jueves, 23 de febrero de 2012

Nadie es profeta en su casa

Vengo de Sevilla (nada: de hacer amigos) y entro directamente al Café de Ocata para contar lo que he leído en el avión. Se trata de un comentario que Nora  Barnacle le hace a su marido, James Joyce, tras la aparición de Finnegans Wake: "Bueno, Jim, no he leído ninguno de tus libros, pero tendré que hacerlo algún día considerando lo bien que se venden".
En Evelyn Juers, La casa del exilio.

Pues eso.

3 comentarios:

  1. Oh, creo que he puesto un comentario a este post en el anterior, como podrá comprobar!!!

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  2. Peor es lo de la madre de Schopenhauer, que al recibir de su hijo un ejemplar encuadernado de "Sobre la cuádruple raíz del principio de razón suficiente", le comentó que un libro con semejante título a la fuerza tenía que ser un libro para farmacéuticos.

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  3. Espero que la buena de Nora no empezara precisamente con el "Finnegans Wake".

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