domingo, 16 de marzo de 2008

Darwin y el sentido de la prudencia

Las relaciones de Darwin con Marx han sido motivo de debates de todo tipo. Parece claro que Marx intentó apropiarse de las ideas de Darwin, pero éste se mostró muy celoso de sus reservas ideológicas, que las tenía. A veces para remarcar sus distancias con Marx se ha contado que rechazó un ejemplar dedicado de El Capital. No hay, sin embargo, nada de esto.

Es cierto que en octubre de 1873 Darwin recibió por correo un ejemplar de la segunda edición de El Capital, pero en lugar de rechazarlo, como era una persona educada, inmediatamente le envió a Marx una nota de agradecimiento, señalando que participaba del propósito marxiano de aumentar el conocimiento de la humanidad y con él la felicidad colectiva. Esta carta agradó tanto a Marx que la tuvo como prueba del aprecio de Darwin por su pensamiento. Sin embargo la amabilidad de Darwin era una mentira piadosa y no necesariamente deshonesta. Nunca leyó El Capital.

Lo que dio motivos para la confusión es que entre los papeles de Marx se hallara una carta firmada por Darwin el 13 de octubre de 1880 en la que dirigiéndose a un destinatario innominado le dice que es muy libre de publicar los comentarios que desee sobre la teoría de la evolución, ya que para eso no necesita su consentimiento. “Sería ridículo por mi parte –insiste- ofrecer mi consentimiento a lo que no lo requiere”. A continuación añade: “Preferiría que no me dedicara su obra (aunque le agradezco su honrosa propuesta) puesto que tal cosa significaría mi aprobación de la obra en general, de la que no sé nada. Por otra parte aunque soy un firme defensor del libre pensamiento en todas las cuestiones, considero (correcta o incorrectamente) que los ataques directos al cristianismo y al teísmo producen muy escasos efectos en el público. La libertad de pensamiento se promueve mejor por medio de la gradual iluminación de las mentes de los hombres que sigue al avance de la ciencia. Por eso siempre he evitado escribir sobre la religión, dedicándome a la ciencia. Me predispone a evitar atacar directamente a la religión el deseo de evitar cualquier dolor a los miembros de mi familia. Siento tener que rechazar su petición, pero yo ya soy viejo y mis fuerzas son cada vez menores y revisar y corregir textos me fatiga muchísimo”. Durante mucho tiempo se tuvo por indudable que Darwin se estaba dirigiendo a Marx y que la obra a la que se refería era El Capital. Hoy se sabe que la carta tenía por destinatario a Edward Aveling, que se había propuesto publicar un texto divulgativo de las ideas de la evolución titulado The Students’ Darwin.

Edward Aveling visitó a Darwin el 28 de septiembre de 1881, acompañado de Ludwig Büchner. Ambos se presentaron como ateos. En la entrevista estaba presente también el Reverendo Brodie Innes, viejo e íntimo amigo de Darwin.

- ¿Por qué os consideráis ateos? –les preguntó Darwin a Avelin y Büchner, añadiendo que él prefería considerarse un agnóstico.

- Bien –le contestó Aveling- un agnóstico es un ateo que no quiere perder la respetabilidad, mientras que un ateo es un agnóstico agresivo.

- ¿Y por qué hay que ser agresivo?

Darwin está enterrado en la abadía de Westminster. No lo considero un gesto deshonesto. Probablente sólo es motivo para hablar bien de la iglesia anglicana.

11 comentarios:

  1. No sólo eso, sino que muchos escritores religiosos terminaron adoptando el naturalismo de Darwin y elogiaron su "carácter noble", un "auténtico caballero cristiano".

    ¿Qué pensaría Darwin de la teoría de la transubstanciación?

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  2. Parece que Darwin perdió la fe más a causa de la muerte de su hija que a causa de sus estudios sobre la evolución. Pero pensara lo que pensara, lo evidente es que nunc apretendió emular a San Agustín. Si este, al final de su vida estaba dispuesto a convertir a los herejes a cristazo limpio, Darwin no intentó bombardear a nadie con "El origen". Su familia era religiosa. Nunca -que sepamos- criticó sus creencias.

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  3. Es mis años de lecturas aventureras se coló su "El viaje del Beagle" entre las novelas de Stevenson, London o Verne. Inmediatamente pasé de querer ser un pirata o enrolarme en un ballenero (a esa edad todas las novelas son reales) a desear explorar mundo armado con una libretita y mucha curiosidad. Sobretodo cuando supe que lo de Darwin no era novela sino diario.

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  4. Don Gregorio

    Como siempre, interesantes notas.

    A pesar de la admiración que siempre expresó Marx por el "materialismo" implícito en el método Darwiniano - y muy probablemente en sus conclusiones- no parece haber habido la misma devoción en lo que a los presupuestos del darwinismo refiere.

    Si recuerdo bien, en su correspondencia con Engels incluso llegó a recalcar el "parecido" entre el modo en que se describen las aves y el accionar competitivo de los capitalistas contemporaneos ingleses. "El atomismo social" implícito al Darwinismo -y que esta presente en el pensamiento anglosajon desde Hobbes- jamás dejó de ser un condimento dificil de digerir para la veta hegeliana de la que proviene toda la reflexión del Capital. Despues de todo, ahora sabemos que cuando Marx "aterrizó" (antes que "poner de cabeza" como suele traducirse) la dialéctica hegeliana, no fue para servírsela al utilitarismo ni a sus nietos "pragmatistas" del otro lado del océano.

    Saludos

    Como siempre, es un placer pasar por aqui

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  5. Arrebatos... pero,,, aún llevamos ese niño dentro, ¿verdad que sí?

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  6. Pierrot es que la mayoría de los británicos llevan unas gotas de Burke en la sangre.
    La gran diferencia entre ambos es que Marx aún creía en la providencia. Darwin no. En el fondo la supervivencia el más adaptado es un concepto tautológico, porque el más adaptado es siempre el que sobrevive. La evolución nos obliga a ser prudentes.
    Quizás los más adaptados para sobrevivir en el mundo humano sean los enemigos de la evolución. Dentro de algunos millones de años lo sabremos.

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  7. ¿A la verdad? ¿Es que el cristianismo ya ha renunciado a lo mejor de sí, que era aquello de "la verdad os hará libre"?

    Y no uso, deliberadamente, la V mayúscula. Me conformo con la verdad pequeñita y cotidiana, que te dice que el agua no se convierte en vino (más bien lo contrario), ni el vino se transubstancia en sangre.

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  8. ... y me perdonaréis por la obviedad:

    El respeto se debe a las personas, no a las ideas. Y si una persona se ata a una idea, es problema suyo, no de los demás.

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  9. El problema (si es que es verdaderamente un problema) es que todos nos atamos a las verdades que nos convencen. Y nadie es lo suficientemente sabio en las cosas humanas para demostrar que lo que le convence es verdadero. La ciencia no explica el mundo de la vida, sino que, como a mi parecer, Husserl puso de manifiesto, es una modificación específica del mundo de la vida la que sustenta a la ciencia.

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  10. Marx y Engels si recibierón con entusiasmo la obra de Darwin, como señala Dawkins, solo desde Darwin es posible ser un ateo intectualmente satisfecho.

    Sobre la prudencia de Darwin esto puede interesarle:

    http://www.bradburyac.mistral.co.uk/dar0.html

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