Pues mire, don Gregorio, había oído la expresión (la educación es de raíces amargas y fruto dulce). Aunque desconocía totalmente que Diógenes Laercio se la atribuía a Aristóteles.
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El pasado día 8 participé en Vic en la inauguración del curso escolar y aprovechando el viaje, me perdí un rato en Costa Llibreter, la libre...
Pues mire, don Gregorio, había oído la expresión (la educación es de raíces amargas y fruto dulce). Aunque desconocía totalmente que Diógenes Laercio se la atribuía a Aristóteles.
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