lunes, 24 de agosto de 2020

El Dios de los espíritus fuertes

Entre los textos olvidados de la historia de la filosofía española merece un interés muy especial el Elogio de la nada dedicado a nadie, de don José del Campo-Raso, una defensa aparentemente irónica del nihilismo publicada en Madrid en 1756.

 

Valoren ustedes estas palabras: "Todas las cosas de este mundo pasan y se reducen a Nada. Todos se preocupan de Nada. Por Nada disputan los mortales, se hacen la guerra y se matan. Los hombres no sacan de sus inquietudes y trabajos en la tierra más que la vergüenza de haber sido engañados de Nada. Nada es el principio, el progreso y la conclusión de nuestras vanidades. Siempre Nada es constante, uniforme y siempre el mismo."

Nada, proclama el autor, "es el Dios de los espíritus fuertes". Ahí queda eso. ¿Se trata de una mera ironía? En cualquier caso, después de leer a José del Campo-Raso, a Anacarsis Clot, el creador del término "nihilismo", se lo ve con otros ojos.

9 comentarios:

  1. Vaya por delante que voy a hablar desde la ignorancia, pues, por desgracia, mi formación filosófica aún está en pañales.
    Pero como la ignorancia suele ser atrevida, ahí va mi reflexión, fruto de la intuición, más que de otra cosa, y reforzada por la observación y la experiencia.
    Prefiero pensar como el poeta: "Todo pasa y todo queda".
    Es verdad que lo nuestro es pasar...
    Pero se pasa haciendo camino. Y ese camino queda para otros.
    Y, aún suponiendo que estuviese totalmente equivocada, en última instancia, al menos, nos queda Dios.
    Dios es inmutable y eterno. Siempre está.
    Dios no pasa.
    Y Dios es amor.
    Prefiero el "Amor" a la "Nada".

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  2. Las dos primeras ediciones de ese libro, de 1756 y 1786, así como otros dos libros de José del Campo Raso se pueden bajar aquí en formato pdf:

    http://www.bne.es/es/Catalogos/BibliotecaDigitalHispanica/Inicio/index.html

    Dado el título (excelente) del libro, "Elogio de la nada dedicado a nadie", yo creía que el nombre de su autor era un pseudónimo, pero no parece ser el caso (en internet no se encuentra nada sobre él).

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  3. Hola, pues yo igualmente desde la ignorancia, me atrevo a poner mi reflexión aquí.
    Esa nada es una NADA ABSOLUTA, abstraída del tiempo, o quizá más allá del tiempo que fuimos. Pero mientras somos, mientras vivimos en nuestro siglo, cada uno en el tiempo que le toca, en ese presente, lo que luego será NADA, ahora es TODO.
    Acabo de descubrir este café y me encanta, volveré. Gracias. Saludos

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  4. Y por supuesto, qué espíritu tan fuerte para, ignorando que todo será nada, actuar.

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  5. Para juegos con la nada, aquí va "Vida" de José Hierro:

    Después de todo, todo ha sido nada,
    a pesar de que un día lo fue todo.
    Después de nada, o después de todo
    supe que todo no era más que nada.

    Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
    Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
    Ahora sé que la nada lo era todo,
    y todo era ceniza de la nada.

    No queda nada de lo que fue nada.
    (Era ilusión lo que creía todo
    y que, en definitiva, era la nada).

    Qué más da que la nada fuera nada
    si más nada será, después de todo,
    después de tanto todo para nada.

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  6. Imagino que habrá mucho de humor e ingenio ademas de jugar con las palabras en esa obra

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  7. En realidad Campo-Raso era Vicente Bacallar y Sanna.

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  8. Rotas están las cuerdas de mi lira,
    no quiero más fantasmas de placer:
    que del vivir las glorias son mentira,
    nás valen las verdades del no ser.

    (Enrique Gil y Carrasco,1815-1846)

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