sábado, 11 de octubre de 2008

La ciencia y el mito

Cuánto más leo sobre la crisis, más me convence la capacidad predictiva del mito. No es que piense que una rogativa para pedir más lluvia o una novena para aprobar oposiciones sean fórmulas infalibles para enfrentarse al futuro, sino que cada día veo más clara la falibilidad de nuestras teorías para anticiparnos lo que ha de venir. Por otra parte, ¿los sucesivos planes de ayuda que nos van presentando los gobiernos no se parecen mucho a una peregrinación a Lourdes? Con todas nuestras buenas intenciones y nuestro ingente saber, resulta que estamos dando palos de ciego y que lo determinante para recuperarnos -o al menos para no continuar hundiéndonos- es ese intangible llamado "confianza", palabra en cuyo núcleo se encuentra ni más ni menos que la "fe", aquella virtud que según el catecismo consistía en creer en lo que no vemos..

Quiero decir que tanto con el mito como con las llamadas ciencias sociales lo que hacemos es enviar a nuestras tropas a conquistar el futuro sin tener mucha idea de qué tipo de enemigo nos vamos a encontrar. Y a veces lo peor que puede pasarnos es que no encontremos ninguno, porque nos adentramos en tierra incógnita sin darnos cuenta la enorme cantidad de fortalezas sin conquistar que dejamos a nuestras espaldas.

Sí, efectivamente, las tropas de la ciencia son más modernas que las del mito, y parecen mucho más capacitadas para vérselas con la normalidad. Pero el futuro que realmente nos interesa es el que nos coge desprevenidos. Y en este caso la pesadilla de la razón es muy semejante a la pesadilla del mito.

Incluso me pregunto si de cara a la conciencia de la imprevisibilidad del futuro no estaba el mito mejor armado que nuestras flamantes teorías científicas.

En cualquier caso, tengo la sensación de que estamos haciendo una barbacoa mientras Roma ha empezado a arder.

41 comentarios:

  1. La conciencia me dicta hoy que debería hacer espacio y tiempo para Kirk y su naturaleza de los mitos griegos.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Querida Nadha: Me alegra volver a encontrarla por aquí. En cuanto a las lecturas, yo le recomiendo las fábulas de Samaniego o Iriarte.

    ResponderEliminar
  3. Sr. Luri, ¿y no podría ser que, en realidad, estemos asistiendo ahora al verdadero final del siglo XX?
    La gente sensata lleva tiempo sabiendo que el trabajo de los ejecutivos (a veces, desastroso) no justifica los sueldos que ganan; que un chico que le da patadas a un balón, por bien que las dé, no debería ganar al año el PIB de Etiopía; que los E.E.U.U. no ganaron la guerra fría y continúan viviendo de las rentas de una política trasnochada; que los economistas deben prestarle atención a sus colegas que afirman que debe legislarse sobre los flujos internacionales de capital; que China y la India están en todo su derecho a querer un trozo del pastel, pero que, mientras la segunda cumple con las reglas del juego existentes, la primera exige un respeto económico y legal que se salta a la torera.
    ¿Y no será que por fin -sin que por ello pueda evitarse que roma arda por enésima vez- ha llegado la hora de esa clase media mundial que garantizaría la paz y cierta justicia en este mundo?

    ResponderEliminar
  4. Aurora: Yo soy mucho más pesimista que usted. Más bien tiendo a creer que una de esas personas sensatas a las que usted se refiere se hubiera convertido, de haberlo podido, y con saltos de alegría, en un ejecutivo con un sueldo astronómicos; y que no son pocos los padres que sueñan, con las primeras pataditas del bebé en el interior del claustro materno, con un futuro futbolista. Y, definitivamente, no tengo una excesiva confianza en la clase media.
    En definitiva, que si no soy un pesimista schopenhaueriano es porque soy un pesimista nietzscheano.
    Pero no le aconsejo que me tome muy en serio.

    ResponderEliminar
  5. El pesimismo es el mejor aliado de las mentes inquietas porque conduce al menosprecio de la redención, o lo que es igual, a remangarse y ponerse a trabajar en serio. Tan en serio como le tomo yo a Vd. y a sus escritos, puesto que, aunque nos separe las respectivas consideraciones sobre la clase media, nos une Santayana.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Aurora: Tengop aquí, a mi derecha, los dos volúmenes de "El último puritano" de Edhasa.
    Es la nuestra, entonces, una unión sólida.

    ResponderEliminar
  7. Le recomiendo al autor de la entrada que expanda sus horizontes intelectuales e incluya en ellos a los economistas heterodoxos que desde Georgescu-Roegen vienen advirtiendo del grave peligro de confiar a una ciencia social como la economía el rumbo de nuestra sociedad industrial.

    O más recientemente, el trabajo de Robert Nadeau:

    "Los mercados son sistemas abiertos que existen en relaciones interactivas e incrustadas con el medio ambiente global (...). El medio ambiente natural no está separado del proceso económico, y los desechos y los tóxicos ya están en niveles que amenazan la estabilidad y sostenibilidad de los ecosistemas. (...) los límites al crecimiento de la economía global en términos biofísicos son reales e ineludibles, y la idea de que los mercados pueden expandirse perpetuamente y consumir más recursos naturales no renovables y escasos es totalmente falsa. "

    ResponderEliminar
  8. Pues muchas gracias, Peaknik, por el consejo, pero no veo de qué manera una ampliación de horizontes que me llevaría a reafirmar lo que digo en el post me sería útil.

    ResponderEliminar
  9. Dice, don Gregorio: "me pregunto si de cara a la conciencia de la imprevisibilidad del futuro no estaba el mito mejor armado que nuestras flamantes teorías científicas".

    ¿De qué "flamantes teorías científicas" está hablando?

    ResponderEliminar
  10. ¿Todavía no le han salido al cruce los que defienden la Ciencia y acusan a sus Prácticantes "en funciones" de no haberla hecho funcionar bien... como ellos mismos habrían podido hacerlo de tener la batuta? ¡Qué bueno que se vuelva a Nietszche e incluso a Feyerabend (¿desde cuándo sin prevenciones ni depuraciones?)! Pero seremos poco y nada. Un mito nuevo (o varios) se está(n) tejiendo solo y hasta puede llevar a La Bastilla. Al menos, sepamos verlo desde la atalaya.

    ResponderEliminar
  11. Cada dia estoy mas convencida que muchas verdades encerradas en los Mitos son mas utiles que las cientificas , al menos me funcionan mejor , es esa parte intuitiva de las cosas ,tanto del saber colectivo como el individual ...la irracionalidad a veces es muy certera

    ResponderEliminar
  12. He colgado este post en Sin vuestro permiso, almacén de entradas del blog 14 de abril, donde tengo previsto almacenar todos aquellos post que me interesen. interesan.

    Saludos
    "Júcaro"

    ResponderEliminar
  13. Tumbaíto: la respuesta es obvia: las que están en "flamas"

    ResponderEliminar
  14. Carlos: Yo me imagino que los economistas científicos serán los que han aventurado la crisis y la han aprovechado para hacerse de oro.

    ResponderEliminar
  15. Peggy: El mito es un acicate de la imaginación. Pero que quede claro que cuando me duele una muela prefiero ir al dentista que al curandero. Y eso que he tenido "flamantes" experiencias con brujas.

    ResponderEliminar
  16. 14de abril: Si le ha interesado, ha hecho usted muy bien en llevárselo. Los posts son de quienes los leen.

    ResponderEliminar
  17. Igualmente Gregorio, no deja de ser muy bello el espectáculo del coraje que hay que tener para inventarse nuevas teorías o mitos, el que usted prefiera, si por caso quiere diferenciarlos!!

    ResponderEliminar
  18. Aro: Tengo en mente el espectáculo de la economía, no el de la física o el de las matemáticas. Y no pretendo minusvalorar las aportaciones de la ciencia, pero si -pongámonos popperianos- una ciencia es tanto más valiosa cuanto más prevé lo inesperado, el valor científico de la economía es escaso.
    Respecto al coraje, sin duda, se necesita un gran coraje para ser un Galileo, pero, reconozcámoslo, menos que para ser un Moisés.

    ResponderEliminar
  19. Aro: Le añado algo más: Si la confianza forma parte de la realidad humana, una ciencia que quiera explicar esta realidad, tendrá que entender qué es la fe, y no solamente limitarse a rechazarla.

    ResponderEliminar
  20. Tanto como para entender la combustión hay que entender qué es el flogisto.

    ResponderEliminar
  21. “una ciencia es tanto más valiosa cuanto más prevé lo inesperado, el valor científico de la economía es escaso.”

    Una ciencia es valiosa si es útil para gestionar el día a día. Hay un ejército de economistas en empresas e instituciones tomando decisiones clave que permiten que el sistema funcione, y no creo justo ignorar su trabajo y sus conocimientos.

    Lo inesperado es por definición no previsible. ¿Alguien sabe lo que se descubrirá en el acelerador LHC? Nadie, a pesar de que la física es una ciencia dura, porque toda Ciencia tiene sus fronteras, y más todavía una ciencia cuya materia prima es el género humano.

    Las crisis financieras son hoy una frontera de la ciencia económica, pero las enseñanzas no caen en saco roto. Hoy es impensable una crisis como la de los años 30 porque no se permitirá una quiebra masiva de bancos.

    ResponderEliminar
  22. TODA CIENCIA SOCIAL ES UNA ESPECIE DE BRUJERIA,,, DE HECHO NO HAY PORQUE LLAMARLAS CIENCIA,,, LA CIENCIA ES BASICAMENTE EL ERROR CONSISTENTE EN LA NEGACION DE LA EVIDENCIA DE LA BRUJERIA, POR ESO NOS SEDUCEN LAS ESFINGES Y ES TAMBIEN POR ESO QUE NADIE RECUERDA QUIEN GANO EL NOBEL DE QUIMICA DEL AÑO PASADO,,, CREO TAMBIEN QUE DEBERIAN HABER MAS FUTBOLISTAS ETIOPES Y QUE ARCANGELIZAR A LA CLASE MEDIA ES SOBREESCRIBIR SIN GRAN EXITO LOS VERSOS DEL "CAPITAL",,, OOOOOOOOOOH AMPLIAR LOS HORIZONTES INTELECTUALES HACIA LOS TERRENOS ECONOMICOS ES COMO LEER A WELLS Y RECONOCERLO COMO SABIO,,, ALGUIEN LO DIJO CLARITITITO::: CON TRES PUNTITOS Y UN TRIANGULITO LOS ABSTRACTOS PUEDEN PINTAR UNA GALLINA,,, PERO DE ESO NO SE HACE CALDO DE GALLINA

    ResponderEliminar
  23. Felipe: Totalmente de acuerdo en que "toda Ciencia tiene sus fronteras, y más todavía una ciencia cuya materia prima es el género humano".
    Los economistas y sociólogos de los últimos años han dado una importancia enorme a la confianza como uno de los elementos imprescindibles del capital social. ¿Pero si la confianza es necesaria para afrontar la incertidumbre y la incertidumbre no puede preverse porque, como dice usted, es un límite de la ciencia, ¿cómo se fomenta la confianza?
    Hace ya años Von Foerster hablaba de tres tipos de ciencias según el tipo de orden que eran capaces de estudiar: "Order from order" (matemática, etc), "order from disorder" (estadística, etc") y, por último, "order from noise". Y aquí está la clave. El ruido, que es lo no programable, es lo que afecta de manera más radical a nuestros sistemas generativos (biológicos, económicos o de otro tipo). Pero mientras haya ruido, a mi humilde modo de ver, seguirá siendo necesario el mito.

    ResponderEliminar
  24. Cisne: Yo en esto soy bastante raro... le confieso que la única ciencia social que me parece seria es la filosofía.

    ResponderEliminar
  25. NO ME GUSTA LLAMAR CIENCIA A LA FILOSOFIA,,, LA CIENCIA SE EQUIVOCA

    ResponderEliminar
  26. Cisne: Pues es el árbol de la ciencia... y si no, pregúntese lo a la serpiente.

    ResponderEliminar
  27. y tuvo que aparecer el mito! ¿Cómo entender si no el problema?

    ResponderEliminar
  28. LA FILOSOFIA ES LA TIERRA,,, LA TIERRA NO TIENE LA CULPA DEL ARBOL TORCIDO,,, SI FUESE EL ARBOL, TAMPOCO TENDRIA LA CULPA DE LA CALIDAD DEL FRUTO,,, NO RESPETO A LA CIENCIA :O,,, LO DIJO UN GRAN SABIO "LA CIENCIA ES CANDOR QUE SE SONROJA EN EL TIEMPO"

    ResponderEliminar
  29. Pues aquí está nuestra diferencia. Yo tengo un respeto a la ciencia. Pero creo que el todo es noéticamente heterogéneo y que lo que marca esta heterogeneidad es la especificidad de los asuntos humanos, de ahí que para acceder a ellos se requiera, inevitablemente, una mirada específica. Pero esta mirada no tiene por objeto eludir problemas, sino profundizarlos.

    ResponderEliminar
  30. Tumbaíto: El mito comienza con la definición.

    ResponderEliminar
  31. Pues vale; como si me dice que comenzó con la bivalencia o con el rapto de una austrolopiteca.

    (Por cierto, las palabrotas que ha lanzado me han salpicado.)

    ResponderEliminar
  32. ¿Pero no se había leído usted a Gödel?
    Respecto a las salpicaduras, no se preocupe, e van con un poco de agua.

    ResponderEliminar
  33. ESO, LO MALO ES LO PROFUNDO,,, JAJAJAJA,,, NO ES UNA DIFERENCIA, ES UN ABISMO,,, PERO ES UN ABISMO SHIC

    ResponderEliminar
  34. ¡La existencia de un todo noéticamente heterogéneo resultado de la especificidad de los asuntos humanos es uno de los resultado de Göedel!

    ¡Madre mía! ¡Me ha pillado! ¡Soy un farsante!

    ResponderEliminar
  35. A veces, como en este caso, sí que lo es. Usted es lo suficientemente inteligente como para saber que me estaba refiriendo a mi afirmación anterior de que "el mito comienza con la definición".

    ResponderEliminar
  36. No sabía que ese fuese un resultado de Gödel. Ni he leído artículo alguno que relacione Godel con el mito.

    Debe ser "teoría" lacaniana o algo así.

    ResponderEliminar
  37. Gregorio, concédame a propósito de su segunda respuesta, una de dos, o ya hemos perdido el acceso a la fe, o si lo intentamos y lo lográramos, la perderíamos en el instante. Hay verdades que es preferible no revelarlas y más vale interpretar sus señales. Si como ya uno dijo, no es la caída de un partido la consecuencia de su error, no será el resultado de esta crisis, la consecuencia de unos malos créditos.

    ResponderEliminar
  38. Aro: Pero yo no estoy hablando de fe religiosa, sino de creencias no sustentadas, sino sustentadoras. Ortega diferenciaba entre ideas y creencias y decía que mientras las ideas se tienen, en las creencias se está. Siempre estamos sobre una base de creencias dogmáticas. La religión es en todo caso la creencia dogmática consciente de su dogmatismo.
    Respecto a la crisis, sea las que sean las causas, lo evidente es que hoy todo el mundo dice que "hay que recuperar la confianza".
    Me temo que lo que en realidad se nos está pidiendo es que olvidemos los motivos objetivos para la desconfianza.

    ResponderEliminar
  39. Jajaja, no puedo estar más de acuerdo, y se lo dice quien viene de un país donde el cinismo es tan generalizado, que nuestra ingobernabilidad como pueblo es muy probablemente causa de tener mitos fundacionales partidos en dos. Que daríamos para poder olvidarnos de los motivos de nuestra mutua desconfianza!!

    ResponderEliminar
  40. mecachis la mar me ha pillado este post de viaje, pero no quiero dejarlo pasar... volvere!

    ResponderEliminar
  41. RA: Ya sabe usted que para mí su palabra es, al menos, olímpica.

    ResponderEliminar

Días de lluvia

Días de lluvia caprichosa. Unas veces, sorda y monótona; otras, violenta, con fuertes ráfagas de viento, que ha llenado las aceras de hojas...