Siempre te queda el recurso de enamorarte de una piedra. No es imposible, pero sí, mucho más difícil que la toque la parca.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Cuando oí a un indio de Bolivia el verbo «tristear», pensé que teníamos que importarlo a España. ¿Y qué me dicen del verbo «tontolear» con e...
Siempre te queda el recurso de enamorarte de una piedra. No es imposible, pero sí, mucho más difícil que la toque la parca.
ResponderEliminar