sábado, 17 de julio de 2010

"Permanensia"

En Ocata vive desde hace años, casi en completo anonimato, un filósofo tibetano. Tiene unos cuarenta años y posee una profundísima formación budista, que adquirió en su juventud tras varios años de trato y estudio con sabios monjes montaraces del Tibet.
En Ocata trabaja de friegaplatos en un restaurante. Me lo presentó alguien que durante un tiempo trabajó con él y de esta manera he tenido acceso a su sabiduría. Lo mejor que se puede decir de la misma es que se resume en una palabra, "permanensia".
Si un plato se le rompe, "permanensia", dice, y recoge los trozos sin inmutarse.
Si el trabajo se le acumula, "permanensia", y sigue a su ritmo.
Si no hay ni un cliente, "permanensia".
Si hay una bronca entre camareros, se interpone con su palabra mágica, "permanensia".
Si le brillan los ojos porque está viviendo alguna experiencia gozosa, todo lo que cuenta es "permanensia".
Si...., "permanensia".
Si no...., "permanensia".
Y así va toreando a la vida.
Entre sus prosélitos nos encontramos Glauka y yo, su permanente servidor.

4 comentarios:

  1. A ver si van a resultar ustedes un par de poshes.

    “British forces invaded Tibet in 1904 and administered it until 1947. Their aim was to create what they self-consciously called a ‘buffer state’ to protect their immense interests in India, then run by the British Raj, from potential advances by Russia and China. Tibet was turned into a guard dog for Britain’s vast Indian Empire. And the British discovered that the idea of Tibet as a mystical, paranormal land — that is, not a normal state and certainly not a part of those other normal states of China or Russia — was a very useful propaganda tool … Indeed, it is during that period of the self-serving Orientalism of British rule in Tibet that the popular modern image of Tibet as a mystical, cut-off entity takes shape — most notably in James Hilton’s Lost Horizon (1933), which invented the idea of ‘Shangri La’ … The writings of the British imperialists, and of their sympathisers, are still regularly cited in the propaganda produced by the Dalai Lama’s people, which is designed to prove that Tibet is a unique and special place that only they can and should govern … What connects the old imperialists with the new Tibetophiles is their desire to have Tibet as a ‘buffer state’ – only where the imperialists wanted to use Tibet to protect their material interests against China and Russia, the new lot want to use it to protect their emotional interests, to preserve an idea of innocent, childlike humanity so far uncorrupted by modernity.”

    Brendan O’Neill, “Tibet: Still a ‘Buffer State’ for Posh Brits?”

    (sacado del blog de Douhat)

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  2. No, no, yo de tibetófilo, nada de nada. Desde luego, no me gustaría ser gobernado por una aristocracia religiosa feudal.
    Pero la "permanensia" es la "permanensia".

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  3. ¡Y yo que he entendido lo de "su seguro servidor" como que le fregaba alguna pila de platos..., al modo de los discípulos zen o teresianos! Y aun me parece poco, a juzgar por la retribución de la "permanensia". Tendrá muchos seguidores periquitos, ¿no?

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