Y yo dale que dale.http://ac.matra.free.fr/FB/20150116brague.pdf
Pero sólo para la propia; para la ajena jamás necesitó asistencia piscológica alguna.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
No suelo hablar de la felicidad. No suelo ni nombrarla, por la sencilla razón de que hemos inflado tanto este concepto que, por una parte, s...
Y yo dale que dale.
ResponderEliminarhttp://ac.matra.free.fr/FB/20150116brague.pdf
Pero sólo para la propia; para la ajena jamás necesitó asistencia piscológica alguna.
ResponderEliminar