Mucha suerte don Gregorio.
En buena hora, maestro. Falta nos hace.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Un día de hace ya unos cuantos años, justo al llegar a Igualada en una tarde lluviosa para dar una charla en un colegio, me sonó el teléfono...
Mucha suerte don Gregorio.
ResponderEliminarEn buena hora, maestro. Falta nos hace.
ResponderEliminar