miércoles, 7 de enero de 2015

Wolinski, amigo, no te olvides de tu promesa


4 comentarios:

  1. Cabu, amigo, tu Gran Duduche nunca lo podrán asesinar. Gracias para siempre.

    ResponderEliminar
  2. Acaban de asesinar a mi padre y a dos de mis hermanos. Buena parte de mi educación sentimental se forjó con Cabu y Wolinsky en las páginas de Pilote y del predecesor de Charlie Hebdo, el famoso Harakiri. Han matado también a mi querido Grand Duduche que como un hermano mayor para mí me guió en mi adolescencia. Los han matado unos cerdos, con todos mis respetos por los cerdos que sólo nos dan cosas buenas.

    No les perdonaré nunca.

    ResponderEliminar
  3. Efectivamente, nuestra educación sentimental está asociada a sus nombres y nos han dejado huérfanos.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Sócrates no se acaba nunca

No sé cuántas veces habré leído, con subrayados y notas al margen, la Apología de Sócrates . En 1997 impartí un seminario sobre ella en la S...