martes, 27 de julio de 2010

Home is where the computer is

Esto es lo que podía verse en un capítulo de los dibujos animados de "Félix el gato... el único, el único gato" que emitía Televisión Española allá por los primeros años sesenta del siglo pasado. ¿Alguien se acuerda? Mis primeras imágenes de la televisión son las del funeral de John F. Kennedy y las de los dibujos animados de Félix el Gato. Pero si, por casualidad, vi el capítulo en el que aparecía este cartel profético (¡que es de 1959!), evidentemente no entendí nada. ¡Es tan difícil comprender a un profeta!

20 comentarios:

  1. ¡Ayy! Casi: Mis primeras imágenes, en el clegio de monjas: el entierro de Juan XXIII (junio del 63). Kennedy murió en noviembre.
    Se pararon las clases (fastuoso, siempre) y nos llevaron a una sala grande a todas las niñas.
    Recuerdo vagamente a Félix, me he quedado sobre todo con la música. Pero aventuro que esta imagen nos la inyectaron subliminalmente, al menos a mí.

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  2. ¡¡¡ Caramba !!!. Casualmente tengo en casa la colección de DVDs para mi hija de Félix el Gato. Al pobrecito lo destiné al destierro cuando de tanto verlo mi hija me estropeó el DVD. En cuanto llegue a casa busco el capítulo.

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  3. ¡Me niego, don Gregorio! Sólo me falta sentirme como un caracol con mi portátil a cuestas.

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  4. Ouesto que tengo ordenador y que me acaba de adoptar un gato debo concluir que ya tengo hogar.

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  5. Yo recuerdo a Félix el Gato pero no recuerdo este episodio... A la que sí recuerdo es a María Luisa Seco y también que, por su culpa, estuvimos un mes en casa sin encender la tele en horario infantil porque un día apareció, ella, con el pelo más corto. Yo tenía 6 años y mi hermano 5. Mi hermano (que se llama Javier, claro) dijo: "Se ha cortado el pelo" y ella contestó: "Sí niños, me he cortado el pelo". Los dos entramos en una especie de estado de pánico convencidos de que la tele nos oía. Fuimos despavoridos a decirle a mi madre que la apagara. Nos tiramos un mes sin ni acercarnos a la tele.
    "Home is where there is an off tv", podría haber bordado mi madre en un tapetito de punto de cruz.
    Yo, como ya sabe, Sr. Luri, he acabado trabajando en la tele y mi hermano es informático. Creo que todo viene de aquel miedo que se transformó en curiosidad por ver si realmente, desde dentro, se escucha a la gente.

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  6. Lola: Ahora me has hecho dudar. Recuerdo vagamente el tele-club de la parroquia y no sé si era el funeral de John o de Juan... En todo caso, sí, efectivamente, resulta que hemos sido formados subliminalmente por Félix el Gato.
    La música, inolvidable.

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  7. Anónimo: Si lo encuentra, manténganos informados, por favor.

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  8. Arrebatos: Tu opinión no vale, porque en tu caso el ordenador venía de serie.

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  9. Luis: Espero tus noticias de tu señor gato. Ahora que mi mujer y yo nos hemos quedado solos, abandonados por nuestros hijos, que han preferido sus respectivas parejas a sus padres, no es pequeño el consuelo que nos proporciona Bacallà Salat cuando nos recibe con sus maullidos en cuanto nos siente (no sé cómo) llegar a casa.

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  10. Mr K: Es un motivo de orgullo para este local comprobar que a usted le gusta el café.
    Nuestra infancia -en mi caso más bien mi pubertad y adolescencia (antes había etapas de estas en la evolución de una persona, ahora sólo hay una, la juventud , que debe comenzar no se sabe cuándo y que, por supuesto, no acaba hasta después de los cuarenta)- es inseparable de la tele. A mi abuela Mauricia no había manera de convencerla de que los hombres habían pisado la Luna. Daba mucho menos crédito a las imágenes de la tele que a la imagen real de la luna cada noche: "¿Pero es que no veis -nos preguntaba escandalizada por nuestra credulidad televisiva- que un hombre no cabe de pie en la Luna? ¿No veis lo pequeñica que es?"

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  11. Pues mi abuela, con la tele, era muy educada: cuando empezaba el telediario y el presentador decía. "Buenas noches", ella respondía: "Buenas noches, buenas noches". Y al acabar, igual: "Adiós, hasta mañana". Entre medio, a cada noticia, iba comentando: "¡Jesús!" "Ene maite!!" (era euskaldun). De todos modos, creo que tampoco creía nada de lo que decían.

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  12. Ya ves... la abuela de mi mujer tenía una auténtica debilidad por Nixon. Era el único personaje que realmente le preocupaba. Tanto es así que cuando estaba enfermo, ella inmediatamente hacía suyos sus síntomas.

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  13. Recuerdo bien aquellos dibujos de Félix el gato (el único, único gato, aunque naturalmente no lo del ordenador, que en cualquier caso en aquella época dudo que supiera qué cosa era.
    De acuerdo asimismo con el comentario sobre las etapas de la vida: ahora todos somos jóvenes al parecer para siempre. Prueba de ello es que mi tía, al borde de los ochenta, me dijo ayer que "al fin y al cabo, hoy en día ochenta años es joven".

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  14. Se le puede poner música (y letra cambiando un par de palabras).

    http://www.youtube.com/watch?v=2mtEp2paaes

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  15. Elena: De hecho aquellas características psicológicas que hasta hace poco se consideraban propias de la adolescencia han acabado convirtiéndose en los signos de los tiempos.

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  16. Claudio: Gran canción... y de hecho los ordenadores se han ido imponiendo a medida que los sombreros iban retrocediendo...

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  17. ¡Ejem...!

    THOU SHALT ALWAYS DOFF ONE'S HAT. Alright, so you own a couple of trilbies. Good for you - but it's hardly going to change the world. Once you start actually lifting them off your head when greeting, departing or simply saluting passers-by, then the revolution will really begin.

    (The Chap Manifesto, Art. 5)

    http://www.thechap.net/content/section_manifesto/index.html

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  18. Pues yo me acuerdo de Marta, Popy y Manzanillo, ¡a ver a quién le suena!

    Lo que ahora me admira con la distancia, es que mis abuelos, que en su juventud oirían la radio de galena, en su madurez veían la televisión sin maravillarse, como si tal cosa, siendo así que parece un invento inverosímil. Qué pronto se hizo familiar la tele.

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  19. Yo sí me acuerdo de Félix el gato y de que a mi hermano y a mi nos gustaba tanto que jugábamos a "que sea Félix el gato", es decir: mientras discurrían los anuncios que preludiaban al programa de dibujos animados, nosotros cerrábamos la boca a cal y canto seguros de que la magia de nuestro silencio traería Félix... ¡el único gato! (con perdón de mi Pangur-el-Negro)

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  20. Escribo sin relacion directa con el post, pero deseo compartir con don Gregorio y los cafeteros este enlace sobre educacion, que creo preocupante: http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100728/53973423601/la-llegada-de-alumnos-de-fp-desequilibra-unas-20-carreras-barcelona-uab-ub-universitat-autonoma-camp.html

    (perdon por los acentos, problemas de configuracion de teclado).

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Una pedagogía sacramental

Me atreví, tras vencer no pocas dudas, a escribir el prólogo de este libro que viene a defender lo que podríamos llamar una pedagogía sa...