Los que, de verdad, no descansan nunca, son los tontos. Eso sí que es deprimente.
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Emilio del Río es riojano y para mí eso es un mérito. Me pueden alegar ustedes que esta es una conducta prejuiciosa. Se lo acepto. Pero es q...
Los que, de verdad, no descansan nunca, son los tontos. Eso sí que es deprimente.
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