viernes, 11 de abril de 2014

Cayo Manuel

Ayer me desperté desvelado a las cuatro y pico de la madrugada. Visto que no podía volver a conciliar el sueño, di un par de vueltas por la casa (frigorífico, libros, ordenador…) y acabé encendiendo la tele. Apareció Cayo Lara cantando entre un grupo de músicos que parecían profesionales, pero como no me interesaba ni lo más mínimo, seguí saltando de canal en canal… hasta que de repente la sospecha me hizo volver atrás. ¿Cayo Lara cantando? Di con él. Lo reconocí por la voz: era Victor Manuel. Apagué, meé y me volvía a la cama.



Y al despertarme he descubierto sin preocupación que no sé bien quién es quién.

La fe política

En El Subjetivo