jueves, 15 de abril de 2010

15 de abril

Ando estos días buscando información sobre el senador norteamericano Barry Goldwater (1909-1998), que tras el asesinato de J.F.K. se enfrentó a Lyndon B. Johnson en unas elecciones en las que fue derrotado de una manera esplendorosa: Sólo ganó en seis Estados.

Intentando comprender las causas de su derrota ando dándole vueltas a la idea de que en política triunfa aquel que es el mejor... degradando la imagen de su adversario. Las encuestas mostraban claramente que los norteamericanos eran más partidarios de las medidas que propugnaba Goldwater que de las que propugnaba Johnson, pero los diseñadores de la campaña electoral demócrata se encargaron de hacerles creer que las intenciones ocultas de Goldwater eran mucho más perversas de lo que su programa indicaba. Eso y el impacto emocional del asesinato de Kennedy permitió el triunfo de Johnson. Sin embargo las ideas de Goldwater acabaron dando forma al ideario con el que Ronald Reagan conquistó la Presidencia de los Estados Unidos.

5 comentarios:

  1. En este tema no te puedo ayudar. Pero el nombre de tu blog me ha gustado mucho porque, desde la distáncia, puedo decir que he vivido 33 años (mas de media vida) en Ocata.

    Un cordial saludo...

    Cesc

    ResponderEliminar
  2. Con algunos políticos no es necesaria la labor de zapa, porque ellos mismos se desacreditan apenas rehúyen el combate dialéctico o, por el contrario, se retratan en sus sandeces, ignorancias o debilidades. Con todo, una buena campaña de agitprop puede obrar maravillas, sobre todo entre los mentecatos -en su sentido literal de tener captada la mente por la alienación- y los fanáticos. Después de Johnson, y mucho antes que Reagan, llegó Nixon, quien, para muchos, era la perfecta encarnación del fascismo, aunque es evidente que puede considerársele heredero de tu personaje.
    Estoy de acuerdo contigo en que las campañas electorales parecen estar diseñadas para apelar al cerebro reptilíneo, de ahí la necesidad urgente de promover, por iniciativa popular, una ley que las prohíba. Lo propio de la vida democrática sería estar al tanto de lo que nuestros representantes hacen durante los cuatro años y después votar en consecuencia. Nos ahorraríamos muchísimo dinero y no pocos insultos a la inteligencia.

    ResponderEliminar
  3. Cesc: pues un cordial abrazo vecinal. ¡Por Ocata! ¡Y por su plaza, en la que tantos caminos se cruzan!

    ResponderEliminar
  4. Juan Poz: Deesde que hay democracia hay campañas electorales. ¿Conoces los graffiti electorales de Pompeya?

    ResponderEliminar
  5. Lo acabo de leer:

    Voters in Tracy City, Tennessee elected Carl Geary mayor, even though he died a month ago:

    His widow, Susan Geary, said his election “was not a surprise at all to me.”

    “The day he passed away, people were calling with condolences and saying, ‘We’re still voting for him,’” she said.

    Geary, 55, was known for his straight talking and served on the local council. He polled 285 votes to his rival’s 85.

    Local business owners said the vote to elect Geary was as a protest against the current mayor, Barbara Brock.

    “I knew he was deceased. I know that sounds stupid, but we wanted someone other than her,” said Chris Rogers, owner of the town’s Lunch Box restaurant.

    ResponderEliminar

Recogerse por 3€

Los interesados en conseguir este libro por 3€, tienen que mandar un correo a esta dirección:  publicaciones.cultura@cultura.gob.es Ahí les...