domingo, 24 de mayo de 2020

La camisa del hombre feliz



La historia es hermosa porque, aunque no sea verdadera, es consoladora, ya que nos sugiere la existencia de una justicia distributiva que todos quisiéramos cierta.

 
Un rey, enfermo desde hacía mucho tiempo, dijo un día:

- Daré la mitad de mi reino a quien me sane. 

Todos los sabios del país se reunieron y buscaron una forma de curarlo, pero nadie sabía qué hacer. Finalmente uno de ellos dijo que si un hombre realmente feliz se desprendía de su camisa y si se la daba al rey, éste sanaría. 

El rey ordenó buscar a un hombre feliz por todo su reino. Pero los emisarios no pudieron encontrarlo. A pesar de haber buscado con meticulosidad, no habían encontrado a nadie que fuese completamente feliz. Uno era rico, pero a menudo estaba enfermo. Otro, rico y saludable, tenía una mala esposa o malos hijos. No hubo ni uno que no se quejara de alguna miseria. 

Pero un día, el príncipe, al pasar junto a una cabaña, escuchó estas palabras:

- ¡Bendito sea el cielo! Hoy he trabajado bien, he tenido suficiente para comer y me voy a dormir. ¿Qué más necesito? 

El príncipe ordenó que le comprasen a aquel hombre su camisa por el dinero que pidiera. Pero el hombre feliz era tan pobre que no tenía camisa.

Leon Tolstoi. 


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