martes, 25 de enero de 2011

Hoy

I

Hoy me ha escrito Bogdan Bogdanov, rector de la Universidad Nueva de Bulgaria, diciéndome que está interesado en publicar en búlgaro mi Introducción al vocabulario de Platón que los amigos de ECOEM ya tienen en imprenta. Y, por supuesto, me ha dejado el ego desparramado por todo el estudio.  Y me he dicho "lo voy a dejar así un buen rato, hasta que venga la cotidianidad a llamar a la puerta con sus menudencias".


II
 Hoy me he enterado que una "miaja" es una miga y una miga es una "mica" y que por lo tanto "una miaja de nada" es exactamente "una miqueta de res".

III
Hoy he ido a una tienda de deportes a comprarme un pantalón corto -¡qué humillación!- porque dice el traumatólogo que tengo que fortalecer la rodilla derecha. Yo tenía una rodilla derecha que sonaba como un monedero lleno de calderilla, me operaron y sigue igual, pero además duele y camino dubitativo y viejuno, así que parece que he perdido algo de masa muscular en la pierna derecha. Mañana comienzo la rehabilitación.

IV
Hoy haciendo una limpieza a fondo en la casa -¡cosa que no recomiendo a nadie!- he encontrado en un armario poco frecuentado un viejo abrigo y como hace frío he decidido llevarlo a que me lo limpien. ¿Desde cuándo no uso abrigo? Espero que no se le ocurra ahora al buen tiempo venir a visitarnos. Pienso ponerme abrigo y boina. Por cierto, la mujer de la limpieza en seco me ha echado la bronca por tener un abrigo así de bueno guardado durante años en un armario. Hoy me he enterado de que tengo un abrigo bueno.

V
Hoy he vuelto a descubrir que hay escuelas que educan para mandar y escuelas que educan para obedecer, Las primeras saben para qué educan. Las segundas creen que educan para ser libres.

VI
Hoy me ha enseñado mi hija una foto de cuando tenía tres años y se me ha puesto un nudo en la garganta. Yo no querría ser melancólico... ¡Qué desvalimiento!

VII
Hoy he aprendido que hay elefantes en los desiertos de Namibia.

VIII
Hoy he hecho una menestra de verduras gracias a unas alcachofas extraordinarias -no, no como las de la Mejana- que he encontrado en el mercado de Masnou.

IX
Hoy me he puesto a escribir por la mañana temprano y en todo el día no he escrito dos páginas que valgan la pena. De ahí que me haya liado con esa cosa escatológica de la limpieza.

X
Hoy he escrito un post con diez futesas.

10 comentarios:

  1. Don Gregorio, yo también tengo un abrigo igual de bueno guardado en el armario. Pero sólo me lo pongo cuando me visto de pontificar, cosa que sucede de uvas a peras. Y ahí sigue en el armario.
    Cuídese la rodilla. ¿Por qué no se da unos paseos en bicicleta hasta las chimeneas de Sant Adriá?

    ResponderEliminar
  2. Felicitaciones por la publicación e introducción en el mundo eslavo. Recuerdo que cuando tradujeron dos de mis artículos al eslovaco fue algo muy emocionante ver las ideas de uno vueltas a un lenguaje tan arcano. Disfruté de cada símbolo nuevo. Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Rodillas gemelas, hijo, lo que faltaba. La derecha, me la quieren cambiar entera...dentro de unos años, cuando ya no haya más remedio, que ahora soy muy joven, dicen. ¡Qué cosas dicen los médicos, oye! Natación y bicicleta (un horror, aunque ahora me llevo un libro)estática en mi caso.
    Bien por los rumanos.

    ResponderEliminar
  4. Enhorabuena por lo del libro en búlgaro. Un barniz de ego de vez en cuando, a nadie le viene mal.

    Respecto a la rodilla. Desde que tengo memoria mis tobillos chasquean a cada paso, de modo que cuando la calle está en silencio las personas que me acompañan me alertan de que se me ha roto algún zapato. Quedo descartado para ninja o agente secreto.

    ResponderEliminar
  5. Para ser un día cualquiera, no está nada mal. Seguramente, la tarea para una vida sea algo parecido a encontrar todos los días diez futesas que valga la pena contar. Como las suyas.

    ResponderEliminar
  6. La V, para enmarcar. Me propongo convertirla en virus.

    La rehabilitación, es decir, el enfortalecimiento a precio de oro, puede hacer maravillas. Y, por pereza que dé, siempre es mucho mejor que operar. En cuento los músculos tengan algo de tono, será otra cosa.

    ResponderEliminar
  7. Lo del abrigo... no és cap fotesa, de Girona estant!

    ResponderEliminar
  8. Felicitats per la publicació búlgara!

    Respecto a lo del calzón corto, en tu caso está justificado, tranquilo. Yo voy a un gimnasio dos veces por semana donde casi todos los hombres (muchos de mi quinta o más, ay) atentan a mi sensibilidad estética (y supongo que la de las demás féminas) porque les da por llevar pantalón corto, modelo playero, en vez de uno largo de chándal, que sería lo correcto. ¡Qué de surtido de piernas, mon Dieu! ¡Qué horror! Suerte que es obligado el uso de un profiláctico, digo toalla, entre los asientos de las distintas máquinas y los traseros, porque si no daría bastante repelús sentarse según donde tras haberlo hecho alguno de esos machotes de pacotilla (y que no se me enfade nadie si resulta que algun lector gasta semejante hábito; en todo caso le puede servir de aviso bienintencionado). En fin, que casi estoy por pedir el libro de reclamaciones para que requieran el uso obligatorio del pantalón largo.

    ResponderEliminar
  9. Por cierto, ¿Bogdanov no es también el apellido de aquel bolchevique -creo que comisario del pueblo de cultura- que propuso la "proletkult" como única cultura aceptable en el estado soviético?

    ResponderEliminar

Una experiencia inédita

Cuando he salido a la Plaza de Cataluña estaba lloviendo. Un paquistaní que estaba al acecho, se me ha acercado a venderme o un paraguas o ...