sábado, 21 de noviembre de 2020

Cocido

Me levanto temprano para poner una gran cazuela de cocido al fuego. A los pocos minutos comienzan a expandirse por la casa los efluvios del chup-chup. Esto, para mí, es la esencia de un hogar. En mi caso se produce, además, un efecto colateral muy beneficioso: nunca trabajo con más rapidez e inspiración que cuando uno de estos guisos de cuchara inunda la casa con aromas de infancia.

2 comentarios:

  1. Es uno de los placeres de la vida. Un beso

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  2. Gracias por compartir estos momentos, la vida se hace de estas cosas pequeñas que si se mira bien no lo son tanto, como el olor de un cocido, o el placer de hacerlo,....

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