Mucha suerte don Gregorio.
En buena hora, maestro. Falta nos hace.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Estoy en Madrid. He cogido dos taxis. El primer taxista era venezolano y el segundo ecuatoriano. Nada que objetar. Al contrario. Los hispano...
Mucha suerte don Gregorio.
ResponderEliminarEn buena hora, maestro. Falta nos hace.
ResponderEliminar