"El arte es el alimento del alma". Ojalá leyeran este discurso los obispos españoles, que lo han sacado de las iglesias; y consecuentemente, se han vaciado. Deberían "entender que sin el arte, el espíritu humano se apaga".
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Ocurre con el derecho internacional lo que con la ley moral kantiana. Va bien en situaciones normales, pero cuando la realidad se pone brava...
"El arte es el alimento del alma". Ojalá leyeran este discurso los obispos españoles, que lo han sacado de las iglesias; y consecuentemente, se han vaciado. Deberían "entender que sin el arte, el espíritu humano se apaga".
ResponderEliminar