martes, 18 de noviembre de 2008

Llega el invierno

El invierno llega de verdad a mi casa cuando el lugar preferido de Bacalla Salat pasa a ser el teclado de este ordenador. Cuando tiene frío se acerca, muy mimosa, primero a restregar su cabeza contra mi barbilla y poco apoco se va acercando al teclado. Se queda quieta, al lado, hasta que tiene la oportunidad de tumbarse sobre él. Basta con que me de media vuelta. Los resultados, obviamente, no siempre son divertidos. Pero esto a ella le da igual. Una vez dueña de sus dominios, cuesta arrancarla del calor cibernético. En esto, ciertamente, se nota que es mi gata.

16 comentarios:

  1. Ah, los gatos. Hace un par de meses que en casa de mis padres tenemos otra, una gatita negra como Bacallà Salat (si no me equivoco) a la que llamamos Xena (por su costumbre de lanzarse a destrozar lo que le venga delante, incluidos manos y pies de toda mi familia)(Cada fin de semana termino con las manos arañadas). También parece estar desarrollando cierta estima por el teclado de mi portátil, por mucho que siempre la aparte de ahí. (Y también por mi pouff y mi cama, por cierto).

    Muchas veces me he preguntado si los gatos no nos superarán en inteligencia (además de en elegancia, eso seguro).

    Leí el texto de Aristóteles sobre la melancolía. Escribo poemas desde bastante joven y relaciono mi temperamento con la "necesidad" de escribir y lo que escribo, pero hasta que lo dijo usted y leí a Aristóteles no se me había ocurrido llamarle "melancolía". Tenía también una falsa idea de melancolía como estado de depresión. Quizás la que tiene la mayoría.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. ¡Ten cuidado! ¡Esa es la estrategia número siete!
    Aquí tienes todo lo que necesitas saber: ¿Está tu gato conspirando para matarte?

    De paso aquí tienes un regalo extra si te gustan los gatos.

    ResponderEliminar
  3. Es lo que tienen los gatos, animales fascinantes pero que no suelen atender a razones. Disculpen la autocita, pero hace unos meses escribí sobre una gata que me tiene embelesado, Atina. De hecho, es la hembre con la que mejor me he llevado:

    http://horrach.blogspot.com/2008/07/atina.html

    saludos

    ResponderEliminar
  4. Hi ha sexe cibernètic i calor cibernètic. Tot són alternatives pausibles. Jo avui he hagut de rescatar el meu gat, el Muixi, de la finestra de casa un veí. Encara no sé com hi havia arribat: s'havia quedat atrapat a la repissa de la finestra, sense espai per moure's ni possibilitat de saltar de nou fins a la terrassa. Sortosament el veí, jubilat i fent el dinar a mig matí, no havia marxat de casa. Sinó ja em veia trucant els bombers perquè me'l rescatessin...

    Aviam si un dia ens transcrius el que pugui sortir del descans de Bacallà Salat. Potser hhi trobem algun missatge ocult!

    ResponderEliminar
  5. Gates Maules: Bueno... no hay creerse todo lo que dicen de ellas... a veces pueden ser muy frescas.

    ResponderEliminar
  6. Drac>: Yo creo que son animales metafísicos. Saben las respuestas a todas las preguntas importantes. Pero no nos laas quierendecir para no hacernos sufrir.

    No, la melancolía no es exactamente equiparable a la depresión, más bien es un estado de dependencia emotiva respecto a las imágenes. Los melancólicos somos un escenario que no puede estar vacío.
    ¿Te gustó el texto de Aristóteles?

    ResponderEliminar
  7. mdfcdr: ¡Me ha dado usted en toda la linea de flotación!
    Todas, exactamente todas las condiciones, las cumple.

    ResponderEliminar
  8. Horrach: Esta tarde he llegado a casa reventado. Bacallà Salat es la única que ha salido a recibirme. Claro que porque tenía hambre, pero, ¿a quién le importa eso?

    ResponderEliminar
  9. Abelunimbus: Normalment em trobo quaranta mil finestres obertes, a vegades acompanyades d'un "piiiiiiiiiiiiiiiiii" que a ella no sembla molestar-li.

    ResponderEliminar
  10. Celia: La Inmaculada Concepción, eso es.

    ResponderEliminar
  11. Para el Drac:
    "En realidad, sólo se puede experimentar la belleza cuando tenemos el melancólico presentimiento de que todas las cosas del mundo acaban. Es la fugacidad de un objeto la que le confiere belleza, y esa fugacidad se manifiesta en sus grietas y fisuras, que son manifestaciones de decrepitud. Temer a la muerte es renunciar a la belleza a cambio de lo bonito, esa rebelión fláccida contra la corrosión. Caminar pensando en la muerte es abrir el corazón a relámpagos de fuego que no tienen igual"

    Eric C. Wilson
    "Contra la felicidad. En defensa de la melancolía"

    ResponderEliminar
  12. Más sobre gatos,

    http://www.guardian.co.uk/books/booksblog/2008/nov/12/writers-and-cats

    ResponderEliminar
  13. Aurora: Como dice uno de los comentaristas de la dirección que propones:
    "Cats for aesthetes, dogs for athletes".

    ResponderEliminar
  14. No solo cumple todas las condiciones referidas al la página de arriba
    sino que además se llama Milene porque le encanta tocar las pelotas, en el sentido literal, canicas y , ejém, en fín, con perdón.
    De hecho el cambio de temporada verano -invierno lo hace ella, cuando se cambia a un lado de la casa es el mas calentito, cuando se muda al otro, es el más fresquito.
    Tenemos el dia del castor en versión gatuna-
    Sigh!
    De echo, cuato menos le doy de comer, mas me quiere.
    Pero inexplicablemente, cuando la perreo, también, cosas de gatos.
    Para ser un animalito, mi gata es un poco perra.

    ResponderEliminar

Echar la persiana

Estaba decidido a echar la persiana y cerrar definitivamente este Café de Ocata, que tantos buenos momentos me ha deparado. Los tiempos camb...