Los que, de verdad, no descansan nunca, son los tontos. Eso sí que es deprimente.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
En el año 2015 publiqué este libro, que tuvo una segunda edición un año después: Ahora, 11 años después, saco una nueva edición, corregida...
Los que, de verdad, no descansan nunca, son los tontos. Eso sí que es deprimente.
ResponderEliminar