas habiendo soluciones tan a mano?
ResponderEliminar