lunes, 9 de marzo de 2015

De los mensajes que echamos al mar

Acabaré el artículo transcribiendo un diálogo esclarecedor que el pensador Gregorio Luri publicó en su blog El Café de Ocata. Resume a la perfección la prepotencia con que el fundamentalismo laicista impera en muchos medios. 
“Hoy me han llamado de varios medios, querían que les confirmase por teléfono la posición que ya habían tomado sobre el programa de educación católica elaborado por católicos.
-Me gustaría que me dieras tu opinión pedagógica.
-Es que aquí no hay un caso pedagógico.
-¿Cómo que no?
-Esto no tiene nada que ver con la pedagogía, sino con los derechos civiles.
-¿Entonces te parece bien lo que dicen?
-A quien tiene que parecérselo es a los padres que libremente eligen la asignatura de religión.
-Pero los padres no se leen los programas de religión.
-No, ni los electores los programas del partido al que votan.
-¿Pero me puedes dar una valoración pedagógica?
-¡Y dale!
-¿Es que has visto lo que dice?
-Es lo que tienen los dogmas de una religión, que a la gente del resto de religiones, les parecen mitos. Precisamente por eso hemos hecho del pluralismo uno de los valores democráticos supremos. ¿Por qué no me preguntas si soy partidario del pluralismo? ¿O dicen algo inconstitucional?

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