Dos joyas no sólo musicales, sino también y sobre todo antropológicas. La infancia siempre exuberante y el calzado la prenda más cara. Y Sweet Emma tan dulce como sus cascabeles.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
De Rodríguez en un día gris, gris, gris. Un día propicio para metamorfosearse en erizo, hacerse un ovillo y quedarte al resguardo del calor...
Dos joyas no sólo musicales, sino también y sobre todo antropológicas. La infancia siempre exuberante y el calzado la prenda más cara. Y Sweet Emma tan dulce como sus cascabeles.
ResponderEliminar