jueves, 23 de diciembre de 2010

A Siltolá, desde Ocata

Los dioses se defenestran a tu paso
y los mártires te entregan sus suspiros
te llora el hacha insaciable del verdugo
y te anuncia el cielo que refleja el charco

nada hay más convincente que tú, belleza,
deja mudo al silogismo tu llegada
y la venda de Justicia transparenta
la razón que lisonjera te acompaña

3 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

La escuela que enseña

Artículo publicado en el diario ARA: Hace poco me preguntaron cómo me imaginaba la escuela a la que me hubiera gustado ir. La pregunta es pe...