jueves, 29 de septiembre de 2016

¡Oh!, cómo cansa el orden

¡Oh!, cómo cansa el orden; no hay locura
igual a la del lógico severo
y aquí renegar quiero
de la literatura
y de aquellos que buscan proporciones
en la humana figura
y miden a compás sus perfecciones.

Espronceda, El diablo mundo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

El soberano

Ocurre con el derecho internacional lo que con la ley moral kantiana. Va bien en situaciones normales, pero cuando la realidad se pone brava...