lunes, 5 de julio de 2010

A veces me da por la ingenuidad...


Pero me dura poco ...

13 comentarios:

  1. Esta noche, en la BBC, le siguen dando al asunto.

    http://www.bbc.co.uk/programmes/b00s8kpv

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  2. Un alumno a su profesor de secundaria: "Me largo, tío. Me voy a trabajar de encofrador con mi cuñado y cobraré el doble que tú".

    Al margen del nefasto plan educativo de este país, ¿no cree usted que la enorme "facilidad" con que los jóvenes podían ganar mucho dinero durante estos años es también culpable de estos estragos? Vaya, que el boom inmobiliario ha hipotecado nuestro futuro en muchos aspectos.

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  3. Claudio: Camerón está aplicando el programa de los conservadores suecos (que por otra parte hoy ya está asumido por los laboristas... suecos, claro).

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  4. Arrebatos: Sí, en parte ha sido así en Cataluña y, sobre todo, en Valencia y Baleares. En Andalucía y Murcia los motivos parecen ser otros. Pero aún en las tres primeras comunidades hay un porcentaje de jóvenes (yo calculo que en torno al 10%) que simplemente no quiere ni estudiar ni trabajar (los famosos "ninis"). Y dicho esto, añado que la razón de peso de nuestro fracaso escolar se encuentra en el hecho de que nuestras metodologías dominantes van especialmente bien para los que llegan a la escuela con un nivel lingüístico alto que han adquirido en casa. Si en una familia el nivel lingüístico es pobre, los hijos tienen todos los números del fracaso en la mano.

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  5. Pero Don Gregorio, los "ninis" no son un producto del actual sistema educativo (jóvenes que no han querido estudiar los ha habido siempre) sino del penal. Antes, el padre, si era menester, los molía a hostias si no querían trabajar. Ahora lo meten en la cárcel denunciado por el propio hijo. En definitiva, lo que quiero decir es que me parece muy poco realista pretender que todos estudien hasta los dieciocho o incluso hasta los dieciséis. Y quizás la ley debería contemplar esa posibilidad para evitar los "ninis".

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  6. Don Gregorio, el sábado pasado me compré su "La escuela contra el mundo" y me lo leí de tirón. De momento aguarda dormido en una estantería a la espera de una lectura más pausada. Nada comentaré hasta completar este proyecto. No me resisto a llamar la atención acerca de su anterior comentario. En su libro, corrijame si me falla la memoria, no he encontrado ninguna mención a su tesis (¿debería calificarla de sospecha?) de que "la razón de peso de nuestro fracaso escolar se encuentra en el hecho de que nuestras metodologías dominantes van especialmente bien para los que llegan a la escuela con un nivel lingüístico alto que han adquirido en casa..." Aborda usted otros temas pero ignora este "torpedo a la línea de flotación", porqué de ser éste el panorama español podríamos incluso añadir que nuestra escuela no está enseñando gran cosa.

    David y Clark Mills abordan en un artículo de 2000 (http://www.cimt.plymouth.ac.uk/journal/dcmbrit.pdf) este asunto y las conclusiones para el Reino Unido no dan, o daban, pie al optimismo. Según los autores el éxito educativo Húngaro y Japonés, entre otros, se fundamenta en buena medida en los objetivos que estos adjudican al tramo infantil (3-6 años) y que no es otro más que el de trabajar las habilidades lingüísticas y sociales de los niños de grupos de riesgo con los de sus pares de clase media (no se trabaja la lectoescritura hasta primaria). Si un niño no alcanza unos estándares de expresión verbal, capacidad de atención, etc., éste repite curso en infantil y punto pelota. En primaria y secundaria, se asume que los alumnos con más dificultades han de trabajar más duro que los más dotados y en ese sentido reciben presiones dentro y fuera de la escuela, que los más dotados deben rendir exámenes de mayor complejidad y colaborar en la instrucción de sus compañeros... No me estenderé más, para eso tiene el artículo.

    La conclusión de los Mills en lo que atañe a UK y USA, específicamente para el primero, no es nada alagüeña: ni están ni se les espera. Las reformas acometidas en los últimos años en UK (al menos hasta la fecha de publicación del artículo) han supuesto mejorías de poca envergadura y no existía hasta esa fecha ningún proyecto o plan para experimentar y diseminar, de obtener éxito, los "métodos centroeuropeos" en el sistema educativo británico.

    Sospecho que los objetivos de nuestra enseñanza infantil son tan poco claros o inadecuados como en UK. Suma y sigue.

    Saludos.

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  7. Don Gregorio, el sábado pasado me compré su "La escuela contra el mundo" y me lo leí de tirón. De momento aguarda dormido en una estantería a la espera de una lectura más pausada. Nada comentaré hasta completar este proyecto. No me resisto a llamar la atención acerca de su anterior comentario. En su libro, corrijame si me falla la memoria, no he encontrado ninguna mención a su tesis (¿debería calificarla de sospecha?) de que "la razón de peso de nuestro fracaso escolar se encuentra en el hecho de que nuestras metodologías dominantes van especialmente bien para los que llegan a la escuela con un nivel lingüístico alto que han adquirido en casa..." Aborda usted otros temas pero ignora este "torpedo a la línea de flotación", porqué de ser éste el panorama español podríamos incluso añadir que nuestra escuela no está enseñando gran cosa.

    David y Clark Mills abordan en un artículo de 2000 (http://www.cimt.plymouth.ac.uk/journal/dcmbrit.pdf) este asunto y las conclusiones para el Reino Unido no dan, o daban, pie al optimismo. Según los autores el éxito educativo Húngaro y Japonés, entre otros, se fundamenta en buena medida en los objetivos que estos adjudican al tramo infantil (3-6 años) y que no es otro más que el de trabajar las habilidades lingüísticas y sociales de los niños de grupos de riesgo con los de sus pares de clase media (no se trabaja la lectoescritura hasta primaria). Si un niño no alcanza unos estándares de expresión verbal, capacidad de atención, etc., éste repite curso en infantil y punto pelota. En primaria y secundaria, se asume que los alumnos con más dificultades han de trabajar más duro que los más dotados y en ese sentido reciben presiones dentro y fuera de la escuela, que los más dotados deben rendir exámenes de mayor complejidad y colaborar en la instrucción de sus compañeros... No me estenderé más, para eso tiene el artículo.

    La conclusión de los Mills en lo que atañe a UK y USA, específicamente para el primero, no es nada alagüeña: ni están ni se les espera. Las reformas acometidas en los últimos años en UK (al menos hasta la fecha de publicación del artículo) han supuesto mejorías de poca envergadura y no existía hasta esa fecha ningún proyecto o plan para experimentar y diseminar, de obtener éxito, los "métodos centroeuropeos" en el sistema educativo británico.

    Sospecho que los objetivos de nuestra enseñanza infantil son tan poco claros o inadecuados como en UK. Suma y sigue.

    Saludos.

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  8. Don Gregorio, el sábado pasado me compré su "La escuela contra el mundo" y me lo leí de tirón. De momento aguarda dormido en una estantería a la espera de una lectura más pausada. Nada comentaré hasta completar este proyecto. No me resisto a llamar la atención acerca de su anterior comentario. En su libro, corrijame si me falla la memoria, no he encontrado ninguna mención a su tesis (¿debería calificarla de sospecha?) de que "la razón de peso de nuestro fracaso escolar se encuentra en el hecho de que nuestras metodologías dominantes van especialmente bien para los que llegan a la escuela con un nivel lingüístico alto que han adquirido en casa..." Aborda usted otros temas pero ignora este "torpedo a la línea de flotación", porqué de ser éste el panorama español podríamos incluso añadir que nuestra escuela no está enseñando gran cosa.

    David y Clark Mills abordan en un artículo de 2000 (http://www.cimt.plymouth.ac.uk/journal/dcmbrit.pdf) este asunto y las conclusiones para el Reino Unido no dan, o daban, pie al optimismo. Según los autores el éxito educativo Húngaro y Japonés, entre otros, se fundamenta en buena medida en los objetivos que estos adjudican al tramo infantil (3-6 años) y que no es otro más que el de trabajar las habilidades lingüísticas y sociales de los niños de grupos de riesgo con los de sus pares de clase media (no se trabaja la lectoescritura hasta primaria). Si un niño no alcanza unos estándares de expresión verbal, capacidad de atención, etc., éste repite curso en infantil y punto pelota. En primaria y secundaria, se asume que los alumnos con más dificultades han de trabajar más duro que los más dotados y en ese sentido reciben presiones dentro y fuera de la escuela, que los más dotados deben rendir exámenes de mayor complejidad y colaborar en la instrucción de sus compañeros... No me estenderé más, para eso tiene el artículo.

    La conclusión de los Mills en lo que atañe a UK y USA, específicamente para el primero, no es nada alagüeña: ni están ni se les espera. Las reformas acometidas en los últimos años en UK (al menos hasta la fecha de publicación del artículo) han supuesto mejorías de poca envergadura y no existía hasta esa fecha ningún proyecto o plan para experimentar y diseminar, de obtener éxito, los "métodos centroeuropeos" en el sistema educativo británico.

    Sospecho que los objetivos de nuestra enseñanza infantil son tan poco claros o inadecuados como en UK. Suma y sigue.

    Saludos.

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  9. Don Gregorio, el sábado pasado me compré su "La escuela contra el mundo" y me lo leí de tirón. De momento aguarda dormido en una estantería a la espera de una lectura más pausada. Nada comentaré hasta completar este proyecto. No me resisto a llamar la atención acerca de su anterior comentario. En su libro, corrijame si me falla la memoria, no he encontrado ninguna mención a su tesis (¿debería calificarla de sospecha?) de que "la razón de peso de nuestro fracaso escolar se encuentra en el hecho de que nuestras metodologías dominantes van especialmente bien para los que llegan a la escuela con un nivel lingüístico alto que han adquirido en casa..." Aborda usted otros temas pero ignora este "torpedo a la línea de flotación", porqué de ser éste el panorama español podríamos incluso añadir que nuestra escuela no está enseñando gran cosa.

    David y Clark Mills abordan en un artículo de 2000 (http://www.cimt.plymouth.ac.uk/journal/dcmbrit.pdf) este asunto y las conclusiones para el Reino Unido no dan, o daban, pie al optimismo. Según los autores el éxito educativo Húngaro y Japonés, entre otros, se fundamenta en buena medida en los objetivos que estos adjudican al tramo infantil (3-6 años) y que no es otro más que el de trabajar las habilidades lingüísticas y sociales de los niños de grupos de riesgo con los de sus pares de clase media (no se trabaja la lectoescritura hasta primaria). Si un niño no alcanza unos estándares de expresión verbal, capacidad de atención, etc., éste repite curso en infantil y punto pelota. En primaria y secundaria, se asume que los alumnos con más dificultades han de trabajar más duro que los más dotados y en ese sentido reciben presiones dentro y fuera de la escuela, que los más dotados deben rendir exámenes de mayor complejidad y colaborar en la instrucción de sus compañeros... No me estenderé más, para eso tiene el artículo.

    La conclusión de los Mills en lo que atañe a UK y USA, específicamente para el primero, no es nada alagüeña: ni están ni se les espera. Las reformas acometidas en los últimos años en UK (al menos hasta la fecha de publicación del artículo) han supuesto mejorías de poca envergadura y no existía hasta esa fecha ningún proyecto o plan para experimentar y diseminar, de obtener éxito, los "métodos centroeuropeos" en el sistema educativo británico.

    Sospecho que los objetivos de nuestra enseñanza infantil son tan poco claros o inadecuados como en UK. Suma y sigue.

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  10. Don Gregorio, el sábado pasado me compré su "La escuela contra el mundo" y me lo leí de tirón. De momento aguarda dormido en una estantería a la espera de una lectura más pausada. Nada comentaré hasta completar este proyecto. No me resisto a llamar la atención acerca de su anterior comentario. En su libro, corrijame si me falla la memoria, no he encontrado ninguna mención a su tesis (¿debería calificarla de sospecha?) de que "la razón de peso de nuestro fracaso escolar se encuentra en el hecho de que nuestras metodologías dominantes van especialmente bien para los que llegan a la escuela con un nivel lingüístico alto que han adquirido en casa..." Aborda usted otros temas pero ignora este "torpedo a la línea de flotación", porqué de ser éste el panorama español podríamos incluso añadir que nuestra escuela no está enseñando gran cosa.

    David y Clark Mills abordan en un artículo de 2000 (http://www.cimt.plymouth.ac.uk/journal/dcmbrit.pdf) este asunto y las conclusiones para el Reino Unido no dan, o daban, pie al optimismo. Según los autores el éxito educativo Húngaro y Japonés, entre otros, se fundamenta en buena medida en los objetivos que estos adjudican al tramo infantil (3-6 años) y que no es otro más que el de trabajar las habilidades lingüísticas y sociales de los niños de grupos de riesgo con los de sus pares de clase media (no se trabaja la lectoescritura hasta primaria). Si un niño no alcanza unos estándares de expresión verbal, capacidad de atención, etc., éste repite curso en infantil y punto pelota. En primaria y secundaria, se asume que los alumnos con más dificultades han de trabajar más duro que los más dotados y en ese sentido reciben presiones dentro y fuera de la escuela, que los más dotados deben rendir exámenes de mayor complejidad y colaborar en la instrucción de sus compañeros... No me estenderé más, para eso tiene el artículo.

    La conclusión de los Mills en lo que atañe a UK y USA, específicamente para el primero, no es nada alagüeña: ni están ni se les espera. Las reformas acometidas en los últimos años en UK (al menos hasta la fecha de publicación del artículo) han supuesto mejorías de poca envergadura y no existía hasta esa fecha ningún proyecto o plan para experimentar y diseminar, de obtener éxito, los "métodos centroeuropeos" en el sistema educativo británico.

    Sospecho que los objetivos de nuestra enseñanza infantil son tan poco claros o inadecuados como en UK. Suma y sigue.

    Saludos.

    P.D.: He tenido problemas para autentificarme como usuario de wordpres.com ("requested URI too large" o algo así).

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  11. Si la gráfica es real y no tengo la mínima duda que no lo sea, asusta.

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  12. ¿No tendría que habilitarse una "tercera vía" entre la FP de grado medio y los cursos finales de ESO? ¿A partir de los catorce años -edad más que razonable para determinar si alguien está o no capacitado para acabar la ESO por sus propios medios, sin las actuales ayudas para la promoción, que son un "festival de rebajas de niveles"- no deberìan "enfocar" ya su vida de aprendizaje hacia algo positivo que les permitiera, después, vivir con dignidad? Respecto del dinero fácil, recuerdo que a mis alumnos siempre les impresiona mucho esta dicotomía que les presento: Recibiría 50 millones de euuros a cambio de no volver a leer una línea en mi vida. Los más primitivos no entienden que una vida sin leer no es vida y creen que, al rechazarlos, demuestro que soy el más tonto de los tontos. Asi está el sistema.

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  13. Jardevaas: Creo que lo digo en mi crítica al constructivismo. En cualquier caso son los últimos datos de las evaluaciones de los niños de 6º los que me han hecho ver con claridad:
    1. Que el fracaso escolar es detectable ya en los primeros cursos.
    2. Que nuestro sistema es extraordinariamente clasista. El elemento más decisivo para prever el rendimiento de un niño es el nivel cultural de los padres. La escuela se comporta como un elemento neutro con los niños pobres.
    3. Que el constructivismo y la comprensividad son especialmente nocivos para los niños que poseen un nivel lingüístico pobre.
    4. Que en lugar de analizar a fondo las causa, continuaremos bajando el nivel de exigencia.

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